jueves, 6 de septiembre de 2012

ESCOCIA, LOCH LOMMOND, ARGYLL FOREST, Y EL CAMINO HACIA SKYE

El día nos amaneció lluvioso. Sabíamos que Escocia no es un sitio que asegure sol, pero la lluvía, el segundo día, en Julio, nos parecía demasiado

Tenía planeado ir hacia Loch Lommond y Loch Katrine, y dormir en un hotel en Argyll Forest. Y al día siguiente, por Glencloe, dirigirnos hacia Mallaig, donde tomar un barco que nos llevaría a la Isla de Skye.

Pensábamos rodear el Katrine en bici, pero el día no estaba para según qué vicios.

Sin embargo, la primera parada era en el Priorato del S XIII de Inchmahome, situado en una Isla en Loch Menteith. Hay que recalcar que Josué, como bautizamos al GPS, cumplió su trabajo impecablemente, con un acento argentino que nos hacía mucha gracia, bien es cierto, pero, sin él, la cosa hubiese estado algo más complicada.

A Inchmahome solo se podía acudir en barca. Cuando estabas en el embarcadero de tierra firme, dabas la vuelta a una pizarra (Blanco/Negro), y te venían a buscar desde la Isla. Una Isla que no tendría más de 500 metros de diámetro, pero que transmitia quietud y tranquilidad.

Las ruinas, como veis. A mí me parece un entorno fabuloso. Con un día soleado debe de ser como para quedarse a vivir ahí.

Los Escoceses hablan de la Reina Maria, Bonnie Prince Charlie, William Wallace (Braveheart), y Robert de Bruce continuamente. Son sus heroes locales contra los ingleses, y no salen de ahí (Teniendo una de las tasas más altas de inventores por habitante del mundo: la máquina de vapor, la penicilina, etc, etc...pero esa es otra historia).

Bien, parece que Maria estuvo escondida en esta pequeña Isla mientras la buscaban los ingleses por los alrededores.

Nos estabamos internando en las Highlands, y el paisaje era absolutamente espectacular. Incluso con lluvia. Llegamos hasta el Katrine pero, sin bajarnos del coche, procedimos a rodear el Loch Lommond.

El Loch Lommond, aparte de ser la marca de Whisky que bebía el Capitán Haddock, es el lago más grande de Escocia. Hay que hacer notar que, en este área, los lagos, tanto de agua salada (O sea, fiordos muy profundos que penetran decenas de kilómetros en tierra), como los de agua dulce, pueden llegar a estar separados solo por decenas de metros.

Llovía mucho, pero el paisaje era absolutamente impresionante. Cada kilómetro que recorría me afirmaba más en la percepción de que iba a ser un viaje inolvidable a nada que tuviésemos unos días regulares.

Al llegar a Luss, pueblo de postal en la ribera del Lago Lommond, caía una zorrera de narices. Nos habían hablado de un restaurante allí que había ganado varios premios. No fue dificil encontrarlo, Luss no es Nueva York.

Hay que recalcar que la comida escocesa no tiene nada que ver con la comida Inglesa. Muy sabrosa y contundente. Y no hemos comido nada mal en todo el viaje.

Despues de la pitanza, nos estuvimos riendo un buen rato. Una pareja de recien casados haciéndose fotos en el embarcadero. Entiendo que escoger un día soleado para casarse en Escocia ha de ser jodido, pero que te obliguen a las fotos al aire libre con la que estaba cayendo me parece demencial. (La carita del novio era para verla. La novia, en cambio, con los hombros al aire....buenos whiskies se tenía que haber metido).

No había mucho más que hacer más que seguir conduciendo hasta dar con nuestro hotel, en mitad del Parque Natural de Argyll Forest.

El Hotel se encontraba aislado. Un sitio británico de vacaciones. Con sus campos de golf (En Escocia los campos de golf son como las mesas de ping pong para nosotros), embarcadero, caballos...pero aislado.

