viernes, 13 de junio de 2008

EL KARAOKE

Yo me daba cuenta que, Jing Shing, Li Sheng y el chofer, Wu Lao, cada vez que me sacaban de Pekin, me hacían beber como un animal (los cosacos debían de ser unos niños en esto), a la comida y a la cena. Aparte de preguntarme los chinos mucho acerca del Real Madrid (Para lo cual ya me había documentado suficientemente los dos días anteriores leyendo el MARCA con fruición para ver la última pollada que pensaba Raul) les hablaba de Toros (Si el Mono o el Innombrable me oyesen pisoteando el Cossio) y, sobre todo, algo que a ellos les volvía locos...los encierros. Ahí, he de reconocer que les daba juego. Les explicaba por qué siempre cogian los toros a un Yanki o a un Australiano, por qué el Diario de Navarra, en fiestas, se editaba en formato sábana, cuales eran las escapatorias en caso de apuro, etc, etc

Con los palillos y una servilleta hice demostraciones memorables de matar al volapié, recibiendo, la suerte natural, en fin....Los chinos se descojonaban conmigo y yo, yo cerraba negocios.

Sin embargo, había cosas que me extrañaban. Las cenas, con puntualidad británica, comenzaban a las 6 de la tarde y acababan a las 8 de la noche. A esa hora, mis compañeros de fatigas, me dejaban en la habitación de mi hotel, y ellos desaparecían.

Dependiendo en qué ciudad estuviese, iba al bar del hotel a pedir una "ping pillow maafanla" (Perdón por mi escaso dominio del Pinyin) (O sea, una cervecita fria) y, había veces que coincidía con matrimonios españoles que iban a adoptar niñas. Yo, con mi conocimiento del Pais, hablaba con ellos, nos hacíamos compañía y les ayudaba con las tensas horas de la espera.

No hay nadie en el mundo que supere en generosidad a estas parejas que me encontraba. No solo por el acto absoluto de amor sin contrapartidas que demostraban. Es que el Gobierno y las autoridades chinos les sangraban de mala manera. Vamos, hasta los dodotis los tenían que comprar en la tienda de al lado del orfanato a un precio doble que en cualquier Carrefour español. Además del carrito, ropa, chupetes...etc...y eso, que a la niña le entregaban con harapos. Daba lo mismo lo que hubieses traido de España. Si no comprabas todo en la tienda de al lado de la puerta del orfanato que, ¡oh casualidad! era del primo de la directora, te comias una mierda.

Ver las caras de los papás, a esa horas que para ellos, recien llegados, eran las dos de la tarde, con una niña que pasaba de ellos o no, mientras ellos babeaban por las mesillas, eso es algo que no se paga con dinero.

Bueno, yo me extrañaba de mis compañeros, pero supongo que continuaban "la negociación" con los clientes. Una vez que ya se habían reido conmigo, les apetecerían emociones más fuertes, pensaba.

Un día les pregunté que a donde iban y, me contestaron que al Karaoke. Yo, tierno infante, les comenté que me encantaría conocer un karaoke chino. "¿Si?, bueno, si te apetece, esta noche vamos." Me preguntaron que de qué tipo me apetecía, y les comenté que no tenía ningún problema con ninguno ¡Inocente criatura!

Según me comentaron me iban a llevar a uno no demasiado cañero. O sea, que un occidental lo podría sobrellevar con dignidad. Y allí entramos, en una sala grande con una pantalla gigantesca y...sin nadie.

Entonces, hablaron con un encargado y nos metimos, los tres chinos y yo, en una sala con una televisión, unos tresillos, una mesilla en el centro y...nada más.¡Qué marcha! pensé para mis adentros. De repente, se abre la puerta de la habitación y empiezan a entrar tias que parecía que no íbamos a caber, y mis compañeros comienzan a elegir como si se tratase de una feria de ganado. Yo, no daba crédito a lo que veía. Al final nos quedamos cada uno con una. Cuando a mi comenzaron a preguntarme que a quien queria, yo dije, como un gilipollas, que para mi, la que mejor cantase, y ellos se debieron de pensar que era bobo.

Y ahí empezó el show. La verdad es que todos los chinos cantaban de puta madre, pero no era eso precisamente lo que les atraía del lugar.(Y las chinas que dilia Ibaletxe y Bibi Aido, nuestla ministla pala la igualdad, o como cojones se diga, que menudo descubrimiento. ¿No tendrán nada mejor que hacer que inventarse palabros, en vez de trabajar en algo útil? ¡Es que quien les paga, entre muchos otros, soy yo!) ¡Y no me jodais como que seguramente hay un poso de machismo en mis palabras! ¡Si un hombre es un incompetente, se lo digo! ¡Incompetente! ¡Y si es una mujer, pues tambien! ¡Incompetenta!

