viernes, 8 de agosto de 2008

¿HAY ALGO QUE NOS DIRIGE?

Y me lo tengo que preguntar, de hecho, hace más de 6 meses que me lo estoy preguntando.

Porque para mí, como tambien para Carmen, Nueva Zelanda, hace 20 años no era ni siquiera un destino interesante. En aquellos momentos, estudiante, si queríamos hablar de algo llamativo...¿Qué me decís de Australia? Y si se trataba de un destino de Rugby, pues Australia tambien daba el nivel necesario.

Pero en Octubre del 89, creo recordar, apareció en nuestra vida Ken Going. Todavía recuerdo cuando aterrizó en el Colegio proveniente del Aeropuerto. Era el guiri más hortera que yo había visto en mi vida. Vestido de All Black, con una gorra de los All Blacks, anorak de los All Black, vamos, que parecía que se estuviese dando el pisto.

19 años despues, es decir, hace 15 días, me lo explicó entre risas en la cena que compartimos. Nadie le había dicho quién le iba a ir a recoger (Creo que fueron Giuseppe y el Mono en su 205, eso es nivel), y pensando que teníamos el coeficiente intelectual más bien escaso, se decidió disfrazar de jugador de Rugby de los All Blacks para no pasar desapercibido. ¡Con esa napia que se la habían partido 10 veces en un campo de Rugby y esa jeta de maorí que gastaba! ¡Como para pasar desapercibido!

Hay que ser honesto. Esa tarde tuvimos el primer entrenamiento. No faltó nadie. Todavía lo recuerdo. ¡Menudo animal! Yo le causé una impresión pobre, por no decir lamentable. Todavía recuerdo al Mono y a Giuseppe animándome y diciendo que le habían sugerido que esperase a verme jugar.

Sí, con mi 1,82 y mis 82 kilos de peso, jugando de tercera, y siendo él la primera vez que entrenaba fuera de la Isla (Y en un pais de escasa tradición de Rugby), era lo más parecido a una señorita que se podía imaginar (Con todos mis respetos a las señoritas, que luego me bannean el blog). No entendía que lo mío no era la fuerza bruta. Modestia aparte, yo creo que dirigía bastante aceptablemente la delantera, porque veía el juego muy bien. Si quería un descerebrado para romperse la crisma (Cosa muy común en las antípodas donde los niños de teta juegan al Rugby), no era yo. O sea, no le servía.

Tiempo despues creo que se dió cuenta de lo que he dicho anteriormente porque, teniendo compañeros mucho más fuertes y más en forma que yo, creo recordar que era de los fijos del equipo Universitario, y él me encargaba que moviese la delantera en los partidos.

O sea, Nueva Zelanda era pues, como Soria, y perdón a los de Soria, un sitio que estaba en el mapa porque algo tenía que haber (De verdad, perdón a los de Soriaaaaaaaa).

Sin embargo hablé mucho con Ken. No sé si más o menos que otros, pero mucho. Cuando vino Patricia al año siguiente, como era una mujer tan amable y tan interesada por todo, se integró perfectamente en nuestra dinámica. Carmen, entonces mi novia, tambien comenzó a tener una relación estrecha con ellos. Y comenzamos a interesarnos por su País.

Recuerdo que nos regalaron un calendario que todavía conservo con fotos espectaculares de Nueva Zelanda. Decidimos que, en nuestro viaje de bodas, debíamos ir. Sin embargo, la pasta manda y, al casarnos, nuestra capacidad económica era más bien escasa, por no decir nula. Tuvimos que posponer el viaje, siempre prometiéndonos que lo haríamos.

Y ha sido un clásico recurrente en muchas de nuestras conversaciones. Esa ilusión por algo que has de hacer algún día.

Creo que estábamos en Noviembre del año pasado. Queríamos ir a Nueva York con los niños. Despues de volvernos locos con los precios de los hoteles, yo me planté. No estaba dispuesto a pagar 600 € por noche, solo de Hotel. Carmen, que es una máquina con el Google, comenzó a explorar otras alternativas. Apartamentos, etc, pero localizó una página de intercambios de casas. Por unos 60 € al año, te ponen en una base de datos y la gente se escribe para intercambiar casa en los cinco continentes. Nosotros tenemos nuestro apartamento de Denia vacio todo el año. Podíamos probar suerte. Nos dimos de alta e inmediatamente escribimos a todos los propietarios de Nueva York ofreciéndoles nuestra casa a cambio de la suya. Nadie respondió (Entiendo que los de Nueva York estén hasta las narices de recibir correos. Ellos son de los que pueden elegir)

Sin embargo, a los dos días recibimos un correo. Una pareja de Nueva Zelanda de viaje por Europa. Nos decían algo parecido a "¿Está Nueva Zelanda muy lejos para vosotros?"

Miré a Carmen, ella me miró a mi, y en ese momento supimos que el viaje ya tenía fecha. Y no era un tema de dinero. Era una excusa más.

Por supuesto, lo primero que hicimos fue intentar localizar a Ken y a Patricia. Se lo debíamos. No era concebible este viaje sin ellos. Ellos eran la causa de que tuviésemos dicho viaje en la recámara. Y nos costó.

