jueves, 30 de octubre de 2008

¿QUE ES EL RUGBY PARA MI?

Me han encargado un pequeño artículo para un libro que vamos a editar de Rugby. Un tanto modificado, me parece que puede ser una entrada bonita. Tengo tambien el artículo que 23 ha escrito para el libro y lo publicaré como comentario. La foto es de antes de un partido, el año pasado, en las Fiestas del Pilar en Zaragoza, contra una selección de veteranos de Aragón. Que a veces nos lo pasamos bien todavía, y todo. Por cierto, el equipo Azul-azul, volvió a arrasar, para variar. ;-)


Ahí os lo dejo. Supongo que será la última entrada antes de abrirme este Domingo a Colombia y Venezuela, otra vez. Ya sabeis, Arepas, Ron y baile, mucho baile ;-)


Poco imaginaba yo que cuando me admitieron en el Colegio (Después de echarme del San Agustín, donde estuve un año, para qué voy a negarlo), algo que tenía tan fuera de mi mente iba a cambiarme tanto la vida.

Recuerdo mi primera reunión de la Sociedad de Deportes. Había un nuevo, francés. Este, listo como él solo, a la pregunta de si jugaba al Rugby y en qué puesto, respondió que sí, y de medio de melé. Supongo porque de este modo creía que se podría librar de las Novatadas (Perdón, salió mi ser políticamente incorrecto. Olvidé que no existían y que eran vejatorias para el ser humano)

Nunca vi medio de melé tan patético en los únicos 20 minutos que le “admiré” en Paraninfo, como compañero, una mañana lluviosa en un partido de Segunda Universitaria. Supongo que era su primer partido, y el último, me temo.

Esa pasión por este juego no me ha abandonado el resto de mi vida. He llegado a jugar tres partidos en un día (para que los plumillas futboleros puedan seguir analizando si jugar miércoles y domingo agota las neuronas), he sido árbitro, y ahora me aguanto con formar parte de esa cátedra sabihonda que ve los partidos desde fuera, pero que analiza cada jugada como si la vida nos fuera en ello, bueno, y un partido de viejos al año, para matar el gusanillo.

El Rugby me ha ayudado a formarme como persona, a dar importancia al trabajo en equipo, a ignorar el sufrimiento, a alegrarme con lo que realmente merece la pena. El Rugby me ha dado amigos, momentos inolvidables y me ha permitido conocer mitos del deporte. Compañerismo, camaradería, ilusión por un proyecto común, todo eso, me lo ha enseñado el Rugby.

He tenido la inmensa fortuna de elegir un deporte de equipo, en el que el resto de mis compañeros tenían una indiscutible calidad. Lo que me ha permitido poder jugar partidos que, en circunstancias normales, estarían por encima de mis posibilidades.

¿Cómo no recordar la genialidad de Gorrotxa, la impresionante solidez de Xabito, la rapidez del Oscuro, o de Roke?(Nunca me hubiera podido imaginar, si no les hubiera visto, que nadie corriera tanto). De los de adelante, supongo que todos estábamos demasiado ocupados empujando.

No se me olvida mi primer partido contra INEF. El que ganara acudiría a los Campeonatos de España. Nos reunimos en la Sala del Cardenal a preparar el partido. Creo que Oscar y el Rubio nos intentaban explicar como jugarles (Inefos los dos). Ahí salió, la primera vez que lo oía, la Defensa Australiana. Esta consistía en que el tercera del lado cerrado, en cuanto el balón salía de la melé en defensa, corría como un desesperado a cubrir la entrada del zaguero contrario. Enfrente jugaba Fran Puertas, zaguero internacional español (Y compañero de mi cuadrilla de blusas en las Fiestas de Vitoria, por lo menos durante un año). Yo jugaba de flanker. En mi vida he hecho más kilómetros en un campo de Rugby. Ganamos.

Recuerdo mis primeros Juegos Universitarios, en Gijón. Año 87. Ganamos al Universitario de Zaragoza. Más de 40 les cayeron. Por primera vez sentí lo que era “El Espíritu del Colegio, en el exilio” Unos 5 ó 6 antiguos, pero antiguos “de los de toda la vida”, nos acompañaron en esa Final y en una espicha de sidra posterior, comandados por Kiketín Casares y un tío de los Alvarez de Toledo que, me disculpareis, en este momento no recuerdo su nombre. Aluciné ver como disfrutaban con nosotros, cantaban nuestras canciones, se divertían y nos acompañaban como uno más.

Una historia bien diferente ocurrió al año siguiente en Tarragona cuando después de una confiada tarde de playa, el día anterior, y un horrible partido, no supimos colar un drop en el último minuto enfrente de palos. Perdimos contra los mismos de un punto.