(Para los amigos no españoles, Bibiana Aido, nuestra pizpireta ministra para la igualdad, lo más útil que se le ocurre es inventarse femeninos de palabras que, o solo tienen la forma masculina, o son neutras. Cuando se le critica, dice que acaba de venir de Latinoamérica y ahí se dice mucho. ¡Joder! ¿A qué sitio de Latinoamérica va esta pava? ¡Si en el lugar del mundo que mejor español se habla es allí, que cualquier peón caminero habla como un catedrático!)

Bueno, sigo a lo mio. Prometo una entrada de Bibi, que nos va a deparar tardes de gloria...estoy seguro.

Enseguida comenzaron las escenitas de desnudar a las chicas y que cantasen así y, en fin, esto, como no es un blog de mayores, pues omito lo demás que, la verdad, no es demasiado edificante. Baste decir que he visto pocos espectáculos más degradantes y...he presenciado unos cuantos, con botellas, micrófonos, plátanos y demás. (Que por qué no se los meterian ellos por el culo, digo yo)

Claro, ellos comenzaron a quedarse en calzoncillos tambien. Más no. Debía ser que podían correr riesgos de que les rellenasen algún hueco de su cuerpo con un micrófono viajero ante las risas de los presentes.

Yo, aduciendo que me resfriaba, ahí seguia tapado como un cura...total, ¡qué más daba! Ellos ya habían decidido que yo era raro, y yo ya había decidido que era la última vez que tenía una iniciativa de aquel tipo.

Siempre he dicho que los chinos, además de machistas, en cuestión de mujeres, son unos canallas, y, mis amigos, y lo siento por ellos, no eran una excepción.

La verdad es que era un modo como otro cualquiera de calentarse a lo bobo porque, a las chicas se las alquilaba por horas, y al cabo de un par de horas de cánticos y otras actividades (ninguna reproductiva), la gente comenzó a vestirse y a decir que qué de puta madre se lo habían pasado.

Yo, como ninguna canción era de Perales, canté alguna de Frank Sinatra. O sea, no disfruté demasiado.

Y es que, en China, país en el que la prostitución está oficialmente perseguida, pero que es practicada masivamente, locales como estos hacen de tapadera perfectamente. (O si no, salones de belleza, masajes, peluquerias, etc) A mi ya me dijeron una vez, que si en un hotel tienen un salón de belleza abierto a partir de las 10 de la noche....malo. (Y casi todos lo están). Otro día os cuento alguna historia de estas que, en un hotel Occidental sería absolutamente imposible que ocurriese.

(Entre nosotros, Bibiana Aido se podía preocupar de estas cosas, que a lo mejor tambien ocurren en España, y no de ser ocurrente con las palabras para salir en la tele. Y no penseis que la tomo con ella por ser mujer, es que me joden los papanatas y las papanatos.)

Lo mejor fue a la hora de pagar porque, al ver que había un narizotas en el grupo, creyeron que yo podía pagar por todo el local, con las 30 ó 40 salas que tuvieran. Mis amigos, que en ese momento, volvían a serlo, y además se habían ofrecido a pagar ellos, se agarraron un globo de la leche. Comenzaron a volar vasos, la mesilla de cristal, un sillón. Las chicas salieron de estampida, y el encargado con la receta tambien. Pocas bromas pensé. Yo estaba alucinado.

Aunque no haya estado en la Legión, lo que sí que he aprendido rápido en la vida, es a saber quienes son los míos. Para eso el Rugby me ha ayudado tambien.

Cuando entraron tres tíos a arreglar de modo expeditivo el incidente, el que les hizo frente fui yo y, la verdad no sé por qué fue, quizás porque sacaba 10 cms al más alto, los tios se acojonaron. A partir de entonces, el chofer, que siempre me había tratado como un asqueroso narizotas, me comenzó a tratar con un respeto de la leche y, no solo eso, a través de terceros me llegaron las alabanzas que vertía sobre mi ante quien quisiera escucharle. Que era un tipo en el que se podía confiar....amigo de sus amigos, y comprometido con ellos.