Comencé por ponerme en contacto con la gente que creía que podían tener su dirección de correo, Giuseppe, Mono, Persi, Daragh....Nada, todos le habían perdido la pista. Google, eso ha de ser fácil. Pero nada aparecía (Con la palabra Going puedes hacer trillones de combinaciones sin éxito) La guía telefónica. (Más risas, el abuelo nunca quiso darse de alta en la guía, no explicó por qué. Durante la cena en su casa nos partíamos la caja hablando de ello)

No podía ser tan complicado. Mandé un correo a la Federación Kiwi de Rugby. No tenían sus datos. Me encaminaron a la de la Isla Norte. tampoco. Estos a la de su provincia, Northland. Nada. Lo único que me consiguieron fue el correo y el móvil de su hermano Sid. Le mandé un correo. Sin respuesta (Keryn me comentó hace dos semanas que ni se imaginaba que pudiese tener dirección de correo electrónico. Si no sabe encender un ordenador) Le llamé al móvil y nunca contestó. Estaba a punto de desesperarme.

Carmen seguía con el Google. Mucho más habilidosa que yo, ya que Ken no aparecía, decidió buscar a Patricia. Y en una página de amigos Neozelandeses encontró algo. Escribió a aquella persona que podía ser, pero desde la Web le exigían que había que darse de alta en la página. Desde entonces soy un Kiwi residente en España.

¡Y bingo! Lo había conseguido, sin decirme nada. Quería que fuese una sorpresa. Una maravillosa sorpresa.

En cuanto me enteré y contactamos, comencé a publicitar su dirección de correo. Estaban ansiosos por saber de todos. Habían comenzado a llamar al colegio de vez en cuando pero, al no entender inglés en la centralita, y ellos español, acabaron por dejarlo.

De repente fue como si el tiempo nunca hubiese pasado. Comenzamos a hacer planes juntos. Ellos nos acompañarían la segunda semana por la Isla Norte. La primera la pasaríamos en el Sur. Todo iba de maravilla hasta que Daragh, a quien yo le había facilitado su dirección, comunicó la noticia.

Cancer terminal

Entonces todo fue una frenética cuenta atrás. Le quedaban semanas de vida. Nos quedaban meses para ir. Estaba todo organizado y ya no se podía cambiar. Los últimos días fueron duros, muy duros. No sabíamos si llegaríamos a tiempo. La vida no podía ser tan hija de puta. 15 años esperando vernos y llegar tarde por nada.

Sin embargo llegó el día, y el estaba allí, con buen aspecto.

Nos despedimos y murió, y yo me pregunto, sabiendo que mi creencia en según qué cosas es nula... ¿Quién maneja nuestros hilos? Porque nosotros ibamos a las antípodas, pero íbamos por su causa y a verles. Y el destino ha querido que se fuese para siempre, sí, pero ha permitido que pudiésemos cumplir esa promesa que les hicimos de que algún día les visitaríamos, y tambien nos ha permitido despedirnos, 15 años despues.

Pienso que, si no hubiésemos llegado a inscribirnos en esa página web nunca hubiésemos sabido más de él, y él se hubiese ido sin recordar, de primera mano, lo que la gente le quería. Y no, no se lo merecía.

A lo mejor algo o alguien en algún lugar se ha dado cuenta de que no se podía ir así y, la verdad, en momentos como éste...no sé qué pensar

miércoles, 6 de agosto de 2008

BAY OF ISLANDS, MAROMAKU VALLEY, WHANGAREI.....KEN, PATRICIA Y KERYN GOING

Estábamos intentando comunicarnos con Keryn y Patricia desde hacía un par de días, pero no teníamos éxito..Volábamos desde la isla Sur a Auckland. Habíamos quedado en que el lunes nos veríamos para ir hacia el Norte, a Whangarei, donde nos esperaba el abuelo y Patricia.
El Aeropuerto de Auckland no es el JFK de Nueva York, pero lo que no me esperaba es que Keryn se tirase toda la tarde con su marido Lyndon, buscando a Kikas por el Aeropuerto (Sí, como buscando a Wally) despues de 15 años sin vernos. Y lo hizo. Ni sabía desde donde llegaba, ni a qué hora aterrizaba. Por supuesto, no nos encontró.
Llegamos preocupados al Hotel. No sabíamos nada. Allí nos encontramos dos correos electrónicos. Uno de cada miembro (o miembra) de la familia Going. Por fín tenía el móvil de Keryn. Le llamé y pudimos quedar para el día siguiente. Nos acompañaba a Paihia, donde estaban sus padres. Quedamos a las 9 en el hotel para recoger el coche y salir zumbando.

Había alquilado desde España una Autocaravana a la que solo le faltaba lavavajillas. Tenía de todo. Keryn se retrasaba y a mi me venían a buscar para recoger el coche. Quedamos en que Carmen esperase a Keryn y Lyndon, su marido y viniesen a la compañía de alquiler en su coche.
Me estaban enseñando la Autocaravana cuando, de repente, me da por preguntar....¿De cuantas plazas es? "Dos, por supuesto, me contestaron" ¡No me lo podía creer! Hacía mas de un mes que la tenía alquilada y ahora no me servía. Necesitaba tres plazas para ir con Keryn a ver a sus padres. Me puse serio y accedieron cambiarme la autocaravana por lo que tuviesen. Tenía prisa y no podía esperar. Me encontraron un coche más viejo.

