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miércoles, 24 de julio de 2013

LA OTRA JMJ

Aterrizo en Rio de Janeiro al caer la noche. Papa Paco ha llegado hace tres o cuatro horas. El Aeropuerto Santos Dumont parece un parque temático, Pacolandia, o algo así. En vez de Mickey Mouse y el Pato Donald, señores calvos con sotana, muchos de ellos con una bandera argentina al cuello. Vienen a la jornada mundial de la juventud, y es que, ya se sabe, la juventud se lleva en el corazón…y si no, que me lo digan a mí….
 
Estoy cansado. El día en Sao Paulo ha sido duro. Mi hotel, francamente mejorable pero imposible que sea más caro, está en Copacabana. Llevo dos días sin cenar. Hoy no comí…hay que salir…
 
Los preparativos de la JMJ se hacen notar. Mucha policía, tiendas oficiales de merchandising (Aquí el que no corre vuela), un escenario inmenso en la playa de Copacabana, supongo que para alguna misa multitudinaria. He estado en Iglesias bastante más feas que esta….
 
Copacabana de noche es un ecosistema curioso. Mendigos, turistas y…muchas putas. Nada tengo contra ellas, que bastante tienen con lo que tienen, mientras respeten mi espacio. Llevo bastante peor a los puteros…de cualquier país. Esos sí que me parecen unos auténticos canallas.
 
Hoy, además, está petado de peregrinos que vienen a la fiesta de Paco. Despues de la semana que llevo, me apetece ver gente. Sé que, entre la gente, el 90% de las mujeres, serán de amistad remunerada. No me gusta, pero es eso, o no cenar…. (Despues de ver la mierda en la ducha de la habitación que me ha costado 160 napos sin wifi, solo de pensar en un Sandwich Club ahí, me entra dolor de cabeza)
 
Hay una táctica infalible en estos entornos. NUNCA, NUNCA, establecer contacto visual. Mirar al infinito, y continuar impasible aunque te planten una teta a 5 cms de tus gafas bifocales. (Al ser bifocales, fijo que encuentras el ángulo para ver la teta optimamente…pero resiste, porque si no, estás perdido)
 
Y no digo que estés perdido porque caigas en la tentación más baja, que no tiene por qué ser así. Cada uno afronta esas situaciones como puede o sabe. Estás perdido porque has salido a cenar, no a otra cosa, o sea que si no vas a acabar cenando… ¿Para qué coño saliste?
 
A mí, lo sabeis los que me leeis, esas aventuras no me van. Y me considero muy afortunado. Explicar en casa cómo has cogido unos mejillones en la entrepierna, como ha tenido que hacer más de un conocido, ha de ser de todo menos sencillo.
 
Una terraza que me suena conocida. En la barra, el muestrario de mujeres buscando compañía más completo que os podais imaginar. Con cara de poker me dirijo a una mesa libre. En una de las 12 televisiones del fondo, campeonato del mundo de natación sincronizada. No despego la vista de la pantalla ni para pedir la carne en su punto. Juro que en mi vida he prestado más atención al octeto Francés pegando saltitos en el agua…pero es eso o que se te atragante la cena….
 
Me ven solo. Pasan varias veces a mi lado, restregando cualquier parte de su cuerpo contra mi brazo izquierdo, que pugna por trinchar el trozo de picanha sin que se me caiga al suelo. Sigo impasible. Le está tocando el turno de los saltitos a Brasil ante la indiferencia del personal. Despues de Brasil, Ucrania… Que parezca que tienes el brazo dormido. Que la vista vaya del bañador de la ucraniana al vaso de cerveza…como cruces tu mirada….ya tienes compañía….
 
Porque si dices algo o tus ojos se fijan en los suyos, y, como es mi caso, no deseas nada más que que te dejen en paz, la has jodido. Si no quieres ser desagradable, va a resultar cansado el dar explicaciones repetidamente para que te dejen comer solo.
 
Pero si no te quieres cansar, no va a resultar agradable ser expeditivo. Porque ser expeditivo es mandar a la pobre chica, que bastante tiene con fingir que muere por follarse a un casi cincuentón, calvo y con gafas, a tomar por donde amargan los pepinos. En español o en portugués (A propósito, ¿Cómo cojones se dirá “amargan los pepinos” en portugués?)
 
A mi alrededor, varias mesas de peregrinos. En una, un grupo mixto. Ahí no hay peligro. Ninguna chica va a pretender romper esa armonía de risas y bromas. O no se enteran de lo que hay, o hacen como que no se enteran…más bien lo primero…
 
En la de enfrente, dos peregrinos, jovencitos gringos de ascendencia oriental. Carne de cañón. Sus buenos propósitos, confesiones y misa diaría se diluyen en las sonrisas eternas de dos garotinhas, que saben más de la vida que los ratones colorados. Sus ojos rasgados materializan que la carne es débil.
 
Cuando le toca entrar en la piscina a Canadá, pago y me voy meneando la cabeza, sabiendo que esos dos pardillos mañana van a pasar hambre. Porque el presupuesto de esa comida se lo van a gastar esta noche en un Big Mac apresurado. También un menú rápido…
 
Una rubia recauchutada hace conmigo un último intento. Mientras camino de vuelta al hotel, sonriendo, niego con la cabeza. No es necesario ya ser desagradable.
 
Me voy pensando en lo que van a contar mañana los chinos, que he dejado en la mesa, al resto de su grupo. Hay gente a la que sus padres no les deberían dejar salir de casa….que a la mínima se pierden….o no saben donde van… Y luego, a pedir explicaciones a Paco, o a su prima…

jueves, 11 de julio de 2013

UN PASEO POR MONACO

Tampoco penséis que da para mucho más...
 
No volvía desde hacía 30 años, poco más o menos. Eso os da una idea de que mi fortuna personal es manifiestamente mejorable.
 
El crucero nos había dejado en Villefranche, entre Niza y Mónaco. Un pueblo precioso de la Costa Azul. Teníamos claro que Niza, siendo final de etapa del Tour, era una emoción demasiado fuerte para nosotros... que estábamos de vacaciones, sin ganas de aglomeración ninguna. Reconozco que la visión de la bahía desde el barco era una pasada. Había un barquito que nos trasladaría al muelle.
 
El tren hasta Mónaco nos llevaría unos 20 minutos...un tren español. Un tren gabacho llegó con 15 minutos de retraso a la ida y 35 a la vuelta, que hay veces que solo tienes que darte una vueltecita por ahí para apreciar lo tuyo....
 
El paseíto en tren hasta el Principado, una auténtica delicia. Eze, Cap d'Ail...Multitud de calitas escarpadas, playas de piedras generalmente, todo cubierto de pinares...algún desastre urbanístico que nada tiene que ver con los que acostumbramos por territorio patrio. Una Costa Brava sin madrileños ni señoritos de Barcelona...
 