Encontramos un camarero valenciano que nos atendió a las mil maravillas. Eramos los primeros españoles que veia en un mes que llevaba trabajando alli (Estudiante de arquitectura en Edimburgo, trabajaba allí en verano). Uno de los jefes de camareros, un británico que habia vivido 20 años en Canarias, se nos acercó. En un español perfecto, se ofreció a indicarnos como ir hasta Mallaig para tomar el ferry hacia Skye. La ruta que llevábamos era la que pasaba por Glen Cloe y Ben Nevis. La más conocida, y con parajes maravillosos (En Escocia, sin bajarte del coche ves paisajes absolutamente inolvidables), pero él, que era de la zona (Clan Campbell, nos dijo), nos insistió mucho que tomásemos al día siguiente otro camino. Y, la verdad, despues de haberlo hecho, le agradecimos sobremanera la sugerencia.

Nos íbamos pronto. Un "full scottish breakfast" para comenzar el dia, con black pie, haggis, bacon, tomates asados, huevos fritos, champiñones... energia para aviones...

A la hora de pagar, nos cobraron 30 Libras de más porque, aunque nuestra reserva especificaba que éramos 4, según ellos, habían tenido que poner una cama....

Con muy mala leche tuve que pagar, presenté una reclamación a Booking, y ya me lo han devuelto (Para aquellos interesados, hay cosas que, aunque sean por internete, funcionan)

El día amaneció muy lluvioso, otra vez. Decidimos hacer caso a nuestro nuevo amigo (La gente en Escocia es realmente amable...nada que ver con...esto ya lo había dicho antes, ¿no? )

Y no nos equivocamos. Aunque los sitios que nos había recomendado no estaban claramente indicados en ningún sitio, vimos una capilla, y dos castillos absolutamente maravillosos, así como un estrecho donde, cuando cambiaba la marea, incluso se veían cascadas en medio del mar....¡Y lo pudimos ver!

A la salida del hotel, en medio del Parque natural, ya vimos ciervos cruzando rapidamente la carretera. Esto yo lo he visto muchísimas veces en mi pueblo, pero mis hijos no...y fue una bonita manera de comenzar el día

Aviso. Las carreteras en las Highlands están en buen estado pero son estrechas. Tranquilidad que no os persigue nadie...

Nos dirigimos al Loch Awe, donde se encontraba un castillo precioso, pero escondido. Has de ir fijándote muy bien y con las indicaciones precisas...Kilchurn Castle. ¡Pasada!

Mis hijos no querían pegarse el caminillo lloviendo hasta dentro del castillo y lo vimos desde lejos....una maravilla

Unos kms más adelante, tambien a la orilla del Awe, la Iglesia neogótica de St Connan's Kirk.

Dirigiéndonos ya, hacia el mar, Connel's Bridge, donde, como os comentaba, en los cambios de marea, se ven auténticas cascadas de agua en medio del mar, y, para terminar, en medio del Loch Linnhe, ya de agua salada, el Stalker Castle, en una isla...

Absolutamente espectacular todo.

No sé como serían las vistas por el interior hacia Fort William, pero lo que nosotros vimos, absolutamente inolvidable.

Una vez en Fort William, la Carretera panorámica hacia las Islas. Si cualquier carretera de las Highlands es espectacular, os podeis imaginar lo que sucede cuando se le denomina panorámica...

Hay un montón de referencias históricas en esta carretera ya que fue foco de la revolución Jacobita (Otra vez contra los ingleses) pero, lo realmente importante, es mirar a ambos lados de la calzada...

Queríamos comer en un restaurante en Arisaig, que nos habían recomendado, pero llegamos a las 2...no estamos en España, chicos.

Y de aquí, de nuevo, en vez de ir hacia Mallaig a tomar el transbordador por el interior, otra vez, por la costa. Os quedaríais sin palabras. Playas de arena blanca y aguas turquesa, que te parecería que estás en el Caribe si no fuese porque, de vez en cuando, ves un grupo de focas....

A estas alturas el tiempo había cambiado ya diez o doce veces. No os mareeis por las fotos con chamarra, sin chamarra, con jersey, en camisa...en fin...

Teníamos billete para el transbordador sacado desde España para las 6, pero al llegar a las 3 nos ofrecieron el cambio a un ferry anterior.

