viernes 20 de noviembre de 2009

¡LAS ENCONTRE! BERENICE Y BELLE DE JOUR EXISTEN...EN PARIS

Mi nueva empresa tiene la central en las cercanías de París. Debía de ir a un periodo de formación y conocimiento del resto del equipo europeo, ya que ahora me encargo solo de España y Portugal. Dado que iba a ser lunes y martes y que el lunes era fiesta en Madrid, me tomé el viernes libre y me fui a pasar un laaaargo fin de semana en la ciudad de la Luz.

París es una ciudad que me gusta mucho, aunque todo lo cocinen con mantequilla. Me recibió con frio, pero la lluvia me respetó.

París es una ciudad para andarines, o sea, para mí. Las amplísimas avenidas y parques, algunas de ellas fruto de la revolución, como las Tullerias cuando el pueblo quemó todo lo que había y no dejó piedra sobre piedra, hacen que sea una delicia el paseo y la vista. No todas las revoluciones son desastrosas, a la vista está.

Habré ido a París no menos de quince veces. Sin embargo el Louvre se me resisitía. Solo lo había visto por fuera. Esta vez me acerqué y, por casualidad, descubrí que el viernes había una visita nocturna, de 6 a 10.

Hasta ahora me había quedado impresionado por la Pirámide diseñada por el arquitecto Chino-americano Leoh Ming Pei. Ahora, además, aluciné con los fondos del Museo.

Los cimientos y murallas del antiguo Palacio son una atracción fabulosa. La Venus de Milo, La Victoria de Samotracia...pero los fondos egipcios son para quedarse a vivir allí.

El día que el pueblo egipcio recupere lo suyo, más de media docena de museos europeos y americanos deberán de cerrar.

En París no es difícil comer bien, aunque casi siempre caro. Cené en San Germain de Pres unos crepes con una sidra muy razonable, típica de Normandía.

Pero si es cara la comida, lo del desayuno merece un parrafito aparte. Además de la proverbial antipatía del camarero parisino (Es conocido el caracter antipático del parisino en general para el resto de los franceses. Durante la carrera por las olimpiadas del 2012, el Gobierno francés realizó una campaña de publicidad para tratar que los parisinos fueran un poco menos hoscos) la cuenta de nunca menos de 7 € por un café solo y media tostada con mantequilla hace que te lo pienses dos veces antes de repetir café. Si pides té olvídalo. He llegado a pagar hasta 5,5 € y nunca menos de 4 por una jarra de agua caliente y una bolsita. Y me pensaba que Curro Jimenez vivía en Sierra Morena.

Durante este puente se notaba la afluencia de españoles de todo tipo. El sábado por la mañana una vuelta por la Ile de la Cité, donde Paris comenzó. Las Increibles vidrieras de la Saint Chapelle, edificio que desafia las leyes de la gravedad (Bueno, se construyó en el siglo XIII, antes de que Newton enunciase la Ley. A lo mejor ahí está el secreto, en que no se le aplica), las torres de la Catedral de Notre Dame, la ciudad en sí misma.

Fui a comer al Norte del Marais, barrio de moda. Era sábado y crucé el Barrio judio cuyos establecimientos estaban casi todos cerrados a cal y canto. Había sin embargo alguna pastelería sefardí abierta con una gran cola de gente esperando.

Comí en un bistró maravilloso. Ya sabeis que la palabra bistró viene del ruso. En ese idioma quiere decir rápido y era lo que decían los soldados rusos en parís en el Siglo XIX para que el tabernero no se durmiese. Ahí quedó. Unas ostras y un pato estofado que no estaban mal. Pero a mí, las ostras, de Cambados.

El tiempo me seguía respetando. Un paseito hasta el Centro Pompidou. Había reservado cena en las cercanías de Pigalle, un local especializado en foie. Para hacer tiempo me di una vuelta por el Barrio. Para aquel que conozca París ya sabe lo que hay en las cercanías de Pigalle. Locales sórdidos y otros no tanto donde todo lo que huela a sexo se compra y se vende. Nunca había entrado en un sex-shop, y despues de echar un vistazo a unos cuantos donde hombres solos se escondían de las miradas indiscretas en las esquinas, reparé en uno con parejas y alguna mujer sola. Y ahí que fuí.

Nada más entrar ya me di cuenta de que no me encontraba en territorio extraño. Parejas españolas de weekend buscando allí lo que no se atreven a buscar aqui. Amén de francesitas solas buscando las últimas novedades. El ambiente me divirtió. No podría decir otra cosa. Ví un traje de marinero de latex con gorrito y todo que ni para hacer la primera comunión. Pero no pretendais que, de ser la primera vez que entre sea la primera vez que compre. Supongo que me quedan otros dos viajes hasta que me decida a llevarme el traje de marinero (Para salir a pescar en el barco, que conste).