Al llegar a Mónaco, ya notas que no eres de allí. No necesitas que nadie te lo recuerde. Ver más Ferraris que Renault Laguna, no debe de ser muy normal...en cualquier sitio menos en Monte Carlo.
 
Cómodo, lo que se dice cómodo para vivir, no es...ni aunque tengas chofer....Porque los atascos para subir al casino en coche (Un rico, qué cojones va a ir al casino andando) deben de ser gigantescos...
 
Pero ese es un ecosistema poblado por esos a los que no se les puede preguntar por la procedencia de su dinero, no sea que en un ataque de sinceridad, te lo cuenten...y te conviertas en cómplice...
 
Al lado de la entrada del casino, en Chandal, como un jubilado de Leganés, Juan Villalonga...Ese cuya mayor virtud fue ser compañero de pupitre del otro mermado que va dando lecciones de patriotismo a cien mil la hora, sin admitir preguntas.
 
Que les veo con la pulserita rojigualda, presumiendo de españolidad, mientras están vaciando España y dejando nuestra pasta en Suiza o Mónaco, y me quedo con cara de gilipollas...aun más de la que llevo. Falta de reflejos para haber sacado la cámara...que estaba en la puta calle....
 
Mónaco, aparte de ricos que juegan con las cartas marcadas si no algo peor, yates, y putas a tres mil el polvo, no es que tenga demasiado que ver. Hay demasiada pasta como para que un técnico de urbanismo en condiciones ponga orden.
 
Un país que cabe en un circuito de Fórmula 1, y no de los más largos, ya me contareis....
 
Cruzando en un barquito el puerto, se llega a la Ciudad Vieja. Puedes subir la roca a pinrel, o llegarte hasta el final del parking y tomar un ascensor (Sí, sí...estoy hablando de un país entero...)
 
Allí, el Oceanográfico...que un poco más y lo construyen en medio del mar... La Catedral y el Palacio Real... "protegido" por una policía que da más risa todavía que la Guardia Suiza
 
En 1297, François Grimaldi, Il Malizia, conquistó la Roca de Mónaco. Un pirata como tantos otros. Con la moda de los pijos ingleses por ir a la Costa azul a finales del S XIX, Dios les vino a ver. No es que hayan mejorado nada la estirpe con el paso de los siglos...pero no se les puede negar que son listos cual concejal valenciano de urbanismo...
 
El Casino y la Sociedad de Baños, de su propiedad. No miran de donde te viene la pasta mientras la tengas.
 
El bisabuelo del actual Príncipe, Luis II, tuvo que reconocer a su hija natural (Abuela de Alberto), como legítima para poder seguir en el machito...todos muy católicos pero más golfos que la Chelito. No es que me vaya yo a poner muy estrecho ahora, pero si las normas de las dinastías se las saltan así, no os extrañéis luego que no les pidan el recibo del IVA cuando cualquier Bárcenas... o Villalonga, vaya con el maletín.
 
Como veis, el simple trato accidental con esos que me miran desde arriba pensando que hay que ser "pringao" para no cobrar todo en negro, me pone calentito, calentito....
 
Como decía....con más de media hora de retraso, de vuelta al barco. Desde luego, mucho más que ver en Villefranche, aunque el precio de la cerveza fuese más caro que en Mónaco...y es que los gabachos sí que nos debieron de confundir con los de allí... supongo que por mi falta manifiesta de clase...Esa que mi madre decía que se tenía o no se tenía...pero que no se podía comprar... o sea...como un ruso en chándal por Mónaco...por poner un ejemplo...o que no sea ruso...

martes, 9 de julio de 2013

EL CRUCERO

He de reconocerlo. Nunca pensé que me fuera a gustar...
 
Pero mis suegros cumplieron este Mayo sus bodas de oro. Y decidieron invitarnos a sus hijos, contrarios y nietos a un crucero por el Mediterráneo.
 
Vaya por delante el agradecimiento por el detallazo.
 
Lo que más me gusta del mundo... es ir de viaje con mi familia, con Carmen, María y JA. A nuestro aire. Lo disfruto como no os podeis imaginar, y sé que es complicado comprenderlo despues de los tutes que me doy de aviones. Por ello, cualquier otro viaje que haga que ese "a nuestro aire", no sea realmente "a nuestro aire", lo disfruto menos.
 
Sin embargo, en esta ocasión, he de decir que me ha gustado.
 
Reconozco que he ido un poco por libre, y ese era el trato con Carmen. Es decir, de cinco excursiones, me he apuntado a una con toda la familia, y a otra con Carmen y los niños... y el resto, lectura, footing, Jacuzzi y teléfono absolutamente apagado durante 8 días. Y supongo que esto es lo que más me ha ayudado a llevarlo excelentemente.
 
Porque tengo un montón de problemas laborales...y el convencerte a ti mismo que una semana desconectado solo puede oxigenar la cabeza y que nada irremediable va a pasar, ayuda.
 
Lo que peor llevo cuando voy a un hotel de vacaciones o en este caso a un barco, es la comida. Da lo mismo cuantos restaurantes tenga. Al final siempre comes lo mismo, ensalada, pasta, embutido malo.... mierdas....  Al segundo día ya estoy harto...y aquí, aunque las cenas eran atendidas, y no hemos cenado mal...me pasó lo mismo.
 
El barco...una pasada. Tenía hasta un rocódromo de varios metros de altura, una pista de más de 300 metros para correr, o un área para hacer surf. (También un gimnasio incluso con Ring reglamentario de boxeo...como para tomar unas copas ..."¿A qué no hay cojones?")

Lo mejor, cuando más de la mitad del barco salía de excursión por la mañana, y nos quedábamos aquellos a los que no nos gusta ver Roma en 6 horas...
 
Convenientemente pertrechado por varias recomendaciones de Silvia, la semana ha pasado deliciosa.
 
Paramos en Toulon, base naval francesa, donde perdoné la excursión.
 
En Villefranche, al lado de Niza, donde me apunté con todos a ver Mónaco, que a Niza ese día llegaba el Tour y no iba a pasear tranquilo ni Hollande.
 
El día siguiente, en La Spezia, a una horita de Pisa y a dos de Florencia, lo regalé...y fue uno de los mejores días...¡qué tranquilidad!. Ya conozco ambos sitios y verlos en menos de un día no me merecía la pena
 
La parada en Civitavecchia era la que, a priori, ya sabía desde un mes antes, que me iba a atornillar al barco. Porque Roma en 7 horas...me niego...y más cuando ya has ido unas cuantas veces. Mis hijos dicen que lo disfrutaron....yo, también.
 
El penúltimo día, Nápoles y Pompeya. En casa tenemos viajes siempre pendientes con los niños; Egipto, Berlín....Pompeya, hasta la semana pasada estaba en esa lista....y lo disfrutamos, vaya que si lo disfrutamos.
 