Mallaig es un pueblo marinero muy bonito, pero estábamos impacientes por llegar a la Isla de Skye. Nos habían dicho que era muy, muy bonita. Si así era lo que habíamos visto, no podiamos imaginar como era lo siguiente.

martes, 4 de septiembre de 2012

CUARTA ETAPA DEL CAMINO PRIMITIVO. BERDUCEDO-CASTRO. 27 KMS

Despues del palizón del día anterior, me intento levantar, pero no puedo andar. Los pies los tengo como botas. Es imposible que mejoren si no los dejo descansar. Y sin embargo si los dejase descansar tendría que irme a mi casa. No hay alternativa para un cabezón como yo...

Y he dormido de maravilla en esta coqueta buhardilla color malva.

Por fín, bajamos a desayunar. Vemos que está la ropa lavada y seca ¡menos mal!, me veía caminando desnudo...

Durante el desayuno nos encontramos un trio de suizos de la parte italiana a los que seguiré viendo casi hasta Santiago. La dueña de la casa es del Barrio de Arguelles de Madrid. Hablamos del Chapandaz, que lo tenía debajo de su casa (Yo nunca fui muy asiduo a ese garito. La leche de pantera me parecía vomitiva).

Llega la hora de, otra vez, enfundarnos las botas. Y es entonces cuando me doy cuenta de que lo que me está produciendo esta avería en los pies son las botas, absolutamente empapadas de sudor que no acaban ni de transpirar, ni de secar.

Salimos de Berducedo por una fuerte subida que, 5 kms despues, nos lleva hasta La Mesa. Allí, punto de partida de etapa estandar, otra fortísima subida que nos lleva hasta Buspol, caminando entre Molino eólicos. A estas alturas, comparar el primitivo con el Francés ya parece una broma.

La subida la he hecho, como siempre, a muy buen paso. Para subir no me molestan las ampollas. Piso de diferente manera. Sin embargo, al llegar arriba, nos esperará uno de los trayectos más duros del Camino. En 7 kms descenderemos 800 metros, hasta la Presa de Grandas de Salime. No solo las plantas de los pies se quejan. Las rodillas tambien. Los pulmones van como quieren...el resto del cuerpo...no

Y, sin embargo, el camino es de una belleza arrebatadora. A un km pasada la presa, otra vez de subida (Que es lo que tienen los embalses, que se encuentran en el fondo de los valles, valles estandar, no valles argentinos...se entiende), un hotel con unas vistas increibles. Es nuestro momento de meternos una cerveza que nos sabe a gloria bendita.

Aquí coincidimos con quien será mi angel de la guarda para casi el resto del Camino. Emilio. Le pedimos que nos tome una fotografía.

Emilio va solo, pero acompaña, desde hace un par de etapas, a Luis, un sevillano diesel. De esos que parece que no va a llegar nunca...y que llega siempre.

El sol pica. En cuanto me quiero dar cuenta tengo los brazos quemados. No nos ha debido dar el sol más de 15 minutos, ya que toda la bajada es en umbrío, pero Yogui se queja de su calva tambien. Es el momento de la crema FP 50 que tenía olvidada en el fondo de la mochila.

Y seguimos cuesta arriba hasta llegar a Grandas. Como siempre, yo voy delante. Coincido con Emilio y nos ponemos a hablar mientras caminamos los 6 kms que nos faltan.

Llegamos a Grandas de Salime. Nos damos cuenta que hay gente que ha comenzado el Camino junta, ya que Emilio va conociendo a la gente con la que nos cruzamos. Entre ellos a Joseba, vitoriano como yo, tipo encantador, que está caminando con Simona, simpática italiana de Cerdeña. Aunque Grandas, en teoría, es final de etapa, nos quedan 5 kms para nuestro albergue en Castro. Emilio nos propone quedarnos a comer con ellos, y vemos el Camino desde un punto de vista más lúdico, con sus pandillas, sus amigos, su gente que no se cae bien...pasamos una buena tarde.