A la hora convenida me fui al restaurante. Pedí un menú largo y estrecho con el foie como plato estrella. No resultó excesivamente caro. Estaba agotado del palizón que me había pegado y me fui a dormir.

Al día siguiente tocaba el Rastro de París, el Marché aux Puces, mercado de las pulgas. Es un sitio inmenso situado en la otra ladera de Montmartre donde literalmente se puede encontrar de todo. Me llamó la atención que estaba de bote en bote, con puestos de verduras y frutas, zonas de anticuarios, ropa, en fin, supongo que como el rastro de Madrid hace años.

Quedaba cerquita Montmartre y fui hacia allí. No quería seguir el trayecto de todos los turistas e intenté salirme del circuito establecido.

Montmartre es un pueblecito que domina París. Despues del aplastamiento de la Comuna librepensadora del siglo XIX, la Iglesia Católica exigió que se erigiese el Sacre Coeur de Montmartre como ejemplo y escarmiento en el emplazamiento donde la comuna había comenzado. En fín, creando amigos.

Montmartre todavía tiene unas cuantas viñas que producen un vino cotizado, no por su calidad sino por su procedencia.

Me perdí por las colinas de Montmartre intentando evitar la Place du Tertre donde todos los pintores se disputan un turista para hacerle una caricatura.. Vi unos rincones maravillosos, alejado de hordas de turistas. A la hora de comer, elegí el Moulin de la Galette, último molino de Montmartre, construido en 1640.

El restaurante muy ruidoso para estar solo un español dentro, pero la comida muy agradable y no excesivamente cara.

Bajé caminando hasta Pigalle. El tiempo me seguía respetando. Abajo una orquesta de viento, formada solo por mujeres atacaba cualquier ritmo imaginable.

Era domingo por la tarde, y la ví. Allí estaba Berenice. Nunca pude imaginar que me encontraría con ella en París. Tantos comentarios cruzados y no era Manolo, era...una francesita. No pude por menos que hacerme una foto con ella. Seguí caminando hacia Los Inválidos. Casi la hora de cerrar. Un paseo por dentro es suficiente. No hace falta entrar a ver la Tumba de Napoleon, como nunca hice cola para ver la de Lenin o la de Mao (Que no estoy comparando, personajes se entiende, no tumbas)

Mucho norteamericano, ¿Por qué París ejerce esa influencia en ellos?

Aun no me había repuesto de la impresión de encontrarme a Berenice cuando en medio de París me encontré con la, en otros tiempos, habitual Belle de Jour. Más mayor que como me la imaginaba, no así Berenice, juvenil. ¡Qué pequeño es el mundo!


Para colmo me dí de sopetón con la calle dedicada a cualquier macho de pro y no pude resistirme a hacerme una fotografía bajo la placa...¿Se me habrá pegado algo en el viaje?

martes 17 de noviembre de 2009

¡¡¡SOY UN MANAGER!!!!

Sabeis que soy un auténtico gestor, de esos que mueven equipos para conseguir objetivos.

Mi labor consiste en motivar grupos, y conseguir que los trabajos se hagan en el plazo establecido.

Patricia, el año pasado, me había pedido que le preparase un DVD con las fotos que habían tomado durante su estancia en Madrid hace 20 años. Estamos casi todos. Rugby, villancicos, nuestras novias, el Colegio, la tuna, el bar.... Quería música española y alguna canción especial. Yo, de montar videos, por mucho que haya trabajado en el sector de la Tele no sé nada. (Supongo que es como el que va mucho de putas. A lo mejor no es que sepa follar muy bien). Ahora, de dar el coñazo, perdón, de gestionar equipos, sé un montón.

O sea que organicé un equipo unipersonal, TENDI, y le asigne una tarea, "móntame un video para Patricia con estas fotos, y atodahostia". Como veis, la tarea concreta, los plazos definidos.

Entre nosotros; hacen falta muchos huevos para hacer que un Director de Departamento, responsable de la Matriculación de más de 100.000 alumnos de una de las más importantes Universidades españolas te curre de machaca...y además gratis ;-)

Apliqué métodos sumamente profesionales. Me preocupé que el equipo funcionase como una orquesta "Tendi, ¿cuando acabas el video?", y de que estuviese en el plazo comprometido "Tendi, ¿que cuando coño acabas el video?"

El video se acabó, por fin. Y el equipo, sabiamente dirigido por mí, consiguió su objetivo. Yo, os agradezco, en nombre de mi equipo, las felicitaciones, totalmente merecidas que continuamente me llegan por mi buena gestión, del equipo y el proyecto encomendado.

He intentado subir el video al You Tube, pero el cabrón del Tendi ha hecho un video de media horita, y el Youtube, despues de 15 horas, literal, subiendo el Giga de Información, me ha dicho que solo admiten videos con una duración máxima de 10 minutos. Ya me lo podían haber avisado antes. Y sale el ramalazo del Manager y entonces culpo a Tendillo de la torpeza de mandarme 4 versiones que la más corta tiene 13 minutos, despues de la exactitud de mis instrucciones.