Y un día entero cruzando el Mediterráneo de vuelta a Barcelona donde nos empapamos de Sagrada Familia, otra vez, y Parque Güell.
 
Os decía, que pensaba que no me iba a gustar...pero he cambiado de opinión...y no me importaría uno por las Islas Griegas
 
Porque conforme llevas unos cuantos sellos en el pasaporte, siempre buscas algo diferente y, las costas desde el mar son de una belleza infinita, allá donde nuestros políticos todavía no han llegado...cosa que no podemos decir de Nápoles, por ejemplo, que en la Costa Valenciana nos quejamos de vicio.... (Los golfos se parecen en todos los sitios, y a mí, parecerme a un político de la Italia Meridional, no es lo que más me ponga, para entendernos)
 
Dentro del crucero, que supongo que a mis suegros les ha costado una pasta gansa, pero que he tenido el buen gusto de ni siquiera mirar el coste por internet, los precios para cualquier cosa disparatados. Y a las entradas al barco en las escalas, más seguridad que en una central nuclear...no metas una cerveza y se les joda el negocio....
 
Ya estoy de vuelta....¿os he dicho que me ha gustado la semana? Mañana, de vuelta a la crisis.... casi ni me acordaba...

domingo, 7 de abril de 2013

LA CRISIS DE LOS NOTARIOS

Dirijo una empresa en España, digamos que con poderes limitados, para ser tremendamente generoso. Esto hace que para realizar cualquier pijada haya de ir al notario y firmar con mi director financiero. Firmamos avales de 200 € por los que nos cobran 70 de notario, pero eso es el chocolate del loro que pagamos (nosotros) con gusto, para que se queden los jefes del Norte tranquilos.
 
El Notario ya es casi de la familia. Nos cuenta sus hazañas de golf, sus campeonatos, a razon de 70 Napos la batallita, pero ya que hay que ir, por lo menos echar unas risas.
 
Hace unos años, este Notario situado en zona de postín, de esas que se denominan "cities financieras", sufría frecuentes crisis de ansiedad. De despacho en despacho, sin tiempo para siquiera saludar, firma va y firma viene, mientras se le amontonaba el trabajo de hipotecas y demás....
 
Ahora todo es más relajado. Sigue teniendo unos 10 pasantes, pero nos entretenemos casi 5 minutos en cada visita...(Hay que aprovechar los 70 €)...
 
El notario lo tenemos ahí y no cerca de nuestro polígono industrial, porque es el notario del banco...se entiende...que cada vez que hay que ir echamos media mañana intentando aparcar....
 
El lunes pasado, sufrió un acto de lucidez. "Yo a ustedes les conozco"...... Y volvimos a desgranar por decimocuarta vez la ocasión en la que utilizó unas máquinas nuestras para realizar un trámite..
 
"Y que bien funcionan", nos dijo
 
"Y que sigan funcionando así. Usted tambien tiene la firma muy bonita", le contesté
 
Cuatro días despues, hemos vuelto. En esta ocasión era el renting de un vehículo...Un Clio Business.
 
"Yo creía que viajábamos siempre en turista" dije con la misma gracia que si me hubiese quedado callado.
 
"Posiblemente era el mío. Yo tuve uno. A lo mejor era business, porque tenía radio" me contestó el cachondo del fedatario público.
 
Despues de firmar.....
 
"Bueno, pues hasta la próxima"
 
"Será pronto, nos gusta la cerveza de este barrio", le contesto.....
 
"Hoy no es buen día"....responde..."El mejor día es el miércoles...."
 
Mi cara de extrañeza me delata.....¿Qué cojones tendrá que ver el día para que la cerveza esté o no esté buena?
 
Presuroso, acude en mi ayuda.....
 
"Los miércoles, el "100 montaditos" te lo pone todo a 1 €. Cerveza y tapas. Y la cerveza no es caña, es jarra..."
 
Y yo, que me sé la historia porque me la ha contado mi hija, me quedo perplejo.
 
Porque sabía que la situación para los Notarios no era la de hace unos años....lo que no sabía era que estaban tan mal de pasta como mi hija... que ya es decir... Sé de lo que hablo...porque la pasta se la doy yo...como al notario...pero bastante menos...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

LO MALO SOLO PUEDE EMPEORAR

Volaba con Easyjet. Venía de París a Madrid.
 
Ya os he comentado lo que alucino viendo mucho domingueros por los "Aeropuertos". Como aquel simpático andaluz que en Miami, delante mío, cuando el agente de seguridad le indicó que se quitase el calzado, indicó a su novia que le iban a ver la bomba en el escanner... Animalito...
 
Lo que da el no viajar y creer que todos tenemos el mismo sentido del humor que en Triana....
 
Esos, ese día, no volaron de vuelta en mi avión. Es más, no sé cuánto tiempo estuvo el sevillano dando explicaciones a un armario de tres cuerpos con el pelo al cero, que de sentido del humor tenía lo que yo de alma cándida....
 
Decía que estaba en París. Estábamos embarcando. Justo detrás de mí, un pasajero negro. Su carnet de identidad caducado hacia una semana. Media lo mismo de alto que de ancho, y no era Torrebruno....
 
Los agentes de la compañía, pudiendo hacer la vista gorda, pretenden que no la hacen. Se comienza a liar. Desde mi observatorio, dos metros más adelante, observo el espectáculo. Me alejo un poco. Ahí se van a rifar unas buenas y,si te despistas, lo normal es que alguna te caiga a ti.
 
Al ver el desarrollo de la discusión, ya me doy cuenta de que ese día no vamos a despegar en hora.
 
De repente, al negro se le inflan las pelotas, le pega un empujón a uno de los agentes, y con zancadas de metro y medio, se mete en el finger.
 
No hay cojones de pararlo. A empujones entra en el avión y se sienta.
 
He elegido mal día para dejar de fumar, pienso.
 
Los agentes y azafatas comienzan a decirle que ha de irse. Como si hablasen con un niño de 5 años. El pavo, con los brazos cruzados, una bolsa de deportes en el regazo, cantando lo equivalente en francés a "Calla chucho que no te escucho...." o parecido...
 
Los pasajeros nos vamos sentando, dejando un cordón sanitario de aislamiento de dos o tres filas. Sabemos que hoy hay combate de pressing Catch patrocinado por Easyjet, y no queremos que nos vuelen las gafas por un exceso de curiosidad o por tener mejor visión de la jugada...
 
Y acaban viniendo. Lo más parecido a los Geos en versión Gabacha. Deben de ser los primos mayores del Negro...¡qué despliegue de carne embutida en esas camisas! Si a alguno se le escapa una bofetada la van a oir en la otra terminal....
 
El pobre pasajero, de repente, recibe un hálito de cordura. Supongo que es el instinto de supervivencia ante lo que se le avecina como siga emperrado en no salir. Cagándose en todo lo que se menea se levanta amenazando a todas las azafatas que, por el sueldo que reciben, ya podían trabajar con casco.
 