Aparecieron Keryn con su marido y Carmen. Dios, tenía la misma cara que hace quince años...pero era una mujer. Nos abrazamos como si nos hubiésemos despedido el día enterior. La conversación fluía rápido. Todavía recordaba algo de castellano. Metimos un poco de prisa a los del coche y nos facilitaron las llaves.
Las chicas no habían desayunado. Ya no solo estaba con una chica...estaba con dos, o sea que Lyndon y yo comenzamos a vagar por Auckland buscando un sitio para poder desayunar. En un país que madruga, buscar un sitio para desayunar a eso de las 10,30, no es cosa fácil. Si además, no les gustaba los pocos que veíamos...pues eso, eran las 12 y estábamos comiendo en un sitio de comida rápida. Lyndon tenía que trabajar por la tarde en Hamilton, a una horita y media, con lo que comenzó a impacientarse. Keryn, ¡Menudo caracter! Al pobre chico le abroncó de mala manera. Me lo tomé a coña y le dije que delante mío, broncas, las mínimas, jajaja. Ken en particular, y la familia Going en general, habían decidido que éramos unos huéspedes especiales y todo lo que no fuera hacer lo que nosotros quisiésemos o hacernos sentir en la Gloria era motivo de bronca al incauto responsable.

Salimos hacia Bay of Islands ¡Menuda carretera! curvas, cuestas, obras. Eran solo unos 200 kms, pero se me hicieron eternos. Keryn iba sentada al lado mío. Yo he conducido mucho en Inglaterra por la izquierda, pero hacía tiempo. No llevaba mal lo de ir por el otro lado. Lo que llevaba mal es que, cada vez que quería darle al intermitente, le daba al limpiaparabrisas, y ella se desesperaba. ¡Indicator! ¡Indicator! decía, jajaja

Comenzaron a llamarla al móvil. Cada 20 minutos a ver donde estábamos. Ahí me enteré que Ken, un caracter, había decidido que, si no podía venir él a buscarnos, nos mandaba a Keryn, pero la Familia Going, representada, no fuese que incluso con el GPS, nos perdiésemos. Querían hacernos sentir el agradecimiento por visitarles.

Por fin, nos estaban esperando en la carretera. No querían alejarse más hacia el Norte. Keryn y Patricia me habían comentado que Ken estaba muy excitado ante la visita. No podía esperar más. Habían venido a nuestro encuentro. Paramos en el arcén. Salió Patricia. Estaba igual, con el pelo blanco. Carmen y ella se abrazaron. Salí del coche, nos abrazamos y nos besamos.

Y salió el Abuelo del coche. Nos fundimos en un abrazo. No había pasado el tiempo. El cabrón era duro. Quería demostrar que dominaba la situación. Un cáncer terminal, pero mandaba él. Tenía buen aspecto y mantenía la voz fuerte. Al separarnos del abrazo, las tres chicas estaban llorando.

La vida es jodida. Hace que vivas momentos de una alegría intensa, sabiendo que, en poco tiempo, la tristeza será desgarradora. No estaba dispuesto a permitir el pasarnos dos días tirando de pañuelo y tuve una de mis salidas, no sé si ocurrente, pero desdramatizó la situación. La gente soltó una carcajada. Lágrimas, en estos días, las mínimas.

Ken había dispuesto que ese día cenásemos en casa de su hermano Brian, en la Bay of Islands, la playa de Paihia. Me preguntó si quería salir en barco a pescar. Le comenté que lo que le apeteciese pero, que preferíamos estar tranquilos con ellos hablando de los viejos tiempos. No creía que tanta actividad le viniese bien. El, de todos modos, estaba empeñado en demostrar que no pasaba nada. Que el cáncer era un molesto compañero de viaje sin demasiada importancia. Patricia me lo dijo en un aparte. Quería que esos dos días fuesen inolvidables para nosotros...y para su familia. Un regalo que nos hacía a todos, quizás, el último.

Les acompañamos a casa del hermano de Ken.

Brian es otro internacional Maorí. Jugaba de apertura. El único de los tres hermanos, faltaba Sid, que no fue All Black. Está casado con Frances, una mujer simpatiquísima, y una cocinera excepcional. La casa de Brian era una maravilla situada justo enfrente de la bahía con unas vistas impresionantes. Me recordó a la casa que el Peke, de quien he hablado en alguna otra ocasión, tiene en el Paseo de la Concha de San Sebastian. Le había dicho a Patricia que nos reservasen hotel por los alrededores. Para variar, no me hicieron ni caso. Nos habilitaron el apartamento del que Ken y Patricia disfrutaban cuando iban a visitar a su hermano. No nos sentó bien, pero era una decisión firme. Nada había que hacer. Ken decidía esos dos días por todos nosotros.

Estuvimos hablando un buen rato. Ya que decidí no salir a pescar (En una foto se ve el barco de Brian), Ken nos insistió para que Keryn nos enseñase los alrededores. Querían darnos una sorpresa con la cena. Los paisajes son bellísimos. A poca distancia está Waitangi, el lugar donde se firmó el tratado en virtud del cual se fundó Nueva Zelanda y los Maories pasarón a ser subditos británicos. Keryn nos aclaró que, la traducción del tratado al maorí se hizo de tal modo que los jefes Maoris fueron engañados. Sin embargo, 150 años despues, es un pais que funciona y cuya gente, además de estar muy mezclada, está integrada. Legalmente, para ser Maorí, minoría que tiene su propia representación en el Parlamento, has de tener un 25% de sangre Maorí. La madre de Ken era Maorí, y dos abuelos de Patricia eran maoríes. Ambos se sienten orgullosos de sus orígenes. Si os fijais, Mendel, con sus leyes, saca los trapos sucios de todas las familias. Mientras Sid y Brian tienen el aspecto británico de su padre, Ken sale a madre. Se observa en una foto de los tres vestidos de internacional maorí.