Alguno de vosotros se lo pierde. Otros respiran aliviados; Yogui con flequillo, 23 vestido de lagarterana, ¡el innombrable!, Pacopollas vestido cuando todavia no era nudista, nuestras novias con hombreras imposibles y todos con 20 años menos. (Sabeis que, aquí, la censura no existe. Si te da verguenza haberte puesto un burka hace 20 años)

Pero sobre todo es un video que me recuerda lo que hemos sido y, seguramente, lo que nos gustaría seguir siendo siempre.

De verdad, siento que no lo podais ver. Si me mandais un DVD Virgen y lo madais a portes pagados puedo pensar en decir a Tendi que os haga una copia ;-)

¡Ah! ¡Gracias, Tendi!

sábado 14 de noviembre de 2009

CRONICA DE UNA ORGIA O...ESPERANDO A ANA...SENTADOS

Sabeis que tengo la mala costumbre de que me guste relacionarme. Hace unos años, 9 en concreto, (Joder como pasa el tiempo) cursé un MBA en el Instituto de Empresa. Contrariamente a lo que pasa en alguno de estos cursos, el ambiente que formamos en la clase fue estupendo. Me sigo viendo, muy regularmente con 4 ó 5. Quedamos para comer, para tomar un café.

Por si esto fuera poco, una vez al año tenemos la mala costumbre (para nuestro colesterol, se entiende) de quedar a cenar

Los dos o tres últimos años hemos quedado cerca de donde yo vivo. Lo hemos organizado (Bueno, decir organizado es una inexactitud histórica) Manolo o yo.

Y aunque todos los años siempre hay uno que se ofrece a montar una cena en junio, solo Antonio, Manolo, Juan Carlos y yo nos solemos ver por esas fechas para tomar un codillo en el Arturo Soria Plaza (Que es como el Rockefeller center, pero más cañí).

El año pasado la asistencia fue escasa, aunque lo pasamos igual de bien que siempre. Este año la idea de organizar la cena salió de nuestra última comida (Comida que por cierto, y aunque nadie se lo vaya a creer, pagué yo para celebrar mi nuevo curro). Como hay demasiadas cenas en Diciembre, decidimos celebrar la Cena de Navidad en Noviembre.

Y aunque íbamos a repetir sitio, Ramón se ofreció a organizarla...y le salió bien. Salió bien porque, al montarla en un descampado al lado de Telefónica, estos chicos a los que la competencia desconcierta por pertenecer al operador incumbente, se sumaron al pienso.

Ya sabeis que los de Telefónica, si no hay una sede cerca, aunque sea la del Desierto del Gobi, se sienten desprotegidos. Los cursis lo llaman "cultura de empresa", yo creo que se trata del síndrome de orfandad autoadquirida que diría Freud.

Bueno, este año necesité de Milagritos, de mi conocimiento de las estrellas y de poner en serios aprietos a un par de Municipales, pero llegué al Restaurante.

Decir que estamos todos más calvos no es cierto. Domingo parecía uno de Los Pecos, menuda mata de pelo. La crisis no sé si le afecta a él personalmente. Desde luego a su cabeza no.

Antonio, antiguo jefe y sin embargo amigo, está como el espíritu de la golosina. Dice que ha perdido 20 kilos. Desconozco si los ha perdido o se los han quitado, pero tiene cara de necesitar un bocadillo de jamón. Está en plan Zen hablando del espíritu humano y el devenir del feng-sui. No sé si presentarle a Carmen para que hagan pandi...

A José María le sentamos en presidencia (Aunque no hizo ademán de pagar) Eso provocó que este año salga igual de ignorante tecnologicamente hablando que como entré a la cena ya que me senté separado de él. El año pasado me hice de Facebook, este año ni eso. En Estrategia de Telefónica están estudiando los anuncios del "Pennis enlargement" para ver si los pueden aplicar a su base de datos de clientes yendo a medias en los beneficios, o eso me pareció entender de la conversación de Paloma y José Maria. Bueno, ya sabeis que al ser hombre solo puedo realizar una actividad a la vez...y no siempre, que respiro 30 veces por minuto. A lo mejor no era exactamente eso.

Me enteré que si estoy en la T4 y lo digo en el twitter ese de Enrique Dans, es posible que 10 ó 12 desesperados me hagan una propuesta sexual que incluso pueda gustarme. Por lo tanto no sé si dejar de volar con Iberia (Con lo que mataríamos dos pájaros de un tiro) o quedarme a vivir en la T4 que hay veces que me siento necesitado.