Recuerdo aquel partido contra el Universitario de las Palmas que ganamos por 167-0. Record Guiness, decíamos.

No he jugado mucho en División de Honor. Demasiada, y demasiado buena, competencia. Debuté en el Camp de la Fuixarda, en Montjuic, contra el FC Barcelona. Mi primera entrada en un agrupamiento, a por uvas, no se me olvidará en mi vida. Sergi Loghney, tercera de la Selección y Guardaespaldas personal de Jordi Pujol durante un montón de años, me dio tal viaje al entrar con la cara en alto que todavía me da vueltas la cabeza al pensarlo.

Sin embargo he de decir que he jugado contra los mejores equipos, Santboi, El Ciencias, El Salvador, “La Escuela”. Creo que me faltó Getxo.

Recuerdo el Campeonato de Universidades Europeo en Bayona en el 90 de Rugby a 7, cuando jugamos un maravilloso partido contra la Universidad de Tbilisi, de Georgia. Al año siguiente les invitamos a Madrid en el Interuniversitario. Supongo que fueron unos de los causantes de que perdiésemos la Final contra Sevilla, después del palizón que nos dimos el día anterior para ganarles.

¿Y qué decir del “Bote Cisneros”? Años tardé en enterarme de esta descripción, totalmente aceptada en el mundillo del Rugby español, de cuando un balón, después de una patada, bota de una manera tan favorable al equipo atacante que es extraño que no se produzca un ensayo. Esta definición viene de la Final de Copa del Rey del 82 cuando el Colegio se proclamó Campeón despues de una jugada de estas en los momentos finales del partido.

Pero sobre todo recuerdo la camaradería, el compañerismo, el buen humor, el disfrutar jugando y sufriendo.

Una pena que los responsables de la Universidad nunca entendieran que valía más un equipo de auténticos amigos, cada uno de ellos de indiscutible calidad, que una selección de buenos jugadores que al acabar el partido cada uno se iba a su casa.

Supongo que siempre es más fácil descubrir las joyas ajenas que las que tienes delante de los ojos, en tu propia casa. En Oxford, Cambridge o Yale, sus responsables cuidarían un legado similar, mientras aquí intentamos que lo políticamente correcto maquille nuestra mediocridad.

No quiero acabar estas cuatro apresuradas letras sin dedicar un tributo a Ken Going. Este verano realicé mi viaje soñado con Carmen, mi mujer, a Nueva Zelanda. Se lo teníamos prometido a Ken y a Patricia desde hacía 15 años. Ken Going fue entrenador del equipo a finales de los 80 y principios de los 90. All Black e Internacional Mahorí. El me enseñó mucho del Rugby que sé. Siendo un mito en su país, atravesó un mundo para venir a vivir al Colegio a enseñar Rugby. Aquí dejó grandes amigos. Pero, sobre todo, dejó su ejemplo y su sencilla manera de ver la vida. Cuando, por fin, nos vimos, 15 días antes de que muriese, me volvió a asombrar su fortaleza de espíritu y su sentido del deber y de la amistad. ¡Descanse en Paz!

El Rugby, en el Cisneros, siempre fue algo más que un juego. Fue una forma de vida, una lista de valores personales. En el Cisneros, vivíamos el Rugby 24 horas al día. En Universitaria era muy complicado ganarnos, porque a cualquiera le llevábamos 23 horas al día de ventaja, en cuestión de Rugby. Se respiraba Rugby. Por eso, éramos mucho más que un equipo.

Jugar en el Colegio siempre fue un auténtico privilegio, y todos los que lo conseguimos siempre nos sentimos agradecidos a la vida por haberlo podido hacer.

¡Y dos piedras!

33 comentarios:

El 23 dijo...

Oye, que buen tema has sacado. Con lo que me gusta a mí hablar de Rugby.

Ya has dicho en una ocasión que a mi me gusta hablar de todo, entienda o no entienda de lo que estoy hablando.

Pues en el caso del Rugby esto es ya proverbial. No hay tema en que la relación entre lo que hablo y lo que sé esté más próxima al infinito.

Dices en el primer párrafo que vas a publicar un artículo mío y me parece bien. Es un artículo que tiene como objetivo hacer unas risas. Que luego a los que habéis jugado al Rugby, sobre todo a partir de cierta edad, se os llena la boca de compañerismo, solidaridad, trabajo de equipo, camaradería, ilusión por un proyecto común y todo se vuelve tan solemne que no hay quien os aguante.