En Waitangi, asimismo, observamos una reproducción de una de las 12 canoas en la que los maories llegaron a Aotearoa hará unos 800 años. Parece increible que cruzaran el Pacífico en eso, pero tiene una capacidad para 150 remeros.

Tambien vimos las Haruru Falls, unas cascadas preciosas. En fin, hicimos el tiempo necesario para llegar a mesa puesta.

Los Going son creyentes mormones y muy religiosos. Por tanto tienen prohibido el alcohol. Antes de llegar compré un par de botellas de zumo de uva espumoso, que es como ellos celebran sus acontecimientos, (Y una botellita de blanco Neozelandés para Carmen y para mi ) ;-) .

Nos los encontramos acabando de preparar la cena. Keryn nos había comentado que la crema de mejillones de Frances, era famosa. Pronto descubriríamos por qué. Querían agasajarnos y lo consiguieron. Un banquete que ni en Navidad. Cocktail de gambas, con más gambas que cocktail, o sea, al revés que en todo el mundo. La famosa crema de mejillones que estaba....deliciosa (repetí varias veces ante la satisfacción de la cocinera), asado, fruta, helado, en fin, me faltó un whisky por decir que me faltó algo.

Entregué a Ken el detalle que el club de Rugby me había dado para él. En ese momento, me sentí torpe. Con la excitación se nos había olvidado un regalo para Patricia.

Patricia tenía un album de fotos de los cuatro años que pasaron en España. Estuvimos repasando las fotos y riéndonos que no os podeis imaginar. Actualmente, con las fotos digitales, es fácil tener copias. Casi todas las fotos que vi era la primera vez que las observaba. ¡Qué cantidad de recuerdos!

Yogui con una mata de pelo que para sí la querrían sus hijas. El 23, en un baile de disfraces vestido de insecto, que mi decencia y urbanidad me impiden detallar más, campeonatos de España de Rugby, cumpleaños míos celebrados en su casa, un montón de gente a los que tuve que poner nombre, el innombrable, saliéndosele las lorzas por debajo de una camiseta que ponia "Ante todo....mucha calma", miles de fotos del primer equipo (Todos con muchíiiiiisimo pelo), todas las novias que en el mundo han sido.... Lo mejor, Patricia había grabado un CD con estas fotos. He de poner música española en el mismo para mandárselo. MMM, os tengo en mis manos, que todos, teneis unas pintas....

Ken nos agradeció la visita antes de comenzar a cenar. Nos dijo lo que significaba para todos ellos y, en especial para él, este viaje. Contesté que era una deuda pendiente, no solo con ellos sino, con nosotros mismos. Ellos nos trasladaron el amor por su país hacía demasiado tiempo, y debíamos de corresponder.

Brian bendijo la mesa y....¡Al ataque!

Recuerdo la cena. Muchísima alegria, hablando de España, de anécdotas de ellos, de anécdotas de la gente que conocieron. Trasladé los recuerdos de todo el mundo que habló conmigo antes de ir y, por supuesto, de todos aquellos que sé que les querían. Nos reimos mucho, mucho.

Al acabar la cena, hablamos de toros, por supuesto de Rugby. La semana siguiente se jugaba el Australia-Nueva Zelanda del Torneo de las tres naciones, y el pais estaba levantado en armas. Por supuesto hablamos mucho de Rugby.

Brian preguntó si queríamos ver un reportaje de la Tv acerca de los tres hermanos Going. Había que decir que sí. ¡Qué pasada de jugadas! La triple tijera ejecutada catorce veces seguidas sin que un solo contrario oliese a ninguno de los tres hermanos. Nos reimos mucho con las entrevistas. Barry John, el apertura Galés, para mí uno de los mejores jugadores de la Historia, diciendo que no era nadie al Lado de Sid Going. Para un amante del Rugby, os podeis imaginar la sensación de estar compartiendo velada, no solo con los amigos, sino con los mitos.

Para los que no esteis enterados, los tres hermanos Going son una leyenda del Rugby en Nueva Zelanda. Los tres han escrito algunas de las páginas más hermosas del Rugby maorí y Neozelandes. Uno de sus sobrinos, el hijo de una hermana, ya es All Black. Los Going, otra vez.

Ken estuvo muy animado, Patricia disfrutó muchísimo, y Keryn. Brian y Frances demostraron ser unos anfitriones estupendos, además de unas personas encantadoras. Cuando ya no podíamos más, nos fuimos a la cama. Al día siguiente Ken quería enseñarnos su granja, el Valle donde nació, todos los paisajes de su infancia, en fin, un plato realmente fuerte. Al abuelo se le notaba que quería despedirse por todo lo alto.

Patricia nos lo comentó. Era como la película de Morgan Freeman y Jack Nicholson, donde, ante un cancer terminal, elaboran una lista de lo que han de hacer antes de morir. Patricia nos decía que iban tachando cosas y que, nuestra visita era una de las últimas pendientes de la lista. La última, era pasar las Navidades en familia.

Al día siguiente el Abuelo se levantó un poco más cansado. Pero quería dejar claro que dirigía la operación. Fuimos a su granja a una media hora en coche. Maromaku Valley. Ken tiene unas 200 Hectareas donde cria vacas para carne. A su primera mujer le dejó la propiedad grande. Esas hectareas multiplicadas por no sé cuanto.