Poco a poco nos vamos tranquilizando todos. Eso de estar en un avión de una compañía que aprovecha el espacio sin poder moverte, y que te caigan encima tres armarios empotrados repartiendo estopa, no es lo que yo entiendo como riesgos inherentes a volar en una low cost....
 
Es cierto que pisotean nuestros derechos. Casi lo prefiero a que, además, me lleve un par de hostias gratis...
 
Y es que la crisis nos está adocenando a todos...incluso a mí....

miércoles, 24 de octubre de 2012

ERA UNA LEYENDA URBANA. JULIO CORTAZAR…NO HA MUERTO…. (O GUIA DE PARIS PARA AQUELLOS QUE YA CONOCEN PARIS)

Despues de disfrutar de mis compañeros y de los taxistas de París, y aprovechando que los puntos de mi Iberia Plus se caen por los dos lados de la tarjeta, me digné a invitar a Carmen el Fin de semana.
Desde hace tiempo, pasamos uno o dos fines de semana al año en París. Es una ciudad fabulosa y, aunque hayas pasado 20 fines de semana allí, siempre hay rincones que te dejan maravillado.

El sábado amaneció muy lluvioso. Nunca habíamos visitado la Opera. Había función el viernes y el lunes. El viernes, Carmen llegó tarde…el lunes la que llegaba tarde era la Opera.
Y sin embargo, el Palacio de la Opera merece la pena. A lo mejor, el precio, 9 Napos por persona, es exagerado para ver la Maravillosa entrada, con la escalera impresionante o la Galería en el mejor estilo Napoleon III, pero, si conoceis razonablemente París, es una visita a tener en cuenta.

Al lado de la Opera, las Galerías Lafayette, su Corte Inglés….y no sé si su, o nuestro, porque te admiten la tarjeta del CI. Y vosotros pensareis…con lo que le gustan a este pavo las compras…¿qué hace éste en unos grandes almacenes?
Pues ver la cúpula que se eleva sobre la sección de perfumería. Cientos de turistas entran cada día solo para admirarla y hacer un par de fotos.

El día no nos perdonaba. Esa lluvía que a mí, solo de ver a las mujeres en Octubre con leotardos gordos y bota alta, ya me deprime un poco (Y eso que servidor es de Vitoria…pero hay cosas de las que te olvidas…)
Nos apetecía pasear por la zona sur. Los alrededores de la Iglesia de San Sulpice, como tantos otros rincones más o menos desconocidos, son una maravilla. Ese aspecto parisino de barrio, gente paseando llueva o nieve, ese carácter que es imposible adivinar en Madrid….

En la estación de Chatelet estaban…Lo más parecido a los Coros del Ejército Ruso desde el Final de la Perestroika. Mucho tienen que tocar para que esta tropa pueda comer todos los días. Pero suenan como una auténtica Orquesta con su Coro. Les vimos los dos días, en Chatelet y en una de nuestras plazas favoritas, la de los Vosges…para mí, la más bonita de todo París, junto con la de la Contrescarpe…
De vuelta, un paseo por los rincones menos turísticos del Barrio Latino, subiendo hacia el Panteón desde la Fuente de San Miguel. El Mercado de Saint Germain des Pres…
Algo nos ha llamado la atención este viaje. La cantidad de “sin techo” que hay por todos lados. Mucho más que en Madrid…o se mimetizan menos con el entorno….Algo estamos haciendo mal en Europa que no nos damos cuenta el agujero en el que estamos metidos, mientras los golfos que nos dirigen demuestran que no tienen ni idea de por donde les da el aire….
Y la Calle Mouffetard, con ese mercado maravilloso, lleno de puestos de queso, paté, marisco, panaderías, embutidos…apetece quedarse a dormir allí.
Unas cervezas en cualquier velador. Una conversación con Carmen, y la lluvia…he estado peor.

Nos quedaba el domingo. Un paseo matinal por el Mercado de Batignoles, al norte de la Place de Clichy. Unas Boulangeries como para comprarlas con dependientas y todo….café, unos croasanes de almendra…

Sí, lo que nunca falla en París es una visita a Notre Dame. Es un espectáculo siempre y, en la Estación de Chatelet, otra vez, mi coro Ruso de cabecera…

Para que te salga un día de sol en París, aparte de tener que comprarlo caro, has de elegir el año bisiesto en el que los equinoccios caen en martes. No sé en qué día caen este año, pero el día, de exposición y, solo por el placer de ver las vidrieras de la catedral iluminadas, mereció la pena el fin de semana.
Y el Marais, nuestro barrio favorito…y el de tanta gente. La Calle Rosiers, corazón del Barrio Judio, y una comida en Chez Marie….

De postre, una pastelería sefardí, Murciano, dándoles palique acerca de mis amigos sefardíes de Jerusalén. Los pasteles…en fin…hoy no me apetece decir demasiadas palabrotas….de cojones…

La plaza de los Vosges, con la entrada al Hotel de Sully por la esquina suroeste, exteriores de la película "las amistades peligrosas" y la casa de Victor Hugo….
Y vuelta al hotel, y taxi hacia Orly….

Y entonces os preguntareis, ¿Qué pinta en todo esto Julio Cortazar?

Algunos vais a descubrir a continuación las razones por las que poseo un verbo florido. Soy miembro, he de decir que bastante pasivo, de un Grupo literario de Facebook. Soy el único Español. Lo puebla mucho argentino, uruguayos algún brasileño, colombianos, nicaragüenses….
Habiendo argentinos…. os podeis imaginar las disquisiciones bizantinas acerca del Ser y la nada de Borges. El día que confesé que no me bancaba a Borges, (Que no le aguantaba), casi me echan a bastonazos. Solo fue superado cuando confesé que no había pasado de la décima página de “Cien Años de Soledad”, que la Guía telefónica de Tokio tenía menos personajes….Como veis, mi corrección política llevada al extremo.
En realidad, no sé muy bien qué pinto yo allí, más allá que me introdujo mi Doña favorita, la señora Jimena. Supongo que en los mensajes privados entre ellos se descojonarán todos los días de mis comentarios acerca de Sábato…Onetti….

El otro día andaban con Onetti...un pequeño misógino...alguien me dijo que se había casado 5 veces...normal, contesté yo, no le aguantaría ni su madre...
Ultimamente andamos con Julio Cortazar. Están diseccionando Rayuela capítulo a capítulo. Debemos de andar por el 52 y yo, lo más que hago, es leer con cierto interés como se pueden sacar tantas conclusiones inapelables de un par de frases… A la gente le cambia la vida cosas curiosas...a mí nunca me la ha cambiado un libro...sí una persona, un amor, un trabajo...