Nos metemos una cuchipanda de categoría, que dirían en Valencia, con una botella de vino y dos de sidra para los 4. Me quito las botas ya que me arden los pies.

A mitad de comida, comento lo de mis apéndices. Emilio me contesta:

-"Luego les echo un vistazo y decido que hacemos con ellos"

Me quedo mirándole y le digo...

-"En fín, decidiré yo, si no te importa"

Y Luis, su compañero me dice...

-"Es médico"

Bonito momento para haberme quedado callado, jejejej

Despues de una comida, con varias mesas de peregrinos de buen humor, le pido a Emilio que me eche un ojo. Directamente me manda a la farmacia a hacer acopio de un botiquín que me acompañará en lo que me resta de Camino.

Emilio viaja con un maletín de médico en la mochila y, al acabar cada etapa, pasa la consulta gratuita más agradecida del mundo.

Al quitarme las botas veo que, aparte de las ampollas, hay dos uñas que se me van a caer. Pregunto si cree que llegaré

-"No hay nadie que no haya llegado por unas ampollas bien sufridas", me contesta

Si es por sufridas, por mí no va a quedar, pienso.

Una vez hechas las curas, y aunque tenemos cama reservada, decidimos no seguir la fiesta en Grandas e ir a Castro. Nos quedan más de 5 kms y quiero quitarme, definitivamente, las botas por hoy.

Mientras vamos llegando, Yogui y yo comentamos que lo de hoy no ha sido una etapa, sino una romería, pero estamos de acuerdo en que, para cada uno, el Camino significa una cosa diferente, y no hay una mejor que otra.

El Albergue de Castro se encuentra en un sitio precioso. Se dan cita personas que llevan días caminando juntos. Entre ellos, un peregrino muy peculiar, que hace el Camino con su perro al que le ha atado un par de alforjas con su comida y su agua. Gente curiosa...como en la vida.

Emilio y Luis aparecen casi a las 8. Me vuelve a mirar los pies y me hace una cura en más profundidad.

A la cena, más orujo. Definitivamente, esta es otra manera de hacer el Camino. Sin embargo pasamos una noche divertida, cenando en una mesa al aire libre. Buen rollo.

Y pienso que me gustaría volver a coincidir con Emilio...me siento más seguro. A partir de ahora, y hasta Lugo, las etapas están más definidas, y no hay muchas posibilidades de acabar en puntos intermedios. Será cosa de ir viendo día a día...

Y sí...hoy es el primer día del resto de mi vida. Pido unos papeles de periódico para las botas. A partir de hoy, por lo menos, por la mañana, me las pondré secas...algo es algo...

domingo, 2 de septiembre de 2012

ESCOCIA. STIRLING Y ALREDEDORES

Somos una familia a la que nos encanta ver cosas, monumentos o paisajes. Mis hijos viajan realmente bien y, una cosa en la que creo que los padres tenemos más mérito que otra cosa, es que comen absolutamente de todo...y en abundancia.

Conocía Edimburgo. Es una de las ciudades más bonitas de Europa. Además, al ir a ver la Calcutta Cup este Febrero entre Escocia e Inglaterra, se me alentaron las ganas de que los niños visitaran Escocia. Practicar el idioma, una excusa como otra cualquiera.

Preparé el viaje a conciencia. Con ayuda, pero a conciencia.

Y decidimos irnos 11 dias, 9 de ellos motorizados.

Carmen consiguió una empresa de alquiler de coches realmente barata. La mitad de lo que nos costaba cualquiera. Un Nissan Qashqai nuevo, 9 dias, por 240 Libras con los seguros....

Ya sabeis, el que este interesado, que me escriba y yo le facilito el nombre de la Empresa. Publicidad gratis, no ;-)

Tiramos de un par de guias On Line para los alojamientos. Solo fallamos una noche en la que el B&B no era lo que se dice, glamouroso. El resto absolutamente fabulosos.

Y para algun hotel, Booking.com. Y a estos sí que les hago publicidad, porque se portaron con nosotros con dos incidencias que tuvimos, como una empresa seria. Desde luego, los utilizaba mucho. A partir de ahora, más.