Isabel nos cambió por una orgia, y sin avisar. Nos dijo que estaba con 38 y medio en la cama. No hacía que le pusiesen los enanos pero a la vista está que me equivoqué (Ya veo a la Aido cerrándome el blog por politicamente incorrecto). Esta situación le debió de poner a Palomá, única asistente del sexo débil, (La Aido tiene a medio departamento buscando pruebas para cerrarme definitivamente el blog) que me tiró los tejos inmisericordemente. La propuesta más explícita que me han hecho en público en mi vida me la hizo ella. Algo así como que tenía que comprobar las dimensiones de mi aparato, vamos, como quien no quiere la cosa.

Si hubiésemos estado a solas todavía, pero en público la tuve que rechazar, que luego Manolo habla mucho.

No te lo tomes a mal Paloma, no es que no seas mi tipo. El año que viene eso me lo dices cerca del baño y lejos del mundo, entre el primer y el segundo plato, que además de tenerla pequeña soy rápido que te cagas, y es que no me falta de nada ;-) Entiendo que entre Bosé y yo no hay color, pero entre Manolo y yo sí, y te lo agradezco.

A Pablo le tuve que repetir, como cada año, la dirección de DAKIPALLA. Es cansino el tío. Y Fernando falló a última hora. (Bueno, viendo la temática de la cena, no sé si falló o folló). Sigue bajando puntos ostensiblemente. A Vicente hacía como una semana que no le veía. No ha cambiado nada desde entonces.

A Luis le mandan a comprar a Alemania. Parece mentira, una persona que hace llorar a los proveedores pidiéndoles descuentos, en cuanto le quitan el cartel de telefónica de detrás se caga. Ni un chupito se atrevió a negociar con el camarero. ¿Para eso queremos a un especialista en compras en el grupo? En subasta compra mi abuela, oiga.

Manolo estaba muy intrigado con nuestra nueva lectora Jimena. No sé si a ésta le pitaron los oidos. El restaurante era Uruguasho, o sea, como si en Nueva Zelanda se piensan que la cocina francesa es la misma que la española. Por cierto, una carne espectacular, y un panqueque caramelizado relleno de dulce de leche que me hizo llorar y cantar un par de Jorge Cafrune, o sea el mismo error, disculpe, Jimena.

Este año estuvimos esperando a Ana quien, por fin, no acudió. Sin embargo, la excusa fue buena. Nos contestó al día siguiente de la cena con un correo electrónico avisándonos de que no podría acudir. Menos mal que nos sentamos todos y no la esperamos de pie. A lo mejor nos está avisando para el año que viene....

Por cierto, la falta de material gráfico se la achacais al Helmut Newton del grupo, quien se comprometió a mandar las fotos, pero es que trabaja en Telefónica y eso debe de marcar ;-)
NOTA; Por primera vez, y dado que Helmut Newton se ha dignado a mandar material gráfico aunque, todo hay que decirlo, no cumple sus estándares de calidad, modifico la entrada para que veais los pinceles que nos reunimos en esa juerga continua y desenfrenada.
Si es que nos dejan solos y nos volvemos locos

miércoles 4 de noviembre de 2009

TENIA QUE SER EN TOLEDO

Sabeis que debido a mi trabajo, no solo he viajado a más de cien paises que se dice pronto, sino que he conocido gente de más de 150 si hago caso a mi libreta de direcciones del outlook. En mi anterior trabajo, practicamente una semana al mes atendíamos invitados de los sitios más insospechados. Como director del departamento Internacional me tocaba lidiar con situaciones curiosas, tratar de que no surgiesen chispas en una visita no suficientemente coordinada donde coincidían judios y árabes, o turcos y griegos por poner algún ejemplo.

Recuerdo asimismo una visita donde argentinos y uruguayos se lanzaron ciertas lindezas en presencia de algún representante oficial durante la crisis de la papelera en el Río de la Plata.

Nuestra labor de relaciones públicas era bien apreciada. He dicho en más de una ocasión que, sin ser de Madrid, me gusta y lo conozco creo que mucho mejor que la mayoría de madrileños. Anécdotas, sitios curiosos, o bares. Por supuesto ir con 9 chinos a Casa Patas a ver flamenco es una experiencia que quien no la haya vivido no se puede imaginar lo que se pierde. Surrealismo puro.

Atendía aquella semana a un relevante miembro del Partido Comunista Cubano. Como fin de fiesta le iba a llevar a Toledo. Nos visitaba asímismo un judio americano que había sido atendido por otra persona, porque una elemental norma de prudencia nos impedia mezclar el agua con el aceite.

La lumbrera de mi antiguo jefe se enteró que iba a Toledo y, para ahorrarse pagar unos kilómetros de gasolina le indicó a la persona que atendía al Yanki que me lo dejase y que me fuese yo con los dos. Ninguno sabía nada de que el otro nos visitaba. En cuanto mi compañero me lo comentó intenté localizar al responsable del desaguisado, pero el patán se había quedado sin batería en el móvil.