Mi artículo contiene una imprecisión que es necesario aclarar. El partido de 150-0 (insisto en que fueron 150 y no 167) fue como tú dices contra el Universitario de Las Palmas y no de La Laguna, contra quienes también jugamos (un año antes o un año después) y contra quienes el resultado aunque abultado no fue tan obsceno. En cualquier caso, los equipos canarios eran siempre un chollo.

En los primeros universitarios de los que hablas (año 1987 en Gijón) jugamos la final contra Zaragoza y ganamos 40-0 jugando con catorce, porque creo recordar que fuimos 0-0 hasta que expulsaron a Gorrotxa (no recuerdo si por agredir a un contrario). Nuestro medio de melée suplente (PepeO) tenía aún una escayola en el brazo, que hubo que cortar en ese momento para que pudiera jugar. Los maños se las prometían muy felices y francamente, la situación no tenía muy buena pinta para nosotros.

Pero aquella expulsión enrabietó al equipo. Corrígeme si me equivoco, tú lo viste más de cerca. Tras la expulsión de Gorrotxa, el partido se reanudó con una melée en la línea de 5 metros contraria (creo que me falla un poco la terminología). Tras sacar Pepeó el balón, se formó un maul que se convirtió en abierta, el balón cayó al suelo y allí lo recogió Couto, quien saltando espectacularmente por encima de la abierta hizo el primer ensayo.

La verdad es que es un partido para contarlo entero porque fue épico.

Quizá alguien pueda ayudarme en esta labor.

Kikas (en nombre de el 23) dijo...

Bueno, pues ya que das tu anuencia para que publique tu artículo, ahí va. Publico bajo el seudónimo de 23, aunque sea Kikas, que para algo soy el administrador.