La verdad, en aras de ser justos, si machacaban a los míos, ¿A ver qué hacía? Ni puta idea de donde estaba, ni como llegar a mi hotel, ni nadie que hablase algo parecido a lo que yo puedo medio dominar y en mitad de vete tú a saber donde.

Eso era un karaoke elegante, ¡Dios! ¿Como serían los cutres?

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy Carmen (su mujer)... la que espera pacientemente en casa, con los niños, a que vuelva de los pesadisimos viajes de trabajo y que ... se acaba de hacer fotocopias de todo esto para enseñarselo al Juez, por si acaso algun dia le encuentra alguna gracia a alguna de las actividades de las que le enseñan sus colegas locales.

Kikas dijo...

Cariño, esto me parece una actitud vengativa. Te dije que vendría rápido del partido de viejos de Rugby, pero bueno, si el juez es capaz de encontrar algo malo en cantar a duo....o lo dices por enfrentarme a tres chinos?

Anónimo dijo...

Camen, deberías preocuparte por lo que no cuenta.....

Kikas dijo...

Veo una conspiración de buen rollito a mi alrededor para que deje de contar las cosas que, por suerte o por desgracia, me pasan.
Con esta entrada yo solo pretendía que si algún día os invitan a un Karaoke en Kunming, por ejemplo, que os asegureis muy bien del tipo de Karaoke al que os llevan, pero bueno, si quereis Disneylandia....

El 23 dijo...

Joder macho, te la estás jugando con esto del ciberdiario. No solo te van a meter a la carcel dos años a espera de juicio por meterte con un Padre de la Patria sino que, además, no vas a tener quien te lleve el bocadillo con la lima a la carcel.

Bueno, siempre te puedo llevar un cartón de tabaco para que lo cambies por protección.

Un abrazo.

Kikas dijo...

23, siempre fuimos unos incomprendidos. Lo peor del caso es que a ella ya se lo había contado...quizás no con tal lujo de detalles...pero una vaga idea sí que tenía.
Ahora...este anónimo traicionero que induce a la duda....mmmmm, el innombrable no es tan sutil...deberé abrir el foco
Ah! y hasta antiguos subdirectores que lo fueron tuyos...te siguen con fruición

El 23 dijo...

Antiguos subdirectores con los que tú hables....

Pues va a ser también la gallina, aunque nunca se sabe porque la vida da muchas vueltas.

No pararemos ni de noche ni de día, aunque lo mande el Sr. Subdirector.....

Eso hicimos los del Comando Toledo, no parar por mucho que lo dijera el Sr. Subdirector. El Sr. Subdirector, por entonces Director en funciones, porque el Director designado se negó a serlo si no le daban su vivienda (que entonces ocupaba un ¿vicegerente económico?) hizo un intento de acabar con el Comando Toledo. Nos llamó a capítulo a la Sala de Trofeos. Allí estaba el comando en pleno, hoy todos gente de orden, entonces perturbadores, petardistas y gamberros, que "organizan guerras de agua y vacían los extintores (esto sólo lo hicimos una vez, porque nos atacaron los del primero, comandados por Juanito Trino, que unos llevan la fama y otros cardan la lana y los extintores nunca se rellenaron después así que nos quedamos con las ganas de repetir) con las consiguientes molestias al personal de limpieza".

Fue precisamente la derrota de los de Juanito Trino, la que produjo tales daños colaterales (el agua salía por la puerta del pabellón Cisneros) que la abnegada Juani, creo que se llamaba, en su enésima queja, por fín, fue atendida.

Y volviéndo a la Sala de Trofeos, allí estaba yo mirando hacia la vitrina, de espaldas a la puerta cuando dije, " Está bien esto de que te llamen a capítulo. Yo, por ejemplo, nunca había visto los trofeos". A mi espalda sonó la inconfundible voz de nuestro Subdirector, "Angelito, cuando quieras ver los trofeos me pides la llave". Y es que la prudencia no era una virtud que me adornase entonces. Y sigue sin adornarme.

Pues bien, la reunión se celebró para advertirnos de que nuestros padres habrían recibido por estos días una carta, con explicaciones de nuestras actividades y amenaza de expulsión en caso de reincidencia.

Mi madre leyó la carta y, sin avisarme, se presentó en el Colegio. Tuvo la prudencia de pasar por recepción, de modo que yo tuve tiempo de despertarme (eran las 12 de la mañana), lavarme la cara, hacer la cama, ordenar la habitación y poner cuidadosamente algunos apuntes y libros encima de la mesa.