El padre de Ken tuvo 12 hijos de dos mujeres, los hermanos son prolíficos. Todos tienen granjas en el valle. Es la pesadilla para cualquier cartero nuevo, al leer "Granja Going" ¡Te puedes morir! ¡Todas las granjas eran Going!
Llegamos a la granja, que habia levantado él con sus manos. Una bonita casa de madera a mitad de ladera. Un paisaje idílico, como veis. Nos estuvo hablando de su niñez, de sus recuerdos. Patricia quería acabar de digitalizar las fotos para que me llevase el Cd completo. Ken comenzó a cansarse. Aparecía desmejorado pero luchaba por aparentar que nada pasaba. A mí me ocurre en los viajes para cerrar operaciones importantes. Puedo estar durmiendo 3 horas 15 días seguidos. La adrenalina me mantiene despierto. Al cerrar el trato, duermo más de 24 horas seguidas. Me daba que algo parecido había comenzado a pasarle. Una vez conseguido el objetivo de vernos y de que le encontrásemos bien, el cuerpo comenzaba a resentirse.

Este cabrón quiso enseñarnos ABSOLUTAMENTE todo, y nos llevó hasta a ver el sitio donde había encargado que le enterrasen. El corazón se nos encogió. Ibamos en dos coches. Conducía y llevábamos a Patricia. Keryn y él iban en el otro (Quizás quería tambien charlar con Keryn a solas). No pudimos controlar las lágrimas, por mucho que intenté evitarlo. Según Patricia, quería enseñarnos TODO, y , de este modo, agradecernos la visita. La verdad, fue un trago, pero emocionante, mucho.

Como el cementerio estaba en las tierras de su familia, por supuesto, tenía enchufe para escoger el sitio, como nos remarcó Patricia.

Nos quiso invitar a comer a su restaurante favorito en Whangarei. Whangarei es la ciudad más importante de la comarca. El restaurante estaba en el muelle. Conduje hasta allí sin poder evitar las lágrimas. Le veíamos notablemente más desmejorado que el día anterior. Yo me lo imaginaba. El cuerpo aguanta hasta que llegas. Una vez pasado el choque, es como si te relajases.

La comida fue super emotiva. Sabíamos todos que estábamos agotando nuestras últimas horas, y eso flotaba en el ambiente. A la hora de pagar, intenté hacer el truco del almendruco. Antes de acabar dije que me iba al baño. En cuanto vió que me dirigía a la caja, se levantó de la mesa. Yo no sé como me alcanzó y, de muy malos modos (Entrañable el viejo), me dijo algo así como que me fuese con las mujeres. (Le faltó decirme que ése era mi sitio natural) No discutí. Con un cancer terminal y dos tumores que cada uno podía pesar más de 4 kilos (Ni os los imaginais), era capaz de placarme y tirarme al suelo, y yo quería acabar mi viaje por Nueva Zelanda ;-) .

Acabamos de comer y dimos un paseo. Estaba nervioso porque habíamos de llevar a Keryn a Hamilton. Un duro el Abuelo. Un duro de 4 pesetas. Estaba emocionado. Todos lo notábamos, pero no quería demostrarlo.
Nos obligó a quedarnos a dormir en casa de Keryn. Antes de irnos nos obligó a decir que nos quedaríamos. Así se las gastaba.

Nos abrazamos sabiendo que era el último abrazo. Le dije "cuídate". No le dije adios (Luego Patricia me agradeció la omisión). Nos metimos Carmen, Keryn y yo en el coche. Cerramos las puertas, arranqué y lloramos amargamente. Posteriormente Patricia me comentó que a ellos les pasó lo mismo.

LLegamos de noche a Hamilton. Keryn me estuvo hablando de gente que recordaba y a la que le gustaría volver a localizar. Le enseñé a utilizar el Skype con mi crédito y llamamos a Tendillo. Se emocionaron.
Hoy, 15 días despues, he recibido una llamada de teléfono. Era de Nueva Zelanda. Keryn.

Kenneth Tautohe Going, leyenda del Rugby, persona ejemplar pero, sobre todo, un amigo, ha fallecido a las 12,35 Am, hora local en su granja de Maromaku Valley, rodeado de su mujer, su hermano Brian y varios de sus hijos. Siendo consciente que se moría y que lo hacía rodeado de sus seres más queridos. He de agradecer que haya sido la primera persona, fuera de la familia, en recibir esa llamada telefónica, media hora despues de su muerte.
Estoy muy triste, pero a la vez alegre. Alegre por haber llegado a tiempo de devolver minimamente el cariño que sembró y la generosidad que demostró, y de haber podido hacer 20.000 kms para despedir a un amigo y que él lo viese.
Patricia me ha comentado que desde que nos fuimos se apagó. Era un hito más a cumplir. No podíamos verle fracasar ( competitivo hasta el final), y al irnos se cansó de luchar.

Nunca podrá tachar la última línea de su lista...No vivió la Navidad

Para los que quieran ver su trayectoria


Voy a traducir esta entrada al Inglés. Patricia y Keryn me leen, pero no llegan a entenderlo todo. Si vais a dejar algún comentario y, os sentís capaces, dejadlo tambien en Inglés. A ellas les gustará.