Y ahí me teneis con una bomba de relojería en las manos.

Los 80 kms de viaje fueron tensos a más no poder. Si alguien se enteraba que el cubano había compartido habitáculo con el gringo le podían buscar un problema serio. La tensión se mascaba.

Sin embargo llegamos a Toledo. Aparcamos donde aparcaba siempre, al lado del Alcazar, y comenzamos a pasear. Con más espacio vital, el ambiente se comenzó a relajar. Sin embargo era yo quien mantenía una dura conversación pobre, respondida con monosílabos. Y fuimos a la Catedral, y paseamos por la judería, y por San Juan de los Reyes, y admiramos el Entierro del Conde Orgaz.

En la Sinagoga del Tránsito ocurrió. El judío se dirigió a nuestro compañero cubano. Y le comenzó a explicar el significado de la arquitectura y las diferentes partes del templo. El cubano preguntaba con agrado.

Y el Cubano le invitó en el Parador a unos mojitos teniendo la incomparable vista de la ciudad al anochecer. Se gastó el sueldo de un mes en la ronda.

Y yo me pregunté por qué no hablamos más y cavilamos menos. Con lo fácil que es romper barreras en las distancias cortas.

Me consta que siguen estando relacionados a través del correo electrónico.

¿Hubiera podido suceder en cualquier otra ciudad? Me gustaría pensar que sí, pero a veces lo dudo

viernes 30 de octubre de 2009

LA HISTORIA DE UN MEDICO Y ATANASIO

Decir que la relación con mi padre ha sido dificil me parece un acto de generosidad sin límites. Las broncas que, hasta que mi madre falleció, mantuve con él, sobrepasan la normalidad. Una vez que se ha quedado solo hemos retomado una relación difícil, aunque bien mirado solo siempre estuvo, fisicamente solo, quiero decir.

Nuestra relación es complicada pero ambos estamos comprometidos en basarla en aquello que nos une, en vez de en los choques de trenes de nuestros respectivos caracteres.

Mi padre fue el médico más joven de España. En poco más de tres años acabó una carrera de seis, habiendo suspendido primero en junio practicamente íntegro (La pandereta y la tuna. Mi padre sí que tocaba bien la pandereta, y no yo).

Hubo un catedrático, hueso él, que le dijo a principio de curso que nunca aprobaría en el mismo año dos de las asignaturas más dificiles de la carrera, las cuales él impartía al ver que se había matriculado de ambas. Creo que eran Médica I y II. Honesto le tuvo que poner Matrícula de honor en ambas, la I en Junio y la II en Septiembre.

Mi padre es un médico con un instinto impresionante pero, sobre todo, es un médico de vocación. En mi familia la medicina se mama. Su tatarabuelo ya era médico y, de ahí hacia abajo, por línea directa, todos lo han sido. De 4 hermanos, mi padre y un tio son médicos y, los otros dos, farmaceúticos. Y así hemos llegado a mí, a quien simplemente la visión de la sangre marea.

Yo, pobre Ingeniero de Telecomunicación, no he llegado a lo que supongo que mi padre siempre deseó, aunque mi hermana mayor sigue la tradición familiar, y es una médico excelente, pero para mi padre no es lo mismo. En su fuero interno creo que nunca me ha perdonado que yo no me haya hecho médico y, supongo, piensa que lo hice para fastidiarle.

Mi padre es un médico a la antigua. Comenzó en Soto en Cameros, pueblo serrano famoso por sus mazapanes. No era extraño que pasase noches enteras a lomos de mulas para visitar a pacientes. Al llegar a casa de un paciente cambiaban de mula para continuar o volver. Esas cosas de los pueblos. En una de esas noches mi madre se puso de parto, que ya son ganas de joder. Con una gran nevada en medio de un Enero helado, mi padre al mando de un 600 de segunda mano, con la ayuda del veterinario del pueblo armado con una pala para quitar la nieve de la carretera de montaña, fue incapaz de alcanzar el hospital. Y ahí llegué yo, en una curva perdida, en medio de la carretera, mientras la calefacción del 600 funcionaba a tope. Bien pensado, comencé a tocarle los cojones a mi viejo desde bien pequeño, y eso solo era el principio.

En Villalaco,pueblo de Palencia, a mi padre le pagaban, quien podía pagarle, con trigo o liebres. Eso de la Seguridad Social debe de ser un invento moderno.

Recuerdo una epidemia de tifus con decenas de infectados en el que considero mi pueblo. Mi padre estuvo sin dormir cerca de dos semanas. Eso de las guardias en los pueblos tambien debe de ser otro invento moderno.