Decían que Julio Cortazar estaba enterrado en París, en el Cementerio de Montparnasse. No es que sea un turista de cementerios, pero he de reconocer que este en concreto, merece la visita…
No solo por la gran cantidad de gente famosa enterrada allí, sino por las tumbas, las disposiciones…me hubiese quedado todo el día…
En cualquier guía te dan una indicación de las tumbas más famosas. Sartre, Simone de Beauvoir, Citroen, Porfirio Diaz, Baudelaire…
Los judíos rodeando absolutamente la tumba de Stirbois, ideólogo del frente Nacional francés… (A veces Dios escribe recto con renglones torcidos…sí…)

Judios y Cristianos compartiendo tumba, para que luego me hablen de fundamentalismos…
Y la Nº 25…la de Julio Cortazar…

Hacia allá que me dirigí, parterre arriba, parterre abajo….ni rastro….

Y todos sabeis que a cabezón…. (Necio que dirían mis compañeros de grupo…)

Despues de 20 minutos llegué a la conclusión. Hay mucho director comercial, incluso el Director Comercial del Cementerio de Montparnasse, muy desesperado para cumplir objetivos a final de año… e incrementar las visitas...

Yo, de pequeño, fui Joven Castor. Me guío por las estrellas. No me pierdo nunca. Me sitúo con una facilidad pasmosa en ciudades que nunca visité…No….Es absolutamente imposible que esa tumba se encuentre allí…

O sea que solo queda una posibilidad…como la de Elvis Presley…lo de la muerte de Julio Cortazar es una leyenda urbana. Ese pavo está más vivo que yo…

Sí, sé que alguno me mandará alguna foto de la tumba pretendiendo que él sí que la encontró...Mentira. Fijo que estais conchabados con el Director Comercial del Cementerio de Montparnasse...que os tengo calados...

Lo peor va a ser contarlo en el grupo... de ésta sí que me echan...

viernes, 19 de octubre de 2012

UN TAXI EN EL AEROPUERTO DE ORLY

Los que me seguís, sabeis que hay pocas cosas por las que sienta mayor debilidad que un auténtico taxista parisino...un buen camarero, parisino, tambien me sirve...
 
Tengo reunión...hoy me la han puesto cerca de Versalles. Aprovechando el fin de semana, Carmen y yo estaremos hasta el domingo en París.
 
El viaje empieza bien. Al sacarme la tarjeta de embarque, IBERIA me regala un asiento en primera. No solo eso, al entrar en la página web (Y es que uno, aunque parezca que no, es muy pardillo), leo que con el color de mi tarjeta de pasajero frecuente, me recogen el coche en el Aeropuerto, y me lo guardan gratis 3 dias....Ha habido veces que no se me ha dado tan bien desde el inicio...
 
El vuelo se me hace corto. Devoro la prensa y el desayuno (Si lo hubiese pagado, la tortilla francesa más cara del mundo). Llego a París....
 
Veo la cola de los taxis. No hay ninguno, 12 personas delante de mí. A los 10 minutos, un encargado se acerca y pregunta quien va a París....tapado por unas vallas hay otra cola para aquellos que van al Gran París. Comienzo a pensar que, dentro de poco, y con todas las regulaciones chorras que nos ponen los burócratas, hasta para pillar un taxi va a hacer falta un manual de instrucciones.
 
Se van 3 a la otra cola que llevan, como mínimo, mis diez minutos sin que aparezca nadie. ¡Cojones! Es un Aeropuerto Internacional del primer mundo.
 
Llega el primer taxi...a los cinco minutos el segundo....hasta que llega el noveno, que es el que me toca, pasan otros 25 minutos. Comienzo a pensar que si esto pasa en España salimos en "Le Monde"
 
El taxista es un rockerillo de 50 años. Supongo que seguidor de Johny Hallyday o alguno de estos. Voy hasta Versalles sin que me de palique, pero el musicón es decente. Como pasa cuando pides un recibo a cualquier conductor gabacho, te sube el IVA. Si me costaba 46,40, en el recibo aparecen 50 napos. Hoy no tengo ganas de discutir. Se deben de pensar que como paga la empresa no importa robarla...y generalmente protesto...pero hoy ando con muchas preocupaciones en la cabeza. Que le aprovechen los 3 Euros que me acaba de sacar por el morro.
 
Todos mis compañeros están encantados de verme. En ese momento me preguntan acerca de la Campeona del Mundo de Futbol. No doy crédito. No tengo ni puta idea acerca de lo que me hablan. Entre gran algarabía me comentan que han empatado hace dos días con España. Como si me hablan en chino. Les vuelvo a decir que soy el único español al que no le gusta el futbol y que, lo último que sé del deporte francés es que ha perdido la final de la Copa de Plata de las Series Mundiales de Rugby a 7 celebradas en Golden Coast, Australia, hace 4 dias contra Argentina...ellos tampoco saben de lo que les hablo...
 
La reunión sirve para que conozcamos a personas de otra división con la que nos acaban de fusionar. Despues de presentarme a cada uno que entra, invariablemente, me sueltan lo del empate de Francia. Acabo diciendo que si así se ponen por empatar, el día que ganen casi mejor realizamos una videoconferencia. No entienden mi fino sentido del humor...
 
Para variar, despues de todo un día de reuniones, nada en claro, aparte de saber que España debió de empatar a futbol con Francia no sé muy bien cuando. Nos vamos a cenar
 
Foie y Magret de pato. Hoy no esta mal. Cambio la omnipresente Creme Brulee (Que parece que no saben hacer otro postre) por una tarta de limón... Me interrogan acerca de como preparar un buen gazpacho. Ahí me luzco....
 
Y otro taxi. Hemos de volver a París desde Versalles. El taxista, al reparar en mi acento me pregunta acerca del....sí, del coñazo de partido de futbol. Acaba de cavar su tumba. Este no se me escapa. A la hora de pedir el recibo  y, al ver que me mete el IVA, comprende que tengo cara de gilipollas, pero que gilipollas del todo no soy...y supongo que acaba pensando que estoy furioso por una mierda de partido de futbol...

jueves, 4 de octubre de 2012

EL XVI DE PARIS. REVISTA ENTROPIA (DE AEROPUERTOS Y CALORIAS)

Son ya 6 los números que ENTROPIA lleva saliendo a los kioscos. Más de un año y todavía vivos. Esta es mi colaboración para el número 6 dentro de mi sección, "De Aeropuertos y Calorias". Espero que os guste...


Acaban de despedirle. Siempre me pregunté cómo nunca nadie se había dado cuenta de su absoluta inutilidad. Era un auténtico superviviente.

La empresa llevaba unos cuantos años difíciles. Iban saliendo dinosaurios de los despachos para dirigirse a su puta casa. Con cuentagotas, pero uno tras otro.

Todo el mundo sabe que los dinosaurios sienten terror al contacto con el mundo real. Prefieren rodearse de guapas secretarias, informes en hojas de cálculo y un montón de aduladores convenientemente distribuidos para que no pasen demasiado tiempo sin su dosis de loa.