Descanse en Paz
PD: Os dejo Noticias en medios de todo el mundo acerca de su fallecimiento:

lunes, 4 de agosto de 2008

JUGANDONOS LA VIDA EN QUEENSTOWN























¡Qué nooooo! ¿Como vais a pensar que iba a dejar a las dos personitas a las que, hasta la fecha, he pagado el bautizo, huérfanos? ¡¡¡Ya os gustaría!!! Lo que sí es cierto es que, si quereis emociones fuertes, Queenstown es vuestro destino. Aquí la gente hace puenting en mitad de la ciudad, rafting, jetboating y todos los ing que os podais imaginar incluido el ing direct.
Os había comentado que Queenstown es una ciudad que las guias dicen que tiene 2.500 habitantes. Yo creo que tiene bastante más, por lo menos el doble, pero cuenta con Aeropuerto Internacional y de los que tienen tráfico. Tambien os he comentado que está lleno de japoneses que son de los pocos que pueden permitirse los precios que se dan por aquí. Hay bastante hispano en la Hostelería, o, argentinos como monitores de esquí, como en el Pirineo, por otra parte.
Algún día hablaré de la vida perra a la que los impresentables políticos argentinos obligan a vivir a su pueblo que, por otra parte, tiene lo que se merece si no es capaz de mandar al Atlántico a esa recua de corruptos que desde hace más de medio siglo chulea al personal (Partidos políticos, sindicatos, etc), y cada elección reincide en el error. Eso sí, luego todos se quejan, pero en España se decidió que ni un día más de Aznar ni sus herederos y, aunque en circunstancias dramáticas, lo que parecía imposible sucedió, o sea que sí, sí se puede, si se quiere. (Y al de ahora, tambien nos lo quitaremos de enmedio, ya vereis, que más de 8 años con el mismo, es un error de los gordos)
Perdón, que me pierdo. Queenstown es una ciudad pija hasta decir basta. Fue fundada sobre el 1860 por un granjero que se estableció con su familia al lado del lago Wakatipu. A los dos o tres años se descubrió oro en los alrededores y, a William Gilbert Rees le ofrecieron 10.000 Libras de la época para expropiarle su tierra (Por otra parte una enormidad de terreno) Se fue con su familia a otra parte y ahora tiene una estatua allá donde estuvo su casa. El Señor de los Anillos se rodó en los alrededores.
En el casco urbano se dan cita tiendas de marca, restaurantes y pubs para que el pijerio local, despues de hacer puenting o esquiar, pueda ligar en su ambiente.
Aparte de jugarte la vida, esquiar y hacer compras, poco se puede hacer en Queenstown, eso sí, centro de un paisaje arrebatador.Hay dos atracciones principales, el skyline (Un teleferico que te sube hasta 800 metros desde donde se ve un paisaje maravilloso, y la gente hace puenting, como veis en una foto) y un vapor de 1910, el TSS Earnslaw, donde se pueden dar paseos por el lago, se visitan las calderas a pleno rendimiento y tocan el piano en un ambiente decadente mientras te das la vueltecita.
Por la noche, ¡a esquiarrrrrr! ¡En verano! (Lo siento, Pulmo) (Pulmo es mi compañero de esquí. Monitor sufrido y paciente. Esquiador experto y que me corrige desde hace más de 10 años encima de las tablas sin que haya logrado mejorar nada mi estilo, pero tengo afición) (Sé que en cuanto me lea, me odiará cordialmente por no haber podido ir él)
Carmen estuvo tentada de hacer puenting, pero el no saber si Sanitas nos cubria la posible galleta hizo que se echase para atrás. Yo me apunté a remontar los rápidos del Shotover en una lancha rápida.
El Shotover es el río más aurífero por metro cuadrado del mundo y el segundo que más oro ha dado en un solo día, 58 kilos. La pericia de estos pilotos es alucinante. A toda velocidad sorteaban piedras, árboles y rápidos. Ni os podeis imaginar la sensación, y eso que en ningún momento tenías conciencia de estar pasando peligro alguno tal era el dominio que veias pilotando. Pero el pasar a toda pastilla a 5 cms de un arbol viendo que te lo comes, es para vivirlo.
No podía estar en Queenstown sin probar algo de esto.
En Queenstown comimos muttonbird. Es un pájaro que se alimenta de pescado. Y ni os lo podeis imaginar ¡Sabe a anchoas! ¡En serio! Es de las cosas más extrañas que he probado en mi vida y solo se puede comer en Nueva Zelanda.
Un par de horas antes de tomar el avión hacia Auckland, y la Isla Norte, nos saludaron en castellano una pareja. Eran de Barcelona y mi txapela les hizo pensar que teníamos algo que ver (Eso que algunos políticos se empeñan en convencernos de que es mentira) La verdad, todavía no ha habido un país en el que no me haya encontrado con un catalán. Ellos...sí que viajan.
Jugándonos la vida en Queenstown....¿Soy o no soy exagerado? ¡Si es que parezco de cerca de Bilbao! (o de Queenstown)

domingo, 3 de agosto de 2008

LA VINOTECA

Queenstown es una ciudad de unos 5.000 habitantes con Aeropuerto internacional. Se trata de una ciudad fundada a la orilla del lago Wakatipu y en un entorno impresionante. La ciudad en si es una ciudad bastante pija y carísima. Solo se ven japoneses por la calle (de los pocos que pueden permitirse los precios allá). En todas las tiendas hay, como mínimo, un dependiente japonés para poder atenderles. En las cercanías de Queenstown se descubrió oro, en el Río Shotover, sobre el 1865, 3 años despues de que el primer colono británico se estableciese allí.
En Queenstown nos quedamos a dormir 3 noches, una más de las que creo recomendables pero, la verdad, lo pasamos bien.