A mí en el Colegio me llamaban "El Loco" que era la única manera en que los comunes podían traducir al castellano, mi percepción "diferente" de la realidad (provocada por mi costumbre de marear de noche y dormir de día). Por las horas que escribo este mensaje, puede usted comprobar que las malas costumbres, con la edad, no se crean ni se destruyen, sino que se transforman. Mi relación con el rugby es tangencial en lo físico y muy comprometida en lo psíquico y emocional. Es tangencial en lo físico, porque yo he jugado sólo dos partidos en competición oficial, si es que se puede llamar competición oficial a la segunda universitaria de la Universidad Complutense, grupo de Facultades. Sí, de Facultades, que yo no he sudado nunca (que sí vestido, aunque no es lo mismo) la camiseta del Colegio, salvo para animar en la grada y para los minutos de la basura del Partido de Pabellones. Es comprometida en lo psiquico y lo emocional porque debo ser, de entre las personas que menos conoce este deporte, de los que más amigos tienen a través de él. Era una soleada tarde de otoño, en el campo de Cantarranas. Había cierta expectación en el equipo de rugby de Farmacia recién creado esa temporada porque, junto a Carmelo González de Arrieta (después jugaría también Jesús Isasia), se incorporaba un nuevo refuerzo procedente del Cisneros. El "refuerzo" del Cisneros, era yo. Me prestaron la camiseta del equipo. Las botas y los pantalones eran de Bernardo Darder (alias el Chuflas). Aún recuerdo aquellos pantalones: eran de telilla, con los colores del colegio. También recuerdo las chanzas de Carmelo: "Con esos pantalones de "moña" si te dan un placaje, te quedas en gayumbos". El que hacía de capitán, me preguntó en que puesto jugaba y yo dije que de "ala en el cerrao". Se miraron perplejos, no se sí porque no entendían lo que significaba eso o porque, sabiendo lo que significaba (fundamentalmente: que no tenía ni puñetera idea) y no teniendo más que catorce jugadores, más valía dejarlo estar. Me dijo que me pusiera en el lado izquierdo, al final de la línea de tres cuartos. El primer tiempo transcurrió sin pena ni gloria. 0-0 como la cerveza sin alcohol. Yo no toqué un balón ni tuve que placar a nadie en todo el primer tiempo porque los componentes de la línea de ambos equipos eran tan torpes que el balón nunca pasaba del primer centro sin caerse al suelo. En el segundo tiempo había una melée en su zona de 22. Su medio de melée sacó el balón y se lo pasó al medio de apertura que, acosado por nuestra tercera línea sacó una patada como pudo en dirección a la zona más despejada del campo, donde no había nadie salvo "el nuevo refuerzo del Cisneros" quien, a pesar de estar fuera de su zona natural (estaba en el "abierto") recogió al vuelo aquel balón perdido, corrió hacia la línea de ensayo y tras aguantar la tarascada del ala contrario, tropezó (literalmente) con el "arriere" cayendo espectacularmente....dentro de la zona de ensayo. Aquella acción tuvo tintes históricos. Era el primer ensayo del equipo, y también la primera victoria. Lo que casi nadie sabía es que era también, mi primer ensayo, en mi primer partido. Les faltó sacarme a hombros, convencidos de que habían encontrado al nuevo Rory Underwood. En el siguiente partido, con eso de que habíamos ganado el partido anterior, se congregó mucha gente. Habían suficientes jugadores como para formar equipo por lo que yo, realmente, no era necesario. Los mejores jugadores del equipo estaban presentes y enfrente un equipo un poco más serio que el del partido anterior. Sin embargo, insistieron en que jugara, dejando a otros compañeros de Facultad en el banquillo. En el lado izquierdo del campo, jugaba de ala Jesús Isasia, el "Aguililla" (le llamábamos así porque era pequeño de estatura pero con una nariz tan grande que parecía un pico), quien hacía los cien metros en 11 segundos y quien marcó un ensayo precioso bajo palos después de recoger un balón en el medio del campo. Pero nos empataron, casi de inmediato. Estaba a punto de terminar el primer tiempo cuando hubo un maul en su zona de 22. Un segunda de nuestro equipo sacó el balón y yo ví que el medio de melée estába aún en el suelo. Avancé decididamente y le pedí el pase. El segunda, ya placado por un contrario, acertó a enviarme el balón y me quedé, absolutamente solo, a quince metros de la linea de ensayo. Corrí todo lo que pude y entré en la zona de marca. Era mi oportunidad de consagrarme. Con el sencillo gesto de tirarme al suelo habría bastado. Segundo ensayo en dos partidos y segundo partido consecutivo ganado por Farmacia gracias a mí. Pero yo también quería ensayar bajo palos como el Aguililla. (Se masca la tragedia, ¿a que sí?). Me salí de la zona de marca (he decir en mi defensa que en ese campo era un poco estrecha) pero me habría dado lo mismo que fuera ancha porque un tercera del equipo contrario me calzó un placaje a la altura del pecho que me quedé sin respiración. Cuando volvía a mi posición, le dije al capitán, "¿pero, ha sido ensayo o no?. Me miró de una manera que si las miradas mataran, me habría quedado en el sitio. Me sustituyó inmediatamente sin esperar a que terminara el primer tiempo. El partido terminó con empate a cuatro y con mi prometedora carrera rugbistica. No volví a jugar, salvo en Pabellones. Ya se que este relato sirve de poco desde el punto de vista técnico pero quizá sirva de enseñanza para los más jóvenes. La moraleja podría ser: "Los mejores resultados no se consiguen imitando a los demás, sino aprovechando las oportunidades que tienes". O bien, "la avaricia rompe el saco". O bien, como decía el padre del "Bull": "haciendo el tonto, no se gana un pijo". Pero aquella desgracia inició mi carrera como animador en la grada, donde, junto con Antonio Toscano y su "hala Luis, carallo", alcancé cierta notoriedad que tuvo su cénit en aquel partido que ganamos 150-0, creo que contra la Universidad de la Laguna, en el que canté todos los ensayos y transformaciones (valían entonces 4 y 2 puntos respectivamente, creo recordar) sin quedarme ronco. Cada uno presume de lo que puede. Pero esa es otra historia. Un abrazo. Angel Rubio"El Loco", "El 23".

Kikas dijo...

Recuerdo muchas cosas de aquella final del Campeonato de España, entre otras cosas que, ya que nos quedábamos con 14 y sin Medio de Melé, el cambio escogido para que entrase el "ya no escayolado PPO" (Sí, el de la canción), fui yo, snif.
Pero que en esa melé todavía jugaba, porque cortar una escayola no es inmediato.
No sé por qué me da que esta entrada, puede prometer entre los cienes y cienes de jugadores-lectores tímidos que pululan por este, nuestro blog.

Kikas dijo...

Sin embargo, Rubio, por lo que tu eres famoso no es por tus innegables dotes para el juego, sino por tus, y esta vez de verdad, innegables dotes para el tercer tiempo. Se esperan múltiples aportaciones tuyas en este tema.
(Por otra parte, Rubio, fueron 167. Te relacionas epistolarmente con un auténtico mafiosillo, y guardo fotocopia del acta.)Lo siento, hermano

Jevy dijo...