Cuando los dinosaurios se encuentran en esa situación, en la que habitualmente ponen ellos a la plebe, se les nota avergonzados. Acompañados de un guardia de seguridad, salen con las pertenencias con las que poco a poco han ido llenando su despacho, producto de regalos de proveedores o viajes en primera hacia cualquier destino histórico donde hubiese una convención. Y salen con la mirada baja y musitando apenas un adiós al cruzarse con ese trabajador al que ayer, sin ir más lejos, abroncaron en presencia de varios compañeros. A ellos no les puede pasar eso. Ellos son la élite. Los que deciden quién se va y quién se queda. Pero se equivocan.

Se equivocan porque el mundo es como un tablero de ajedrez donde existen un par de reyes, un par de reinas, unos cuantos alfiles, caballos y torres…y los demás peones. Y ellos no es que sean precisamente peones…pero tampoco son reinas. Y, a veces, hay que sacrificar algún alfil para salvar al Rey.

Decía que llevaba años viendo desfilar a sus semejantes. Convenientemente protegido detrás de no se sabe muy bien qué o quién, nunca le tocaba a él. Y no es que fuera peor que los que se iban pero, definitivamente, tampoco era mejor.

Debía de estar en Brasil con mi jefe. Nos llevamos bien. Tremendamente diplomático y sabiendo manejarse dentro de una multinacional, nunca dice algo inconveniente pero, tampoco da nunca puntada sin hilo. Y a su vez, el recientemente fulminado, era su jefe.

Digo que debía de ser en Brasil porque, de los cuatro viajes al año que realizo allí, como mínimo me acompaña en uno. Y son viajes de una semana, con sus días interminables, pero también sus buenos rodizios por la noche. A veces con clientes, a veces solos.

Y aunque yo sea un amante del vino y él, francés, una de las personas que he visto que más sabe apreciarlo, nos gusta, como excepción, mojar estas cenas con Caipirinha. Si es de Cachaça Seleta, mucho mejor. Y todo el mundo sabe que a la cuarta Caipirinha, la lengua se suelta, y algunas precauciones se soslayan.

Sí, definitivamente, debía de ser en Brasil. Mis barreras estaban cayendo y mi lengua comenzaba a liberarse.

“Lo que no me explico es, cómo, con todos los que han desfilado, se mantiene ahí”

Me miró, tomándose su tiempo para pensar la respuesta, y solo dijo:

“Es del XVI”

El distrito XVI de París es como El Barrio de Salamanca de Madrid, o la Zona alta de Barcelona, o Knightsbridge en Londres, o como Las Lomas en Mexico DF, o la Zona Norte en Santiago de Chile, o como Altamira en Caracas, o Brooklin en São Paulo, o como Belgrano en Buenos Aires, o la 5ª de Nueva York, o Leblon en Rio de Janeiro, o como…pero a lo bestia.

Por supuesto, yo no sabía qué podía tener que ver su domicilio con su apuntalamiento por medio de tirafondos en su centro de trabajo. Mi cara de extrañeza algo le debió de transmitir.

Me volvió a mirar. Apuró la cuarta Caipirinha. Llamó al camarero para pedir otras dos, sonrió, no sé si para él mismo o para ambos, y exhalando un suspiro, comenzó a hablar.

Nuestra empresa forma parte de uno de los 500 grupos mayores del mundo. Propiedad de la misma familia desde principios del Siglo XIX, es una empresa “de dueño”, y esto se nota en sus actitudes y comportamientos. Para lo bueno, y también…para lo malo.

Nuestro Dueño, Presidente o, más en confianza, Dios, está rodeado de damas. Por supuesto, de una cuna y educación exquisitas. Alguna influencia deben de tener, intentó trasladarme él, como si esta reflexión fuera producto de las malas lenguas que escucha en la Central.

Y ahí es donde entran en escena los trajes confeccionados a mano, y las corbatas de seda, por supuesto de marcas de postín, y el Patek Philippe, y esos zapatos que duelen a la vista de puro brillantes.

Ser del XVI debe de ser una manera de ser “uno de los nuestros”, torpes o no. Como ser de la “Ecole Polytechnique”…o, en mi ámbito, del Pilar (Aunque sea de Vitoria), del Instituto de Empresa o “del Cisneros”.

Porque con la globalización, hay muchas cosas que obviamos. Pero no es lo mismo una entrevista de trabajo en una empresa francesa, que gringa, alemana, o española. No tiene nada que ver.

Y así como un CV en Francia no deberá incorporar una fotografía o, a veces, incluso tendrá que ir forzosamente sin nombre con el fin de no ser descartado por motivos racistas, será fundamental la Escuela o Universidad donde hayas estudiado.

Todavía me recuerdo, con más de veinte años de experiencia profesional exitosa en mi haber, intentando convencer al Jefe de Recursos Humanos del Grupo, al fulminado, (Los dos hoy fuera), y a mi jefe, que el que hubiese tardado más años de lo normal en acabar mi carrera de Ingeniero de Telecomunicación, no era un inconveniente a estas alturas de la vida, ante sus miradas de desconfianza escuchando lo que les decía. Por primera vez en mi vida, mi expediente académico cobraba importancia, cuatro lustros después.

Mi madre siempre me lo dijo:

“Si estudias mucho, te servirá más adelante. Si no lo haces, seguro que te acordarás”

Como siempre tuvo razón, pero no me imaginaba que sería taaaannnn adelante.

O sea, ser del XVI, me quiso decir, es algo de lo que no puedes desprenderte aunque quieras. Es un marchamo indeleble que portas aunque no seas consciente. En tu forma de hablar, en tu manera de anudarte la corbata o en el brillo de los zapatos.

Y entonces yo, que me creo con una cultura general superior a la media, que tengo cierto mundo debido a que me lo he pateado entero varias veces y al que mi pobre madre intento inculcarle una exquisita educación, le pregunté:

“¿Yo podría pasar por uno del XVI?”

Riéndose (La Caipirinha es traicionera, muy traicionera), casi atragantándose, me dijo que no, ni aunque lo intentase.

Y es cuando me insinuó que, para subir en según qué empresas (Imagino que francesas y de cualquier sitio), no basta con ser bueno ni profesional. Tienes que ser del XVI de allí donde estés: Harvard, el Pilar de Castelló o Eton. Y el resto de los mortales tenemos que ver o leer como se reparten las primas millonarias y las indemnizaciones superlativas, sin que a ellos se les pueda ocurrir que eso es inmoral. Que el valor generado por ellos es casi nulo, por no decir negativo, y que esos fondos vienen, en su mayor parte, de la plebe, esa plebe que ellos tanto desprecian. Asumiendo como algo natural eso que ellos mismos niegan al resto de mortales.