En la próxima entrada os detallo algunas de las actividades que desarrollamos en Queenstown. Hoy solo haré mención de la tarde que llegamos de Milford Sound.


Sabeis que a mi me gusta el vino. Disfruto con él. No soy un entendido, simplemente, me gusta. Y me gusta el rito. Pues había una vinoteca. Carmen, que de vez en cuando tambien disfruta con placer un buen vinito, para algo se casó conmigo, me convenció para entrar.

En Nueva Zelanda se comenzó a producir vino en serio hará unos 15 ó 20 años. Hay varias regiones productoras, de entre ellas Otago es una de las importantes. Producen vinos decentes, que no buenos, de varietal. Principalmente Pinot Noir, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Merlot y Riesling. A Carmen, la uva Riesling le gusta. Afrutada, suave, es agradable.

Levantan las viñas para que no estén en contacto con el suelo. Es bastante curioso observar las cepas.

El vino es CA-RI-SI-MO. A lo mejor los españoles estamos mal acostumbrados ya que, en relación calidad-precio, en el mundo, nuestros vinos son imbatibles (Cada vez menos que es comenzar a exportar a sitios donde son más pijos y los precios se pondrán por las nubes)

Entramos en la vinoteca. Muy bonita, con un par de mesas de japoneses y buena variedad de vino neozelandes y algo foráneo. De España tenían Pesquera, de Ribera y uno de Campo de Borja que no lo recuerdo, o sea, que tampoco se habían esforzado demasiado.

Aluciné con el Sistema. Debías de pagar por adelantado o dejar la tarjeta de crédito (Ojo, la superficie no era superior a la de cualquier bar español, y el cobrategui estaba en la puerta). Te daban una copa y una tarjeta que te habían cargado con el dinero que habías pedido. Metías la tarjeta en un lector y pulsabas un botón. Entonces te caian 25 ccs de vino, la octava parte de un botellín de cerveza. Dependía del vino, pero esa porción estaba en el entorno de los dos euros, con lo que una copa de vino estaba por los 6.

Al preguntar si quería cambiar de vino si me cambiaban la copa, dijeron que había unos grifos para enjuagar la copa. Carmen, que me conoce, comenzó a pasear para evitarse el bochorno de la conversación. Me debieron de ver tal cara que, en bajo, me comentaron que a mí sí que me cambiarían la copa, jajaja.

Y es que, que me tomen el pelo con el vino sí que lo llevo mal. Que se lo tomen a un Yanki o a un japonés, cuya cultura será de cerveza, sake o zarzaparrilla, ¿qué quereis que os diga? Pero a mi, con el vino, pocas bromas.

Nos dejamos nuestros 30 Euros en un par de copas de vino cada uno. Pero lo mejor fue el libro de visitas. No había ninguna dedicatoria española. Todas las dedicatorias eran sumamente elogiosas del sistema tan innovador, bla, bla, bla, y es que, la democracia, es lo que tiene, que los listos nos convierten a los demás en rebaño. (Por supuesto, los paises de procedencia de esas dedicatorias os los podeis imaginar) Y si no quieres ser parte del rebaño entonces eres un raro.

Les dejé una dedicatoria que decía más o menos así "En Vitoria, este sistema duraba 15 minutos. Sin embargo siempre es un placer tomar una copa de vino"

Carmen me miró apesadumbrada....¡Siempre dando la nota!

sábado, 2 de agosto de 2008

WEST COAST Y MILFORD SOUND

Salimos de Franz Josef a las 8 de la mañana. El bus de línea nos vino a recoger a la puerta de nuestro motelito con Jacuzzi en la Habitación, que solo a Carmen se le podía haber ocurrido una idea tan acertada despues de las caminatas que nos dimos.
 
En el Bus ya estaban los compañeros que practicamente tendríamos toda la semana, las hermanas de Indiana que parecían esas tías solteronas que todos tenemos, la mochilera alemana siempre comiendo una manzana, supongo que para ahorrar, la familia de Michigan que, efectivamente, hay que reconocer la ausencia absoluta de sentido del ridículo que tienen los Yankis en vacaciones. La mujer estaba como una regadera, pero era simpatiquísima. Al marido, cuando le querían hacer una foto, se ponía en las poses más inverosímiles que imaginarse puedan. Supongo que de vuelta en Detroit las enseñarían a los amigos y se reirían de la primera pose....¿Pero de las 148 restantes? Y Rubio, aun siendo de los States, con estos nos entendiamos de p....... madre. Me da que el problema del idioma no estaba en ser o no anglosajón.
Teníamos que dirigirnos a Queenstown, capital mundial del deporte de riesgo. Eran unos 400 kms. Ibamos a tardar 9 horas. Las carreteras de Aotearoa, Nueva Zelanda, son de doble dirección pero no hay autovías practicamente, a excepción de algo en Auckland. Los puentes sobre los innumerables ríos son solo de 1 carril que generalmente se utiliza para los dos sentidos y el tren (O sea, una ruleta rusa), pero, de todos modos, no me salían las cuentas.
Pronto me di cuenta. El conductor se colgó el micro inalámbrico y comenzó a explicarnos anecdotas y los sitios por los que pasábamos. Cada vez que pasábamos por un mirador, cascada, o lo que fuese, se paraba, nos bajábamos a hacer fotos o nos las hacía él. ¡Cachondo total! Decidle al de AutoRes que cuando pase por el pantano de las Hoces os quereis hacer una foto a ver por qué lado del pantano os tira.
Yo todavía estoy dándole vueltas a la historia de los puentes monocarril porque la explicación era que salía mucho menos de la mitad del coste hacer uno de un carril que uno de doble carril. Yo, pobre ingeniero, los números no se me dan mal, y me hice el razonamiento de por qué no hacían dos puentes de un carril y santas pascuas. Nadie me supo contestar y es que cuando queremos joder.....