Bajé a buscarla a la recepción y cuando subíamos me dí cuenta de que no había avisado de que venía mi madre, con lo cual, nos podríamos encontrar en el pasillo, literalmente, cualquier cosa.

Ya estaba yo maquinando como iba a desactivar "el flexo" (tetrabrik lleno de agua) que podría haber encima de la puerta cuando al llegar, me dí cuenta de que mi preocupación no tenía fundamento porque mis compañeros se habían ocupado de evitar esta eventualidad. Al llegar mi madre y yo nos encontramos con que mi habitación...no tenía puerta.

Rápidamente fui a buscar la puerta al descansillo de la terraza, donde solíamos esconderla y con una rapidez que dejó a mi madre con la boca abierta la coloqué en su sitio.

- No es la primera vez que haces esto, ¿verdad?.

Silencio.

- ¿Oye, y a tí por qué te llaman eso? dijo apuntando hacia la puerta.

Miré hacia la puerta y allí, mi querido compañero "El Chuflas" (que en Gloria esté, porque estará durmiendo en la gloria, siendo como son las cinco de la mañana) había escrito con letras negras de 4 cm:

"Mr. 23".

Yo no sabía donde meterme pero reaccioné rápidamente y le dije que me llamaban así porque esa era la edad a la que yo decía que iba a terminar los estudios.

Años después, el día antes de la boda del Marqués fui a ver las notas de la última asignatura. Llamé a casa diciendo: "Mamá, ya soy actuario".

Cuando regresé de la boda me esperaba una sorpresa. En el garaje había un flamante Nissan Micra adornado con lazos y un cartelito que decía:

"ENHORABUENA...MR. 28".

Aviso para navegantes, por si nos lee alguien de la nueva generación: Las madres guardan en su corazón todo lo que dicen sus hijos.

En cuanto al Comando Toledo, aquel intento de disolución no tuvo éxito. De su disolución se encargó la desgracia, cuando uno de sus miembros perdió la falange (con minúsculas, que sois unos mal pensados) de dos de sus dedos en la preparación de un atentado. Por cierto, que dicha pérdida no le impide ser (dicen) un extraordinario cazador.

Un abrazo para tí y otro para el Subdirector, de quien guardo feliz memoria.

Kikas dijo...

¿¿¿¿¿28?????
¡¡¡¡¡Dios Santo, eso debe de ser zoofilia!!!!!
Bien, mi buen amigo 28; Me doy cuenta de que la edad te reblandece las meninges. Nunca se llamó Sala de Trofeos, sino Sala del Cardenal (Perdón para los miles de lectores que no sepan de que habla mi compañero y sin embargo amigo) por el cuadro que la "adornaba" del Cardenal Ximenez de Cisneros...¡Y dos piedras!
Este error, en mis manos, sería merecedor de una bañera de talón, como la del Morris, el sábado, mientras atendía la plancha de la que todos, veteranos, seniors, chicas, y escuelita de Rugby, nos nutríamos entre pachanguita y pachanguita, quien me dijo, ¡España, con s líquida y p explosiva!
Le miré con ojos tristes, tan poco poso dejé en él (Y era de los que prometían) y le dije ¡P rotunda! ¡ A la ducha, nuevo!

El 23 dijo...

No hombre no, que terminé la carrera a los 28 años.

Pues sí, la sala del Cardenal, donde estaban los trofeos. Y luego te quejas de que te llamen cabrón.

A un amigo no se le hace eso, coño. Se edita el comentario y se manda un correo electrónico con lo de las meninges.

A ver, listo de los cojones, ¿te sabes tú la placa?. Y no vale llamar al Colegio para que te la reciten.

Te pensaba invitar en Septiembre al Okura (uno de los mejores restaurantes japoneses de Amsterdam, si no el mejor) pero ahora por borrico, te llevo a La Place a comer hierba y vas que te matas.

Miles de lectores...ya y todos cibermudos, ¿no?.

Te puedes meter el 50% por entre las dos piedras. Ya no quiero negocios contigo.

Que te den.

Kikas dijo...

Efectivamente, mi natural vehemente va a hacer que me pelee con todo bicho viviente a cuenta del ciberdiario este.
Vayamos por partes, que dijo Jack el destripador
Si me sé la placa y, si no se ha caido alguna flecha desde que fuimos, todavía me acuerdo cuantas había y cuantas letras rojas tenía.
El Okura está bien. Ya he ido y no me importará repetir contigo y tu family. Tranquilo, volveré a pagar yo, snif.
Y lo de no ir a medias conmigo....¿No me irás a poner los cuernos con otro bloggero?
Y ante tu última expresión...como diría el innombrable..."y que con el mismo instrumento te cepilles los dientes"
Un abrazo, 23

El 23 dijo...