Seamos sinceros, cada uno ve las cosas desde un punto de vista muy subjetivo. Yo daré una opinión más cercana a la realidad de lo que fue el rugby para mucha gente.
Llegué, como todos, a principios de octubre de 1984 al Cisneros. Mi misión: ser uno de los pocos que aprobaran algo en Teleco (por aquel entonces, sólo había en Madrid y Barcelona, entrábamos con nota alta más de 1.000, pero unos 700 se volvían a casa por no aprobar nada).
Mi misión fue otra mejor: el Colegio me sirvió para entrar en el mundo de las tunas, que para mí ha sido lo que el rugby para Kikás, con una salvedad: yo tengo cierta conciencia de lo que es estar decrépito, y ya no me visto de tuno, salvo una vez cada 5 años o así. Los hay que con 50 lo siguen haciendo alguna vez al año o que juegan al rugby con 45 creyéndose unos chavales, y así les va, que el lunes la mitad están de baja por lumbago, que ya no son edades.
Mi primer contacto con el rugby fue el de cualquier cisneriano: todo p.n. (en terminología, puto nuevo) debía probar el rugby para saber si valía para el equipo. Yo, con mi 1'65 y poca chicha, evidentemente sólo hubiera servido para media melée, pero me fallaba algo: cuando Aguililla había acabado los 100 metros, yo aún estaba saliendo de los tacos. Lo mío no es la rapidez, hay que tomarse la vida con calma. Recuerdo el comentario del Rubio, Falcó Korn, con su pinta de sueco y su acento marcadamente saharaui: "Ehte será un media melée de luho", entre risas sardónicas. Lo primero: trote por el parque del oeste. Con la lengua fuera. Lo mío es el esquí, que los esquíes corren solos.
Por la tarde, entrenamiento. Y ahí se acabó mi relación con el rugby, pues me negué a seguir pese a las duchas frías que eso me podía provocar. En una jugada, un animal de más de 1'85 y más de 90 kilos cayó con todo su peso y con el codo bien afilado sobre mis pobres termostatos. Juré dejar el rugby para siempre.
Al menos, como había gente más puteable que yo (Presas Presas, el cuelguetotal de Astillero, el Loco de Salto Alemany y su "puedo escribir los versos más tristes esta noche, Escapa...) no recibí mucha ducha fría por alejarme del rugby. Pero en otro mensaje cuento por qué tampoco ha sido un deporte bueno para otros...

Jevy dijo...

El rugby para otros:
Recuerdo una de aquellas políticas de fichajes de las que habla Kikás. Llegó un británico en el año 1985, creo, a jugar al equipo. Y en el trato debía estar el alojamiento y manutención como colegial (pero cualquiera le hacía novatadas a aquel animal...).
Este chaval se volvió a Inglaterra, Gales o de donde fuera con unas cuantas cicatrices. ¿Del rugby? ¡Noooooooo!!!!! Como toda gente sana y británica (ahora que lo pienso: ¿no sería irlandés, por lo que viene ahora?) y más sana por ser jugador de rugby, tenía una sana costumbre. Era algo asocial, y le gustaba irse al Corte Inglés de Princesa a comprar (¡con lo barato que es esto aquí!) dos botellas de whisky con las cuales se encerraba en la habitación, pero a solas, sin compartir, como cualquier siniestro. Lo que venía solía ser siempre igual: pedo brutal, derrumbamiento en el suelo al hacer zig-zag por el pasillo, y de vez en cuando ceja partida o algo peor. Un monstruo.
Otro caso: el rugby será sano, hace amigos, pero recuerdo que Óscar casi se queda tetrapléjico en un partido. Los meses que se pasó en cama boca abajo sin soportar el más leve roce de una sábana, que se lo pregunten a él. Eso por no hablar de los accidentados cada fin de semana: el colegio era un ir y venir de muletas, a falta de mulatas, porque ligábamos poquísimo (menos el conocido Garagorri y otros 4).
¿Gente sana? Pues recuerdo que el Gorrotxa, que era un fenómeno en lo del rugby, bebía tanto como los de la tuna, pero en aquellos tiempos los controles anti-dopaje no eran muy serios... Xabito acabó por Oviedo, me lo encontré alguna vez por allí, creo que entrenaba al Universitario.
Y lo peor del rugby: escuchar un partido (es un decir) en cien voces de cien entendidos con cien opiniones enfatizadas y recalcitrantes, mientras tú, que desde pequeño seguiste el 5 naciones (ahora deben ser 6 o más, y Zapatero que pedirá ir al próximo torneo, o sea que españa estará en el G-20 y en el 8 naciones o las que sean) intentabas simplemente disfrutar del partido, pero no te dejaban. Y encima los comentarios del Peque se seguían como si hablara el Papa en un sínodo, parecía que aquel hombre atesoraba el saber primigenio de todas las cosas, cuando yo me dormía con sus comentarios (bueno, más me dormía con las peroratas del senador en las reuniones colegiales...) porque no eran más que un atesoramiento de datos por su estudio minucioso del Marca cada día desde tiempos inmemoriales (lo que le impedía desarrollar otro tipo de estudios conducentes a licenciarse...).
Bueno, ahora que le he fastidiado el discurso a Kikás, a ver qué replica ;-))))

Kikas dijo...