Os lo comentaba. El despedido es del XVI. Supongo que el día que le echaron, se le debió de olvidar lustrarse los zapatos. Hay fallos que uno nunca se puede permitir.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

UN TOPICO TIPICO

La poca querencia de los franceses por el agua no es una leyenda urbana propagada por sus envidiosos vecinos del sur. Ellos mismos se han encargado de extenderla a través de sus gobernantes

Es bien sabida la carta escrita por Napoleon a Josefina;

“Ne te lavez pas, J’arrive dans dix jours” (No te laves, que llego en diez días), aunque otras fuentes apuntan a Luis XV en una carta a su amante Mme Pompadour ;

“Ne te lavez pas, J’arrive dans deux moins”, cambiando diez por dos (Una mejora apreciable para nuestros estándares de limpieza), aunque días por meses, en fin.

No sabemos si son dos variantes de la misma carta o dos cartas diferentes, lo que sí sabemos es que ninguno de los dos nunca desmintió las mismas y esto, como sucede en los acontecimientos periodísticos de hoy en día, ya las otorga validez….

No parece que el enviar estas indicaciones por escrito crease graves problemas a los redactores de las misivas con las receptoras de las mismas. (No me imagino enviando un emilio a Carmen con este sucinto mensaje y que no tuviese consecuencias en forma de agresión física). De lo que hay que deducir que era un hábito (más bien, falta de él) apreciado por ambas partes.

Cuando se habla con un gabachoise de estos temas (Y sabeis que estoy rodeado), te miran con cara de extrañeza, de esas que te indican…”¿A mí qué me cuentas, tio?”, aunque todos aquellos que, debido a un Erasmus, o fatal accidente hayan tenido que compartir piso con un habitante del norte de los Pirineos….en el Norte de los Pirineos, recordarán como, a partir del tercer minuto de ducha, si ya era el segundo día que lo hacías, te llamaban la atención ante ese indudable derroche.

Los tiempos han cambiado y, consiguientemente, no tengo registradas quejas que el simple hecho de ducharse, sin pasarse en los tres minutos, incluso 4 veces por semana, hayan provocado comentarios de extrañeza por parte de nuestros amables vecinos.

Sin embargo la fama les precede y, así como yo tengo que continuamente desmentir a mis compañeros de París, que entre mi fondo de armario se encuentre un traje de torero, o que llueva o nieve, haga frio o calor, la siesta es una costumbre imprescindible en nuestra jornada laboral (Por supuesto, siesta de PPPO o, lo que es lo mismo, de pijama, paja, padrenuestro y orinal, y no esas mariconadas de siesta de 3 minutos de trasposición en sofá que los minimalistas de hoy en día pretenden imponer), ellos han de luchar contra el imaginario popular.

¿Y por qué traigo hoy estas reflexiones? ¿Porque vengo de París donde he recibido hasta en el cielo de la boca? (Se deben de creer que la crisis me la acabo de inventar yo), ¿por las simpatías que sabeis que les profeso?

No, no y tres veces no. Tengo muchos defectos, conocidos y no, pero no soy un ser tan parcial, despreciable y vengativo. Sin embargo, en mi hotel en Paris, (Hotel de una cadena francesa reconocida entre aquellas con una adecuada relación calidad/precio…para ser Paris, o sea, que comienza en 120 Napos sin desayuno) es la tercera vez que no me funciona el agua caliente a pesar de ser un hotel nuevo. Y esto ya no es un fallo técnico como nos han vuelto a repetir a los clientes extranjeros del hotel (Ningún francés vimos protestando). Esto es un detalle del hotel para con sus clientes nacionales, con el fin de proveerles de una excusa y que no se sientan en la obligación imperiosa de tener que llevar a cabo tan higiénico e incómodo rito matinal.

Eso sí. No sabían que mi director financiero y yo somos del norte, y, para joderles, nos hemos duchado con agua fría. ¡Qué se fastidien!

Y es que, para cabezones….

lunes, 26 de marzo de 2012

LOS REYES DE FRANCIA ERAN UNOS MARI……NEROS (Y ALGUNO DE NAVARRA TAMBIEN)

Todos los años, Carmen y yo nos dejamos caer un fin de semana en París. Me habían convocado a una reunión el jueves y tenía, forzosamente, que quedarme a cenar, con lo que la vuelta el viernes podía retrasarse. La verdad, no sé muy bien por qué aprovechamos para estas escapadas mis reuniones. El dinero que nos ahorramos es mínimo (Un vuelo mío, que con los vuelings o easyjets de turno te sale por 120 €). Supongo que así no discutimos por fechas.

Habíamos reservado alojamiento muy cerquita de los Inválidos. Salí de la oficina a eso de las 7 de la tarde y para las 7,40 ya estaba en el Hotel. Carmen llegaría una hora y media después.

Fuimos a cenar a una brasserie propiedad de un fanático del Rugby (Y juro que fue casualidad), con balones de la época de cuando reinaba Carolo, corbatas y fotografías de partidos de los 70. No cenamos mal.

Al día siguiente queríamos ir a Versalles.

Paris amaneció con un sol espectacular. Con sol, París es una ciudad incomparable. Sin embargo la luz de París nada tiene que ver con la luz de Madrid, por ejemplo. Es más grisácea y mortecina. Menos Azul. El tren lo tomábamos en los Inválidos y nos dejaba en Versalles. 7 € por cabeza y 40 minutos de desplazamiento.

Despues de las 50 veces que puedo haber estado en París, no conocía Versalles, y he de decir que, con este día, me encantó.

Lo primero que te das cuenta es de que el pueblo Francés tardó un huevo en decidirse a hacer la revolución. Porque con esos primaveras que tenían por reyes, es como para ir a la Batalla rojo de vergüenza esperando que el enemigo no te reconozca. Lo de morir con honor está muy bien, pero con tanto encaje y volante en el uniforme, es imposible que el enemigo no se te descojone en la cara antes de pasaportarte. Si vestían de bailarina hasta a los caballos…

El papelón de ser rey, desde luego, no tenía precio. La habitación de su majestad tenía una parte privada (Separada por una valla de 50 cms de altura, perfectamente visible), y la parte pública, donde estaban de visita los pesados que quisieran hacer la pelota. Supongo que cuando el rey quisiera coscarse, se metería en la parte privada, echaría los gases pertinentes, y saldría, aunque el olor inundase parte pública y privada. Eso de la intimidad parece que no era un valor al alza. Qué coñazo desde la hora de levantarse con esos pelos, con todo Dios dando vueltas a dos metros y medio tuyo, y deseándote buenos días desde el otro lado de la valla reverencia mediante.