Llegamos a Edimburgo, un día soleado. Un montón de españoles con los palos de golf. Ya sabeis lo que dicen los escoceses, al golf se juega incluso cuando no llueve...deben de alucinar cuando vienen a España.

Habíamos decidido obtener el Explorer Pass, que te da acceso a unos 70 emplazamientos históricos en Escocia. Simplemente, entrando en los Castillos de Edimburgo y Stirling ya te salía a cuenta.

Por unas 70 Libras sacamos el Pase familiar que nos daba derecho a entrar durante 7 días en un plazo de 14 en donde quisiéramos. Los niños están incluidos hasta los 15 años. No son estrictos con ello y en ningún sitio te van a pedir el pasaporte.

Stirling es una lección de Historia en vivo, sin maquetas. No menos de 7 batallas entre escoceses e ingleses tuvieron lugar en el radio de menos de 5 kilómetros a la redonda. ¿La razón? Es el único lugar de paso entre las tierras altas y las tierras bajas.

A propósito, para los que creen que nos llevamos mal entre nosotros. Los Escoceses y los Ingleses se han zurrado la badana, pero de lo lindo. Lo nuestro son disputas de vecinos sin importancia.

El Castillo de Stirling es una auténtica maravilla. Para mí, más bonito, incluso, que el de Edimburgo. Sin embargo, solo desde fuera. Por dentro se ve absolutamente restaurado, y no bien.

Algo que llama la atención en Escocia, es que las ruinas son eso, ruinas. Debido a las luchas entre Ingleses y Escoceses, a las luchas de religión entre católicos y protestantes, etc, las ruinas, generalmente, no han sido reconstruidas. Y, en su aspecto de ruinas, están tan cuidadas, que es una auténtica maravilla. Nada que ver con las ruinas de un castillo en España, que, subes al cerro, y lo ves todo destartalado...

Eso sí, olvídate de ver estancias como en un castillo o una Iglesia española. Lo que se destruyó, no se volvió a construir. Punto.

Una vez que pasamos la mañana alrededor del castillo...la primera cervecita en un pub muy salado que está al lado, el Porticullis.

Echando un ojo al Mapa del Explorers, vimos que teníamos cerca el Doune Castle, donde se rodó parte de la peli de "Los Monty Python y el Santo Grial". Una de las muchas maravillas que íbamos a ver durante esos días. Una furgoneta con el lema, "Descubra Escocia en español" ya nos indicó que la visita no iba a ser silenciosa

En el Interior del Castillo, la celebración de una boda (Aviso, aquí el kilt o falda, se lo ponen los hombres en cuanto tienen ocasión. No es solo para los festivales de gaitas....). De vuelta, pasando por la Dunblane Cathedral, y a Stirling a tomar otra cervecita, que a mí, el arte me da sed. ;-)

Yo recien estaba llegado de Brasil. Nos habíamos levantado a las 4 de la mañana para tomar el avión, y tampoco teníamos ganas de demasiada juerga esa primera noche. Al día siguiente teníamos un día largo...si el tiempo lo permitía como nos permitió éste...

Ya sabeis lo que dicen. Si en Escocia no te gusta el tiempo, espera un rato a que cambie...,

viernes, 31 de agosto de 2012

CAMINO PRIMITIVO. TERCERA ETAPA. TINEO-BERDUCEDO POR HOSPITALES. 39 KMS

Nunca agradeceré lo suficiente a Yogui el que buscase una habitación de Hotel. Pude descansar los pies toda la tarde y, aunque la evolución de los mismos, sin descanso, de ninguna manera podía ir a mejor, por lo menos estaba tranquilo en mi cama sin necesidad de andar esquivando mochilas.