A mi viejo le comenzaron a matar la ilusión cuando le obligaron a trabajar en un centro de salud y tuvo que compartir trabajo y espacio con "funcionarios de la sanidad" en horario tasado. Le recuerdo toda la puta vida hasta entonces, mientras le levantaban varias veces por semana de madrugada el día menos pensado para atender enfermos en sus casas. Y al día siguiente a las 9 estaba pasando consulta puntual, aunque hubiese estado de jarana toda la noche.

Supongo que muchos pacientes se le han muerto siendo él su médico, es Ley de vida, pero sé de tres muertes que le conmovieron. El primero en Soto, su primer muerto. Supongo que es algo que marca la vida de todo médico.

Un niño en Labastida. Le recuerdo que vino con unos puntos en la cabeza por la noche. Eso de las ambulancias es otro invento moderno. A toda hostia mi padre intentó llegar a Vitoria en su coche particular porque sabía que con los medios de los que disponía en la consulta era imposible salvar a aquel chaval. Mientras entraba a la carrera por urgencias con el niño en brazos, una puerta se le cerró dándole en la cabeza.

La tercera muerte es la de Atanasio.

Cuando murió, Atanasio contaba con 89 años. Un paciente a quien mi padre le atendía donde tocase, en la consulta, en el bar, o en su casa. En los pueblos los médicos eran como los modernos "seven eleven", estaban abiertos 24 horas. Y mi viejo siempre dijo que en un pueblo no puedes dejar de ser médico en ningún momento. Con lo que si Atanasio le preguntaba lo que fuese con un txikito de vino por medio era tan consulta como en el quirófano más preparado.

Atanasio fumaba como un carretero y mi padre, no sabe muy bien por qué, un día que Atanasio tosía un poco más de la cuenta, le aconsejó que dejase de fumar. Tres meses despues Atanasió murió y mi viejo nunca se lo perdonó.

Nunca se perdonó el haberle jodido al pobre Atanasio los últimos tres meses de vida. Es más, yo creo que tiene la sospecha de que, quien realmente mató a Atanasio fue él, y despues de más de 40 años de profesión, creedme, no os imaginais lo que le jode.

miércoles 28 de octubre de 2009

TREINTA MIL VISITAS

Que se dice pronto;

Teniendo en cuenta que 23 ha entrado unas 28.000 veces, y yo unas 1.500, he de felicitarme porque hay 500 visitantes que han caido en este rincón voluntaria o involuntariamente.

Cuando comencé esta experiencia hace año y medio ni por asomo podía imaginarme que tanta gente podría leer las pajas mentales, aventuras y desengaños de un servidor.

A todos os doy las gracias. Gracias porque me habeis acompañado en momentos complicados. Me he reido con vuestras intervenciones y tambien me habeis hecho reflexionar.

Siempre he pretendido que, incluso tratando temas serios, este fuese un rincón donde imperase el buen humor, el sano desbarre y el poner a caldo a lo establecido, que bastante a caldo nos pone lo establecido a nosotros.

Espero que siga habiendo gente interesada en el debate de ideas en este foro, aunque el autor trate temas más o menos interesantes.

Reuniré un consejo de administración con 23, y si el éxito sigue como hasta ahora, vamos a subir las tarifas a los anunciantes, que ya está bien de hacer el pringado.

Cuando lleguemos a los 50.000 rifaremos entre todos una muñeca chochona, o un masaje en el Occipocio de Fuego incandescente, lo más barato, que estamos en crisis.

domingo 25 de octubre de 2009

LA FERIA DEL MARISCO

Para uno que ha trabajado en una empresa gallega e, incomprensiblemente siendo de más acá de Ribadeo, ha hecho amigos allí (Y buenos) supongo que no es nada extraordinario. Sin embargo es un clásico que todos los años nos gusta dejarnos caer por la Feria del Marisco de las Rozas.

Ya, ya, gallegos que me conoceis. No os tireis en plancha con el puñal en la boca. Yo tambien podría hablar de alguna Tarta de Santiago, en Santiago, "para turistas" y no lo hago.

Este año tocaba la Feria del Marisco que no sabía si iba a tener pasta o no...pero Dios da pan a quien no tiene dientes y pasta a quien no lo merece, y creo que en este apartado entro yo.

El pasado domingo aprovechamos que vivimos en un área "liberal-conservadora", de misa dominical vamos y, uno que es de pueblo (Esto mi mujer no lo comprende), nos dejamos caer a la una y diez. o sea, en mitad de misa mayor.

Ni un alma en la cola de pedidos.

Yo a los niños ni les obligo a ir a Misa ni a que no vayan. O sea, si quieren asistir al culto, encantado, es su decisión. Si no quieren, unos años que se ahorran. La educación que pretendemos darles (Con permiso de los abuelos, por supuesto, y sin que se enteren demasiado, que ya se sabe que cuanto menos se discuta mejor para todos) es una educación ética en la que encaja la práctica religiosa...y lo contrario, que diría Rajoy. Que sepan diferenciar el bien del mal y procuren practicar el bien, independientemente de si existe algo que nos trasciende o no. Al final los de Gurtel y aledaños me siguen demostrando que las misas dominicales no te hacen mejor persona. Si acaso te ven a la salida de Misa, que no es lo mismo.