Jevy...siempre pensé que eras un asocial.
Esto no se hace, tio, joderme una entrada así.
Menos mal que esta era una entrada pensada para que debatiese gente inteligente...
Tú no puedes hablar de esto igual que un finlandés no puede hablar de los fandanguillos de Huelva. Es una cuestión de conocimiento (o de falta de él)
Anda, ya llegaremos a una de la tuna y nos la joderá el Yogui...

Jevy dijo...

Mi postura es la del finlandés que puede opinar de los fandanguillos porque no está en el lado del dogmatismo y el fanatismo... Estoy dispuesto a admitir cualquier crítica a la tuna o a los tunos: los he conocido de todo pelaje, como en cualquier actividad humana. Tengo algunos de mis mejores amigos salidos de la tuna, pero también sufrí la convivencia con otros indeseables en el mismo "honorable mester". Lo más grande, para mí, fue como el rugby: la cantidad de gente que conocí, amigos... pero algo más importante: amigos por todo el mundo, y algo que llevo desde entonces conmigo, el amor a la música, a cantar y sobre todo amor al folklore latinoamericano, en especial al argentino (ahí sí estoy en un cierto nivel de ofuscación y dependencia: una vez que se superan los 2.000 discos -otras músicas aparte- no se habla de afición, hablamos de cierto nivel de desquiciamiento).
No te sientas triste por la entrada, Kikás: quizás el chino que te lee se aficione al rugby, funde un club, se pongan a jugar 500 millones de chinos... y tu próximo viaje no vas a venderles radio-taxis, sino que vas como un héroe a entrenar al equipo nacional de rugby chino que ganará las Olimpiadas de Madrid en 2024 (con Gallardón de eterno alcalde, perdidas sus opciones a liderar el partido por centésima vez). Ánimo, que aún te queda pelo y algo de mala leche para hacer un placaje en el partido de viejas glorias. Y para echarte un festival taurino en el XXV aniversario. Y dos piedras.

El 23 dijo...

¿Que quieres que te diga? Fuimos cantando cada punto.

- ¿Cuantos queremos?
- Cincuenta.
- ¿Y cuantos nos faltan?
- Quince.

Contamos 150 y el árbitro, para sorpresa de todos, puso 167 en el acta.

A mitad de partido, el árbitro le dijo al Charro que "la grada va mal".

Pero insisto, todo el mundo contó 150 menos el árbitro.

Es importante escribir esto. Porque luego nos salen con lo de la Memoria Histórica y al final resulta que la Guerra Civil la gano el Real Madrid.

El 23 dijo...

Kikás, podías haber puesto algún punto y aparte en mi artículo. Que así resulta ilegible.

En el Cisneros o eras "atleta" o "esteta". Atleta si jugabas a Rugby y/o (preferiblemente y) a otro u otros deportes. Esteta si eras un tío raro que le gustaba la música clásica, leer, escribir poesía, organizar conferencias y esas cosas que hacen los tios raros. Luego estaban los de la Tuna, pero esos eran inclasificables (y las más veces, impresentables). Y estaban los que no caían en ninguna categoría para quienes teníamos una denominación tomada del mundo del seguro: "Siniestro". Porque, teniendo 145 internos el que hubiera uno de ellos que no hiciera absolutamente nada por el Colegio era como tener un accidente de tráfico. Al otro lado estaban tipos que para todo servían, igual te jugaban un partido de rugby, que recitaban poesía, que organizaban una conferencia o identificaban al cuarto compás de que obra de Mozart se trataba, de estos, cuatro o cinco.

Otros habían sin talento pero con una innata curiosidad por todo y a los que podríamos comparar con un pato que "ni vuela como el águila, ni nada como el pez, ni anda como el ciervo" pero hace de todo un poco, supliendo con entusiasmo lo que la naturaleza les negó. No servían como cimientos pero adornaban mucho. Mareantes, les (nos) llamábamos.

Comentario al comentario del Jevy.