Cada uno, hace el Camino como quiere o como puede, y es seguro que algunos no se podrá permitir el pasar de 5 a 15 € por una cama limpia y ducha para ti solito. Tambien es cierto que en el Camino hay demasiado usmia, que cuando el pago por dormir es la voluntad, si pueden dar dos € mejor que si dan 3. Al final todos quedamos retratados, pero el Camino es como la Vida, y los que transitamos por él, como los que lo hacemos por ella. Pero eso de salir de un albergue a las 5 de la mañana, para llegar al siguiente a la una, cuando abren, y así poder tener otra cama por 5 €, sin ver nada, como mínimo, me parece de turismo de touroperador malo.. En todos los pueblos importantes hay un hostal limpio donde, si vas con otra persona, por muy poco más estás como un rey. En fin...como decía, cada uno hace el Camino como...

Y sí...como me temía, gran diferencia entre realizar el Camino en Agosto y realizarlo en Diciembre. Y no porque en el Primitivo estuviese masificado. Posiblemente, en términos de promedio, nos moveríamos 50 personas por etapa. Nada que ver con los 500 o más que se pueden mover en el francés. Pero la capacidad no da para más de 30 ó 40.

Tuvimos suerte porque nosotros, menos en Tineo, la primera etapa que acabamos según lo que dicen las guias y no en puntos intermedios, fue en Padrón, el quinto día, etapa octava según las guías (¡Lo que hemos andado!). Y, además, donde pudimos, reservamos para dormir en establecimientos privados. Lo del tramo conjunto con el francés da para otra lectura.

Despues del perolo de lentejas no pude cenar más que un sandwich, eso sí...king size. No dormí mucho, pero descansé bien. No dejaba de darle vueltas a la etapa. Entendía que Yogui anduviese preocupado. Me había visto los pinreles, que parecían un criadero de almejas machas...no era una imagen alentadora como para meterse 40 kms, 20 de ellos de montaña. Me había pinchado las ampollas y las había atravesado con hilos para drenarlas. Mis pies parecían un tapete de encaje de bolillos...

A las 7,30 estábamos desayunando. Dos guardias civiles, en el fondo de la barra, se pusieron en posición de alerta al escucharme a voz en grito, ¡Egun On! (Buenos días). No sabía yo que saludar en voz alta fuera sospechoso de nada.

Comenzamos a andar. La salida de Tineo, empinadísima, para variar. En 3 kms habremos salvado un desnivel de unos 300 metros. Las vistas espctaculares, el día fabuloso. Sin embargo había bastante viento, y eso, en lo alto de la Montaña, podría resultar peligroso.

Al cabo de unos kms, un sendero de cuento, nos llevaba al Monasterio de Obona. Había que desviarse cosa de un km para verlo. Ya teníamos demasiados previstos este día. Sintiéndolo mucho, tuvimos que dejarlo para mejor ocasión.

Por un paisaje maravilloso, llegamos a Campiello. Allí donde solían quedarse a dormir la gente que hacía Hospitales (O sea, 12 kms menos que nosotros. Nuestra etapa fue una auténtica barbaridad....entre nosotros y sin que se entere nadie...).

Los últimos kms hasta Campiello, los caminé con Charo, peregrina Barcelonesa que andaba con la rodilla mal. Fue ella la que, el día anterior, me dejó en el Albergue un mechero para desinfectar la aguja y poder pinchar las ampollas. Yo, le ofrecí mi crema para las piernas para la noche. Luego, al mudarme al Hotel, no pude cumplir...ella se acordaba de mí...yo tambien de que estaba en falta...

Ella decidió quedarse en Campiello. Una etapa breve a ver si recuperaba...

En Campiello se sitúan dos referentes del Camino. Casa Herminia y Casa Ricardo. Casa Herminia tiene albergue, pero la mala suerte de estar situada 10 metros más atrás que Casa Ricardo, con lo que las cervezas, la gente, se las toma en el primer establecimiento.

Herminia fue la que me dijo por teléfono, un día que le llamé cuando estaba planificando el Camino, que de 15.000 personas que ella habría visto pasar por su establecimiento, lo que pretendíamos nosotros lo habría visto en una o dos...

En Casa Ricardo, mientras esperaba a Yogui, ya que yo había salido esa mañana como una moto, me dijeron que con ese viento no había peligro. Que el día era claro y que estaba perfectamente señalizado. Esa variante, la de Hospitales, la realiza menos de un 10% de la gente, pero hay que insistir en que, con buenas condiciones físicas, es espectacular y muy recomendable.