Que conste que mis ideas respetan absolutamente a aquellos que, de corazón, creen. Para nada a los golfos que, además de ser golfos, son intransigentes. (O sea que los intransigentes a secas todavía tienen un pase, aunque sea con el pico).

No sé en lo que estábamos, pero ya era hora de pedir. Unas ostritas de Arcade, mejillones (Son humildes pero me encantan), pulpo, gambas a la plancha, una mariscada para dos, empanadas, y una tarta de Santiago, aderezado todo con un buen Alvariño.

Y JA que quiere arroz marinero....siendo su madre de Alicante... (A estos niños no hay Dios que les entienda)

Vienen con la mariscada y los niños que no han probado nunca los percebes. Mierda para mí porque yo, a sus años, no había navidades que no tomase percebes y angulas, teniendo mi padre un trabajo en el que ganaba la tercera parte, a euros corrientes, de lo que gano yo. (Tampoco la vida estaba tan cara, pero si él se lo podía permitir no sé por qué yo no. ¿Quizás porque nosotros no teníamos Mc Donalds?)

No podemos terminar, y la gente comienza a salir de Misa, como imaginaba, y se comienzan a formar colas para pedir. Y me doy cuenta de que, aunque parezca que todo cambia, hay muchas cosas que siempre serán iguales. ¡Mierda! Y había quedado en avisar al Marqués. ¡De esta me mata! (¿O a lo mejor estaba en Misa?)

viernes 23 de octubre de 2009

UNA MAÑANA EN LISBOA

Me da que despues de los tutes que me he pegado durante los últimos diez años, los viajes en este trabajo me van a parecer como coger el metro.

Llegaba al avión montándome de un salto, como cuando se te escapa el tranvía. En la fila de atrás del avión, tres argentinos no paraban de hablar. Las 8,30 de la mañana y parecía que tenía tres clones de Valdano detrás. Frases larguísimas que perdían su significado para mí a los 30 segundos de que las hubieran comenzado. Me dediqué al periódico. Hacía años que no viajaba sin ordenador, pero entendí que para un viaje tan corto no merecía la pena llevar peso.

Aterrizamos y espero que me pase a recoger Noe con el Arca. ¡El diluvio Universal! Y yo con traje de veranito.

Las nueve menos diez hora portuguesa (La misma que quieren poner algunos gallegos. Solo lo digo por fastidiar) ;-)

Tomo un taxi (Ya no cojo taxis para que no se descojonen mis amigos Venezolanos). Al indicarle la dirección, el taxista que saca su cara más triste y comienza a decirme que es imposible que lleguemos a tiempo. Toda la saudade portuguesa concentrada en esa cara. Comienzo a pensar que es otro listo que me quiere dar unas vueltas de más. ¡Qué error!

Al salir del perímetro del Aeropuerto, ¡Menudo trancón! que dirían mis amigos Bogotanos. Y ahí que ves al taxista comenzar a hablar solo lamentándose. Menuda situación para un fado.

A la media hora toma una salida para intentarlo por otro camino. Un profesional, pero lo mismo. Media hora más adelante lo intenta de nuevo. A la hora y cuarenta y cinco minutos de montarme en el taxi llego a mi destino que, en circunstancias normales no dista más de 20 minutos. "La lluvia" me dice. 35 €, 105 minutos. El desastre podría haber sido mayor, pienso yo.

Entramos en la reunión. ¡Cuanto tienen que enseñarnos los portugueses en cuestión de idiomas! Todos hablan mejor español que mi inexistente portugués por mucho que lo intente en seudo gallego. Por supuesto, cualquier taxista habla aquí inglés, que para eso las películas siempre se emiten en Versión Original subtitulada.

Al acabar la reunión nuestro contacto portugués nos invita a comer. Lujo de Caldereta de pulpo con mi vinho branco, mientras él acompaña su guiso de Cerdo al estilo del Alentejo con esa bebida negra, dulzona, con burbujas y baja en calorias...no sé si queda claro. Un café y en 10 minutos estamos en el Aeropuerto de vuelta.

A la hora de montar en el avión, un grupo de enchufados que se cuelan por delante de varias parejas con niños pequeños sin que a nadie se le caiga la cara de verguenza. Ni a los enchufados, ni al personal de tierra, ni a la tripulación que los sienta en primera y les saluda efusivamente. Parecen pilotos. Apúntate una Air Europa.

Ante mis protestas en voz alta, todo el mundo me mira como las vacas al tren, menos las parejas con niños, claro.