Con eso de que has estado en más sitios que Juan Pablo II (quien no gustaba de karaokes para adultos), la verdad es que es difícil sorprenderte. Como no te organice una cena en globo (o lo otro), jodido lo tenemos.

En fin, que te perdono y esta vez sin que me invites.

Voy a olvidarme de tí unos días que tengo exámenes y para no avergonzarte delante de tus miles, que digo, millones de lectores, éstos son, efectivamente, mis terceros estudios (no hay mucha gente que sabe que he estudiado Ingeniero Técnico Industrial) y esta vez, para variar, a curso por año.

Un abrazo.

Eulogio dijo...

23, no le perdones al cabrón este.

Kikas dijo...

23, por favor, no me abandones, que me quiere currar hasta Eulogio, que yo le tenía por abnegado y buena persona.
¿qué van a hacer sin ti tus fans?
Dedícale 10 minutitos a las 3 entraditas semanales más o menos...que me siento solo si no escribes
¡Coño! I T Industrial como Guerra. O sea ¿Tu eras del comando de la Ley de Atribuciones del 83?
Snif, ¡QUé tiempos!

Anónimo dijo...

23 por favor, no nos dejes sin tus comentarios, es de lo mejor de este blog.

Por cierto, imaginaba porque te llamaban el 23, pero confirmarlo.... uayyyyyy

Kikas dijo...

23, insisto...ya ves que has creado una secta que te sigue.
Si tu me dejas perdere más del 90% de los millones de lectores que tengo.
Te propongo 60-40

El 23 dijo...

No, en ese comando estaba el Perote y la ley es del 86. Efectivamente, en esos años la Reserva de la Policía Nacional hizo horas extras. Huelga de profesores no numerarios, Ley de Atribuciones, reforma del Bachillerato...Hasta el Colegio de farmacéuticos te pagaba 5.000 pts, que era una pasta para un estudiante en aquel año, para que te pusieras una bata blanca y te fueras a hacer bulto a sus manifestaciones ante Sanidad. Yo, por apuntarme hasta me apunté a las de la Plaza de Oriente, que allí nos pudieron dar hasta en el cielo de la boca, por gilipollas, porque habían más policías que manifestantes. Te pago la cena si adivinas, en mensaje privado, quien estaba en la manifestación. (También son ganas de pagar una cena si Isidoro y tú hicísteis pasar al único nuevo presente por la ducha, cantando cierta canción que a mí nunca me dejaron cantar en casa).

Algunas manifestaciones fueron graciosas como la conga de Informática y otras tremendamente violentas como la de los estudiantes de bachillerato en la que la policía llegó a disparar contra los manifestantes.

Dos individuos se hicieron famosos: el cojo Manteca, un punky vagabundo de veinte años que por casualidad se encontró con una manifestación y contagiado por el ambiente se lió a romper farolas y el letrero de la estación de Metro de Banco de España. Era acojonante como corría el tío para huir de la policía con una sola pierna. El otro que se hizo famoso fue un policía de nombre desconocido que parecía un armario con patas. Los estudiantes le llamaban Rambo. "Rambo, Rambo, que vuelva Rambo" gritaban los futuros ingenieros. En el Alcázar se publicó la siguiente noticia: "Los estudiantes enardecidos gritaron: Franco, Franco que vuelva Franco". Lo normal.

Pero no me tires de la lengua que me lio otra vez y me van a follar la Fitoterapia.

Un abrazo.

Kikas dijo...

Recuerdo a quien le duchamos, pero no fue por ir a la manifa con el segundo innombrable (tratándose de estos temas en los tiempos que corren y 4 dias antes de un congreso), sino por entrar cantando "El cara al sol" en las zonas comunes. Que a mi, el cara al sol o la internacional, me la...pero que me la canten mientras leo el periódico, pues es eso...que a mi que me den por atrás no me molesta pero, me pone de una leche que me resoplen en el cogote.....
¿Qué canción le hicimos cantar en la ducha? Alguien se va a pensar que teníamos una obsesión con la higiene....
Y veo que lo tuyo y marear es condición indisoluble a tener exámenes...y no sabes lo que me alegro

Mela dijo...

Te llevaron a un Karaoke muy extraño
"Incompetenta" está mal dicho
"Las papanatos" también está mal dicho
Nunca había oído hablar de Bibiana Aído