Y, además, he de decir que es el tramo del Primitivo mejor señalizado. En ocasiones hay flechas cada 20 metros. Supongo que más de uno se habrá perdido con niebla o nieve en invierno y de ahí la abundancia, pero, con un día claro, sin nieve e, insisto, buena preparación... absolutamente inolvidable.

Mas, dado que en más de 20 kms no hay ni una sola fuente, es necesario ir bien avituallado. LLenamos nuestras cantimploras y compramos, aparte, una botella de agua cada uno. Al llegar a Samblismo, una doble flecha nos indica ambas alternativas, la normal y la nuestra. El Camino, por la variante de Hospitales, es el originario, ya que se pasa por las ruinas de tres Antiguos Hospitales de Peregrinos, Paradiella, Fonfaraón y la Freita.

Al llegar a la Ermita de San Pascual de la Mortera, último núcleo habitado, comienzan las rampas, terriblemente exigentes.

El paisaje, insisto, es absolutamente espectacular. Hay tes o cuatro repechos que son para pensarse si los subimos a pie o en moto...

Yogui iba bien. Yo he hecho mucho deporte en mi vida. Sin embargo, justo al final de la última subida, me pasó por primera vez en mi vida esa circunstancia en la que la cabeza dice...¡basta!, y que no puedes andar un paso más. Efectivamente, menos mal que era llegando a la parte más alta de la travesía. Le tuve que pedir a Yogui el parar. El tema es que nos encontrábamos a unos 12 kms del núcleo habitado más próximo, como para una urgencia.

Afortunadamente, el cuerpo es sabio. Una barrita energética, una nectarina que me facilitó un peregrino del único grupo que vimos, medio litro de agua y diez minutitos de descanso, hicieron el milagro. La vida ya se veía de otro color. (Eso para aquellos que se piensan que en el Monte la gente no se ayuda ni se saluda)...

El peregrino nos dijo que según su GPS estábamos a 1285 metros. La única explicación a que tuviese cobertura es que estábamos al ladito mismo del satélite... ;-). Si según las guías, la cima del Primitivo son los 1146 m del Puerto del Palo (Que coronaríamos un par de horas despues), podeis entender la exigencia.

A partir de ese momento, con un viento terrible y entre paisajes absolutamente maravillosos, caminando ligeramente de bajada, coronamos primero el Puerto de la Marta, 1105 m, donde, si no llego a estar rápido con el bastón, una ráfaga de aire me hubiese tirado al suelo, y el Puerto del Palo.

Al llegar ahí, "solo" nos quedaban 9 kms hasta Berducedo, fin de nuestra etapa.

La bajada del puerto fue brutal. A cada paso las ampollas me ardían. Al llegar a Montefurado, pueblo de postal con sus casas de pizarra, echamos de menos un bareto donde el 90% de los peregrinos, tanto los que viniesen de Pola de Allande como los que viniésemos de Hospitales, hubiésemos parado. Eso que decimos de las iniciativas en los entornos rurales asturianos....en dos o tres años, me juego un huevo y no lo pierdo, a que algo habrá...

Ibamos ya con el piloto automático. La etapa había sido brutal. Al llegar a Berducedo, teníamos el alojamiento más caro de todo el primitivo. 60 Napos la habitación doble con desayuno, en una casa rural. Y así como Yogui tuvo una idea genial en Tineo, yo la tuve hacía dos semanas reservando este sitio. Despues de lo que pensábamos que iba a ser esta etapa, por ninguna circunstancia queríamos arriesgarnos a no tener sitio donde dormir.

Y menos mal, porque el Albergue público y el Privado estaban llenos cuando llegamos, y más de uno tuvo que dormir a la intemperie...Efectivamente, en Asturias, no están todavía preparados para el Camino, por lo menos en Agosto.

Nunca he pagado 30 € por dormir, más a gusto

¿Los pies? No los he sentido peor en mi vida. A partir de este día, cada uno más sería un nuevo límite...