El único británico que yo recuerde que llegó en el curso 85-86 no jugó a Rugby apenas, entre otras cosas porque no venía a jugar a Rugby sino a cubrir la cuota de extranjeros. Estaba en mi pasillo y chupó también sus duchas. No tenía traje de ducha y se presentaba al Transiberiano con una toalla de lavabo enrollada a la cintura. Debía tener una alergia o algo porque le salían músculos por todas partes. Allí le ví beberse de un trago media botella de "agua de fuego" (aguardiente) sin pestañear. Estuvo un año completo pero Antonio, el de centralita, fue incapaz de aprenderse su nombre y nos partíamos el bolo de risa cuando oíamos por los altavoces eso de "Señor Lopezchimbo, Martín Lopezchimbo". Interesante pronunciación para D. Martin Lopez-Chambers.

En algo tengo que darle al Jevy la razón. Aunque el Cisneros no sería el Cisneros sin el Rugby, durante un período demasiado prolongado de tiempo en la Grecia cisneriana se inclinó demasiado la balanza hacia Esparta en detrimento de Atenas y se llegó a la conclusión (en mi opinión errónea) de que si no jugabas al Rugby eras un cisneriano de segunda.
Sin embargo, el Rugby a pesar de su carácter integrador (puedes jugar si eres alto o bajo, gordo o flaco, rubio o moreno, blanco o negro) no está hecho para todo el mundo, ni siquiera está hecho para todos los cisnerianos. De hecho hay muchos cisnerianos ilustres que lo más parecido a un balón de Rugby que han tocado son los melones manchegos que son los más sabrosos.

Podría hacer un comentario a cada párrafo que Kikás escribió en su entrada que tendría la extensión de un libro.

Pero si no duermo no me voy a curar el resfriado.

Mañana más.

Kikas dijo...

Sí, debo de ser estéreo, porque me encanta el Rugby, y me encanta cantar sudamericanas...(Bueno cantar, destrozar canciones, no no me refiero a asesinar chicas, que el google es lo que tiene y luego me detienen en cualquier Aeropuerto americano)
Pero más que un festival taurino...echo de menos nuestra singular versión de ...si, ¡Cascorro!

Kikas dijo...

Rubio, despues de tu magnífico comentario acerca de la flora y fauna del colegio(No como el del Jevy, vil y despreciable ;-) )estoy esperando tus impresiones sobre cada parrafo de mi entrada que, como decíamos, el que la tiene, la mantiene.
He de hacerte notar que mi artículo, que pretendía ser serio, me lo encargaron el viernes y lo entregué el sábado, y eso, con la que está cayendo...no se hace. No sea usted, entonces, demasiado estricto conmigo.
Con respecto a los 167 (que no 150), señor mío, tengamos un respeto por el derecho (Coño, ¿quien hubiese podido pensar que yo diria eso?) Un acta es un acta. Y no olvides que el árbitro, era Pinino.
Hubo otro british. Tenia un suzuki verde, melena rubia y en un año, aparte de no estar sobrio ni un solo dia (Debe ser una enfermedad británica contagiosa), no aprendió una sola palabra de castellano.
Y no estoy de acuerdo en lo de las marchas, de primera, de segunda...porque siempre hubo estetas muy reconocidos a los que nadie se le ocurriría ni siquiera etiquetar.

El 23 dijo...

Estados Unidos, México, Guatemala, Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Países Bajos, Bélgica, Holanda y China.

Tenemos ya once países en nuestro mapita.

Si no llegamos a cincuenta antes de que acabe el año, te invito a cenar en el restaurante de Madrid que elijas. (Puede que elijas el más caro aunque también puede que no hayas cambiado tanto y elijas "El Ingenio" (Leganitos, 10, Madrid) para recordar tiempos en que teníamos que ahorrar para pagar las 7.000 pts que costaba allí una cena romántica con vino en comedorcito aparte. ¡Lo que echo de menos sus aceitunas!.

Soy capaz de hacerme trescientos kilómetros sólamente para añadir Francia, Luxemburgo y Alemania a nuestra colección.

Aunque seguramente hay otros métodos más fáciles.

Y creo que me acuerdo de ese otro británico. Un tipo flaco, con la piel muy clara y ojos siempre semicerrados (fotofobia probablemente ocasionada por la resaca). Y ese tampoco vino a jugar a rugby. Pero no es cierto que no aprendiera una palabra de castellano porque recuerdo que en villancicos los de su planta le hicieron decir aquello de "Filices navedades and Gibraltar aspañol". Así que, por lo menos, esto aprendió.

Pues creo que Pinino exageró el resultado para entrar en el Guinness de los Records como el árbitro del partido de Rugby con la diferencia más abultada.

Kikas dijo...

