Segundo sábado de Diciembre. Fiesta en el Colegio.
Me pongo la indumentaria habitual. La corbata de los Cisnes. Uno que se va haciendo mayor, y ya que tiene 5 ó 6 iguales, este año escoge una de seda. Las de tergal, aderezadas con copas de multitud de fiestas, no me parecen adecuadas esta vez.
Recolección de la quincallería habitual, esa que solo te pones en estas ocasiones. Botón de ojal. Dudo entre el que me dieron al acabar la carrera y el que me regaló Paco Parra, de Bronce esmaltado, de los que no deben de haber más de dos o tres. Me decido por este último, un toque de exclusividad.
No sé que me pasa este año, y me pongo el alfiler de corbata que creo nos regaló Villapalos al ganar un Campeonato de España de Rugby. La memoria comienza a fallarme, a lo mejor fue en otra ocasión. La última vez que me había puesto un alfiler de corbata debió de ser en el velatorio de la abuela de Carmen...y todavía no nos habíamos casado.
Me miro en el espejo. Efectivamente, parezco un árbol de navidad, con lo poco que me gustan las extravagancias en el vestir. Da lo mismo, es nuestra noche y estos objetos solo los luzco en estas dos ocasiones al año (La corbata ya es más habitual)
Salgo al salón. María y Carmen se horrorizan ante mi aspecto. De todos modos tampoco insisten demasiado. Voy solo, o sea que ellas no sufrirán ningún tipo de verguenza, ni propia ni ajena.
Sabeis que soy un Dandy, un "Euskodandy" diría yo. Hace años que para ir a la Fiesta no conduzco. Tengo chofer. El Marqués, que sí que es un Dandy, ha esperado en el portal dos minutos antes de llamar al telefonillo. Llegó a "y 43" habiendo quedado a menos cuarto, y es un hombre educado con modales británicos que espera a llamar hasta que no es la hora acordada. (El día que tenga mal el reloj vamos a tener un conflicto de intereses)
Le veo bien. Sé que lo que se está comiendo no es fácil, pero tiene buen aspecto. La charla fluye con facilidad.
Para variar somos de los primeros en llegar y nos tomamos la primera en el bar. Anuncian tercios, pedimos uno y nos dan un quinto cobrándonos el tercio (Sé que 23 dirá que esta es una manera anárquica de contar las cosas, pero es la pura verdad) Dudo entre protestar o no, da lo mismo, queda mucha noche....y muchas copas.
Rápido vistazo al bar...la primera en la frente, no hay Gordons. Ya, por situarme antes de que sea demasiado tarde pregunto si tienen tónica Schweppes. Solo Nordic. En fín, intentaré disfrutar con otras cosas. Ahora bien, hasta las cinco de la mañana, todas las veces que vaya a pedir una copa preguntaré si tienen Gordons y schweppes, a ver si acaban soñando conmigo.
Comienza a venir gente. Los Ratones, esos que el año pasado me hicieron quedar como el culo son de los que no fallan nunca. Como siempre son los mismos no entro en detalles. Tendillo y su chica, Yogui y la suya...¡Quintanone! Nos damos un abrazo. Debe de ser, junto con Bono, la única persona que tiene más pelo ahora que hace 20 años.
Nos acordamos del Innombrable, tantos años despues. Quien nos iba a decir que le acabaríamos echando de menos. (Dos "cocretas" y tres langostinos para cada uno, como pregonaba cuando se encargaba de esto) Debido a las obras la cena es un buffet...escaso. Sin embargo todo lo pasamos por alto. El ambiente es bueno, nos reimos, y agradecemos al Colegio que nos siga invitando.
Sí que hay algo que me sorprende. Las únicas chicas que hay en la Fiesta son....las nuestras. No me entra en la cabeza la escasez de novias o amigas de colegiales. Solo se ven corbatas y trajes oscuros.
Me doy cuenta de que el colegio cambia al ver a más de uno con una corbata que parece que le ha vestido su peor enemigo. No es que nosotros fuéramos modelos de pasarela, pero se nota que hoy en día, las indumentarias son diferentes.
Acabamos, es un decir, de cenar y comienzan las copas. La noche se anima. Me reencuentro con esas caras conocidas de años, y con nuevas. Siempre me gusta vacilar un poco a los nuevos. A alguno le resultará pesado, supongo. Sobre todo cuando les abordas a las 4 de la mañana ya un poco pasado de vueltas. Recitamos la Placa, una vez más. Esa que Zapatitos a lo mejor desmonta con la ley del alzheimer histórico ese, o como se llame, que no me acuerdo bien. (De la Ley, que de la Placa sigo recordando hasta cuantas letras rojas tiene)
Las risas de la Noche con Pep, despues del rifirrafe en el blog del año pasado. Nos descojonamos cuando me confiesa que le llamaron un montón de cosas y que la que peor le sentó fue.....
"Tu eres un hijoputa, un cabrón de mierda, y un periodista"
"Eh, tio, no te pases, lo de periodista no te lo admito"
Esto es el colegio, esas risas que nos pegamos él, su hermano, Muro y yo recordando el incidente y riéndonos a más no poder.
Son las cinco de la mañana, "¿Me pones un Gin tonic de Gordons con tónica Schweppes?"
Y me mira con cara de "me-estas-tocando-las-pelotas"
"Bueno, pues si no tienes me voy a casa, que en este bar es que no hay de nada. A ver si te acuerdas para Mayo"