Lo más increible fue una rotonda que era atravesada por la vía del tren, la verdad, algo curiosísimo.
Pues así os podeis imaginar que pasaron las horas porque Nueva Zelanda tiene registrado el 30% de su territorio como Parque Nacional, y el Conductor del Bus de Línea quiso cerciorarse de que no nos dejamos ni una foto sin hacer. Pasamos por unos paisajes bellísimos de la costa Oeste para luego adentrarnos en los Lagos.
Ya sé que soy muy mayor. Yo soy de los que leía las aventuras de Los 5 y los 7 secretos de Enid Blyton. Nunca supe lo que era la cerveza de jengibre hasta que la probé en este viaje. Otro fantasma de mi atormentada juventud resuelto.
Hay otra característica de Nueva Zelanda que nos sorprendió. Primero, las poblaciones de 3.000 habitantes, tienen aeropuerto, y ojo, que alguno es internacional, para ir a Australia, por ejemplo, que solo está a 4 horas de viaje (O sea, Madrid-Moscú). Luego, como pais civilizado, al igual que aquí, si te pillan miccionando por la calle, te pueden llamar la atención (meando, para entendernos). O sea, como aquí. La pequeña diferencia es que en cada pueblo, en el centro del mismo, hay unos urinarios públicos que no hay que entrar con machete. O sea, como aquí por partida doble. La primera porque aquí no hay. La segunda, porque en el caso de que lo haya, hay que entrar con machete. (La cantidad de multas por mear en la calle y de peso en la maleta al no llevar machetes que nos hemos ahorrado en este viaje)
Llegamos puntuales a Queenstown a las 5 de la tarde, convenientemente parados en la Puerta del Hotel para que no tuviésemos que llamar a un taxi desde la parada del bus. En la siguiente entrada os hablo de esta ciudad.
Creíamos que no volveríamos a ver a nuestros compañeros de viaje desde el lunes pero, al día siguiente, teníamos planificada, posiblemente, la mejor excursión del viaje. ¡El Milford Sound!
El Milford Sound es un fiordo glaciar que lo rodean paredes de más de 1000 metros de altura. Una auténtica maravilla. Ir allí es complicado porque se atraviesan las montañas desde Queenstown o Te Anau. En Invierno es muy probable que la carretera esté cortada por avalanchas de nieve (Ni os imaginais la carretera) con lo que no es recomendable hacerlo por tu cuenta porque, despues de meterte otras 4 horas de viaje (cinco si vas en bus para seguir haciendo fotos ;-) ), te puedes encontrar con que no se puede pasar. Los de los buses llaman desde Te Anau y lo saben con lo que se pueden desviar a otro fiordo, el Doubtful Sound, tambien impresionante.
Paramos al lado de unos lagos, llamados del espejo, en los que podeis ver en una fotografía como se reflejan las montañas, algo maravilloso.
Desde Te Anau parte la ruta de senderismo más famosa del mundo, el Milford Track. 55 kms que acaban en el Milford Sound. Iluso de mi, cuando comenzamos a preparar el viaje pensé en que podíamos hacer un tramo. Los permisos son imposibles. Hay 4 años de lista de espera o sea que, si quereis hacerlo, teneis tiempo de entrenar. Además, que no se me olvide...en Invierno no conceden permisos, o sea que, despues de entrenar por cuatro años, no os confundais de estación, que deberíais esperar otros 4 y a lo mejor se os pasa el arroz.
El paisaje es sobrecogedor. Baste decir que en el Milford Sound llueve más de 300 días al año. Generalmente está cubierto de nubes en invierno con lo que no se pueden apreciar en toda su plenitud las paredes y las montañas. Hasta en eso fuimos afortunados. Poder disfrutar de los 1694 metros cortados a pico hasta el mar del Mitre Peak con nieve en su cumbre, como veis en las 3 ó 4 últimas fotos, o los 155 metros de la cascada Stirling cayendo hasta el mar como se observa en la primera foto del fiordo, a la derecha ¿A qué parece pequeñita? Así os podreis hacer una idea de la inmensidad de este paisaje.
Nos montamos en un catamarán que nos llevó hasta mar abierto. 16 kms de fiordo. Allí volvimos a coincidir con el francés de Christchurch del primer día, ligando con unas amigas que había conocido en su albergue.
Se comprende que se tardase tanto en descubrir este rincón tan privilegiado porque, si te alejas 1 milla de la boca del fiordo, es imposible descubrir que allí hay una entrada. El paseo fue espectacular. Focas, cascadas, las montañas reflejadas en el agua..y el sol. Creedme, una de las más impresionantes excursiones que hice en mi vida. Se nos hizo corto pero todavía nos quedaba mucha Aotearoa.