¿Y qué me decís del comedor? Los reyes comiendo, los más allegados sentados en medio círculo viendo lo que jalaban y si echaban un regüeldo o no, y los menos allegados, de pie, detrás del medio círculo. Como para tener una conversación confidencial…

El Palacio de Versalles es una pasada pero, efectivamente, si los Reyes eran lo que parecían (O parecían lo que eran, que no sé muy bien) los jardines son otro tanto. ¿Dónde están esos raciales jardines, donde la naturaleza triunfa?¿Por qué se necesita un jardinero con sensibilidad (por no resultar políticamente incorrecto) para que no se te mueva ni una hoja del parterre, ni una ramilla de la fila de árboles? Lo que os digo, una mariconada de jardines

El Palacio de Versalles lo construyó Luis XIV para su mujer. Yo a la mía le compré un apartamento en la Playa. No por el dinero, sino porque soy mucho más práctico. ¿Vosotros os imaginais lo que tuvo que pasar la santa de Luis XIV con la mopa quitando el polvo arriba y abajo? (Despues de quitarle las horquillas por la mañana a Luis XIV, por cierto, que no debía de ser una tarea fácil) ¿Y Luis XIV segando el jardín y podando los setos? ¡Qué estress!

Visitamos el palacio, los jardines y la villa de Maria Antonieta, donde, en el Gran Trianon, me metí una birra de escándalo. Despues de un bocata, nos dirigimos al Gran Canal, donde me quedé traspuesto en la hierba, y es que ya os digo que en París, con buen tiempo, casi como en Madrid…o más

Buena caminata nos metimos.

De vuelta por París, colas de 30 metros en cada heladería. Parecía que lo regalaban. Hacía bueno, pero, era pelín exagerado. ¿Cola en la calle? Treinta metros más adelante, una heladería. ¡Qué presión heladera!

Anduvimos por unos de nuestros barrios favoritos, Le Marais, donde cayó otra cerveza “comme il faut”. Queríamos ir a Passy, buscando un restaurante de foie. La ciudad estaba maravillosa para pasear.

Haciendo tiempo en la Rue de l’annonciation, vimos un pavo abriendo ostras. Ya sabeis que es uno de mis vicios confesables. A mí, que las ostras me las den con pan y mantequilla me parece como un quiero y no puedo. “Comeré ostras y quitaré el hambre con el pan”. O estamos a ostras o estamos a pan…no sé si me explico.

La cena en el restaurante especializado en Pato del Perigord fue un escándalo. En París suceden cosas curiosas. Es muy fácil comer tralla y caro pero, la diferencia entre eso y comer bien por un poquito más no es tanta. Tomé una selección de foies (De oca y de dos tipos de pato) y un tournedó de pato a la trufa negra…espectacular.

Carmen tomó una ensalada templada de jamón de pato y foie, y el Plato del día, que era un guiso de oca…que le encantó. Para empujar un Saint Emilion (Burdeos) del 2007.

Como postres un pastel de nuez con chocolate y un vacherin. Como para salir abrazando a las farolas.

Compramos unos botes de cristal de foie y una lata, que aquí remarco, por la incidencia que tendrá en el devenir del viaje…

Despues de dar un par de besos a un policía municipal, tal era nuestro estado de euforia, cambiamos la hora de nuestros relojes, que no era cosa de que nos cerraran el desayuno al día siguiente.

El domingo París amaneció espléndido otra vez. Decidí no cometer el error del día anterior, y dejé la chamarra en la maleta. Queríamos ir al Museo de Orsay, meca del impresionismo francés. Os he dicho muchas veces que, supongo que influido por mi pobre madre, el Impresionismo me llega. Nunca había ido a Orsay, no así Carmen, y en este viaje quise quitarme la espinita…

La colección permanente es fabulosa. Renoir, Cezanne, Gauguin, Monet, Lautrec, Van Gogh… Sí, me acordé mucho de mi madre durante la visita. Le hubiera encantado...

Es cierto que, como decía antes, la luz de Sorolla, casi blanca de puro luminosa, nada tiene que ver con la luz plomiza de la primavera parisina de Renoir, pero la experiencia fue muy gratificante.

Comentaba que no sé por qué no me canso haciendo 25 kms andando y me canso mucho después de tres horas en un museo. Así me sentía…

¿Cómo estar en París y no hacerte la foto delante de la Torre Eiffel? (Puedo tener 30). Pues, con este día, mucho más recomendable.

Passy se encuentra a 10 minutos andando de la Torre, cruzando el Sena. El día anterior, Carmen se había quedado encaprichada de un restaurante normando de gallettes y Crepes. Parecía que no conociésemos otra calle en Paris, pero este distrito es muy agradable para pasear y comer. Una sidra normanda para empujar que la masa hace bola.

Hay un obrador de chocolate en esta calle que es un auténtico escándalo. Preparan los pasteles de cara a la calle y yo siempre me había quedado con ganas de entrar. Despues de la gallette, en vez de tomar un café, a “Aux merveilleux de Fred” a meternos entre pecho y espalda una de sus tres especialidades (La mía de chocolate blanco y la de Carmen de Café). No nos atrevíamos a entrar en ninguna terraza a comer con un café (Ya sabeis la mala lactea especial de la que hacen gala los camareros parisinos, que prefieren no venderte un café a que te comas acompañándolo algo que no has comprado allí. Enigmas de la condición humana)

Era hora de ir al Aeropuerto y, la verdad, sintiéndolo mucho.

París estaba petado de gente. Miles de personas en los parques y jardines disfrutando del día. A estos los traes a Madrid dos semanas y a alguno se le olvida ir a dormir.

Gracias a los millones de kms que vuelo con Iberia, nos metimos en la sala de pasajeros frecuentes de Orly. Esta sala es la caña, porque está antes de entrar en la zona aire, con lo que, cuando va a salir tu vuelo, te viene una persona de Iberia a buscar y pasas todas las colas de seguridad por el puto morro, como un rey (Por favor, un rey francés no, que, de momento, no tengo lazos en mi abundante cabellera) (A propósito, Luis XIV también fue Rey de Navarra. No me lo imagino, con toda la corte, en la carrera de cerdos de Arazuri…)

Al pasar seguridad, mucha tarjeta Oro de Iberia mucha leche, a Carmen le abrieron el trolley. Efectivamente…sé que todos estabais esperando….¡Los foies!

Nos los querían confiscar todos….Despues de cagarnos en español en su madre francesa, el probo servidor público, subcontratado por una empresa de seguridad, solo se quedó con la lata. Según él porque no podía comprobar el contenido (Esta noche ya sé lo que hay de cena en casa de ese cabrón)

Lástima de navaja multiusos para abrir la lata, comerme el foie y dejársela vacía, y la navaja, por supuesto, que soy un viajero respetuoso con las normas de seguridad que algún hijo de la gran puta nos ha colado para tenernos acojonados mientras él se hace de oro poniendo vigilantes que no saben hacer la o con un canuto y van a piñón fijo. (Algún día escribiré acerca del pastizal que estamos dando a cuatro empresas con la excusa de la "seguridad")

El rebote de Carmen para enmarcarlo. Yo, simplemente, me imaginé al segurata cagando, a ver si ponía la misma cara al apretar que un rey de Francia en la misma situación. Y me quedé mucho más tranquilo…

Si es que los pobres nos conformamos con cualquier bobada...