Efectivamente, como coger el metro pienso mientras aterrizo en Madrid. Aunque me doy cuenta de que, generalmente, en el metro, se suele reservar el asiento para embarazadas y personas de edad.

jueves 22 de octubre de 2009

ESTOY PERDIENDO FACULTADES

Hoy me tocaba Lisboa; Acostumbrado a la tranquilidad de los últimos 5 meses no recordaba lo jodida que es la M-40 por las mañanas.

Me levanté a las 6,30. Soy rápido duchándome. Me ví con tiempo. Me exprimí un zumo naranja y me preparé una tostada con aceite. Eran las 7. El avión salía a las 8,25 y ya tenía la tarjeta de embarque.

Salgo por la rotonda de al lado de casa y...¡Dios! ¡Qué atasco!

Ni para atrás ni para adelante. Había olvidado lo que era esto. Bonito momento para perder el segundo avíon de los mil que habré cogido en mi vida.

En lo único en lo que pensaba era en llegar al Aeropuerto. Cientos de excusas pasaban por mi cabeza. La más socorrida, un golpe de chapa, sin importancia, pero que me había hecho perder el avión. ¡Pues sí que iba a coger buena fama en la nueva empresa!

El tiempo pasaba y yo seguía parado. Los Túneles de El Pardo, las 7'30 y sigue atascado todo. A las 7'45 comienza a liberarse la carretera. ¡Dios, no recordaba que el aeropuerto estuviese tan lejos!

A los 55 minutos de salir llego al Aeropuerto. Son casi las 8. Tengo suerte y aparco rápido. No recuerdo un sprint más prolongado desde hace más de 20 años yo, que soy Diesel. (Lento pero constante)

Justo abren un control y salto a lo fosbury sobre la cinta.

¿La puerta? La D-65. ¡Mierda! Otros cientos de metros más. Las 8,15 y veo como están cerrando la puerta. Con la tarjeta de embarque en la mano, me tiro en plancha. La amable azafata de tierra me sonrie. ¡Esta es la mia! Le pido que me compruebe si me han incluido los puntos en la tarjeta. La azafata no sabe si darme en la cabeza o descojonarse de mi pachorra.

¡Soy un gentleman!

martes 20 de octubre de 2009

LA TESORERIA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

De verdad, es que es como para mear y no echar gota. Cuanto más lo pienso más absurdo me parece.

Esta mañana he ido a la Seguridad Social a por mi famosa Tarjeta Sanitaria Europea. Como por fín trabajo no creía tener problema.

Me han atendido rápido y muy amablemente. Me han preguntado donde iba a ir y les he comentado que durante esta semana a Portugal y a Francia con lo que, además, me han dado los protocolos específicos de ambos países, cosa muy útil por cierto. Una señorita encantadora.

Dado que he visto que mis datos tenían una errata, ya que nuestro Código Postal ha cambiado (No la dirección del domicilio), le he pedido que lo modificase, aunque la correspondencia llega correctamente.

Me ha dirigido a la Tesorería de la Seguridad Social, afortunadamente la puerta de al lado.

He vuelto a sacar otro numerito y en 5 minutos me estaban atendiendo. Al comentarle a lo que iba me ha solicitado mi DNI y ha realizado el cambio de Código Postal en mi ficha (Sin comprobar si le estaba engañando o no, pero bueno, el protocolo debe pedir solo el DNI, no la comprobación de que no estoy majara y voy engañando a los funcionarios públicos)

Ya que estaba, le he solicitado cambiar tambien el CP en la ficha de mi mujer. Me ha pedido su DNI y una autorización. He intentado explicarle que si mi CP ha cambiado, y si mi mujer vive en el mismo domicilio que yo, no había que ser muy inteligente para deducir que su CP tambien había cambiado. No ha habido modo. Eso no estaba reflejado en los protocolos. DNI y autorización.

O sea que ya sabeis, si Correos os cambia el código postal (No vosotros os cambiais de domicilio), y vas sin autorización, la Tesoreria de la Seguridad Social prefiere mandar las cartas a una dirección erronea y que se jodan los que clasifican la correspondencia en correos, o que se joda el contribuyente si no le llega. Y si es importante y no compra el BOE para ver si debe algo, a lo mejor hasta le multan.

¿Se puede ser más gilipollas? A esta gente la pagamos nosotros, no para que caliente la silla y nos moleste, sino para que haga algo útil. Y si están tan descoordinados que algo que depende de un ministerio y cambia no se actualiza en los organismos dependientes de otros ministerios, cosa que por si solo valdría la fumigación del responsable en cualquier empresa, por lo menos que el sentido común impere. La que se montaría si todos nos negásemos a pagar los impuestos un mes para que se pusiesen las pilas.

Y luego nos dirán que la Administración está incrementando su eficiencia. Desde luego, desde donde partimos tampoco es que haya que ir a Harvard...