Rubio, me parece que tu afán por los records me va a traer algún que otro disgusto. O sea, que si cuentas Paises Bajos, Holanda y Bélgica, es como cuando Eguren jugaba al mus y contaba "pequeña y chica, dos", por si colaba, más que nada. Menos mal que soy una persona de principios y con criterio.
Y no, no creo que lleguemos a 50, pero me juego lo que sea a que si el mapita en cuestión lo hubiesemos puesto al principio, ya los llevaríamos.
Sabes que los restaurantes caros son un coñazo, que no te puedes reir a carcajadas, o sea que sí, que te aceptaré gustoso esa comida o cena en Navidad, en un restaurante, bueno, de los que podamos echar algún dios. (O yo si llegamos, que lo importante es tener la manduca, aunque el motivo sea cualquiera. A ver si se nos van a juntar admiradores de Madrid y nos sale caro...)
Y yo creo que ese guiri que dices es el que decía yo. Que cuando se me descojonó el Mehari con el Innombrable en una esquina de la Calle Ayala (Y los dos de grillo, que visión más esperpéntica), dado que no tenía pasta para una grua, me vino a remolcar con el Suzuki y una cuerda. La movida de andar por Madrid de tal modo es de las que no se olvidan. Menos mal que fuimos muy de noche y no había demasiado tráfico.

El 23 dijo...

Bueno, pues entonces son diez, ja,jaa. Pequeña y chica, dos y grande y mayor cuatro.

Ya me parecía a mí, sirviendo cafés en la sala de Jazz que Eguren era un monstruo jugando al mus.

El mejor escribano echa un borrón o como dicen en mi pueblo "a cualquiera se le espantan un par de bueyes".

Un abrazo.

Kikas dijo...

23, hablas con el que inventó el Mus, no me jodas (Ahora vendrán quince mil a banearnos el blog que suponen que lo inventaron ellos). O sea, que todavía te quedan 40 paises, pollo.
Menudo mareo con el mapita. Tio, que en China entran de varios sitios y buscando DAKIPALLA, que debo de ser famoso.
Verás la próxima vez en el control de pasaportes. me ponen mirando para Badaling (Zona de la Gran Muralla especialmente reconstruida para guiris)
Y está teniendo mucha aceptación el metodo Kikas de planchado, para todos aquellos que buscan el steam buddy. Se deben de quedar acojonados al leerlo ;-)
Osculos

El 23 dijo...

Oye, ¿las naciones sin estado valen?. Porque ha entrado alguien de Andalucía, de Cataluña y de Chiapas.

Ah sí, uno de León también.

Kikas dijo...

Rubio, no me jodas.
Por llevarse una maceta de una ventana del Ejercito del Aire para cumplir una novatada , a Aitor I. (No vamos a decir el nombre) le aplicaron la antiterrorista. No me jodas que voy a tener a toda la brigada de delitos informáticos (Deben ser 6 policias)baneándome el blog. Que la gente esta muy susceptible.
Bueno, con tu mapita, ya podemos saber cual es su cubil e ir a hacerles una pedorreta por la ventana (Eso sí, sin llevarnos ninguna maceta)

Anónimo dijo...

Hola Kikas: Supongo que no te acordaras de mi. Soy Chema. Talonador Canario de la Salle (89-92).Jugador del Teta y que hice mis pinitos en la suplencia del primer equipo de CISNEROS ante un KIMPOSIBLE DE SUSTITUIR.
Massieu me habló de tu blog, y llevo dos dias leyendolo. Te escribo para agradecerte la sensibilidad con la que has tratado el tema del fallecimiento de Ken.. leerte, ha resultado ser emocionante y muy emotivo, quieras que no aquellos que lo conocimos nos hemos trasladado 20 años al pasado.... En fin, gracias. Por otro lado, comentarte que los canarios que coincidimos en aquella epoca en Madrid, La Salle-Cisneros ( JuanFran, Nano Chirino, Juanito Massieu, Jose el Negro etc. ) de vez en cuando hacemos nuestros pinitos y nos atrevemos a pasarnos un melón, y por ello se me ocurre que no estaría de más pensar en organizar un reencuentro ludico festivo para ver nuestras caras. lo dicho. Gracias y hasta la vista.

El 23 dijo...

Un abrazo a todos los Muyayos que en el mundo han sido y que han dado tan buenas tardes de Rugby (y de mareo) en el Cisneros, especialmente para tí Chema que si estuviste en el equipo del Cisneros de cuando Katechis era talonador y Massieu y Couto eran la pareja de segunda línea, tengo que conocerte fijo, pero ahora mismo no puedo ponerte una cara.

Gracias también por poner en nuestro mapita otro continente que no teníamos: África.

Si tienes amigos en pongamos Brasil dales la dirección del blog, que a Kikás no le pago yo dos cenas en un año ni borracho.

Kikas dijo...

Pues sí, Chema, me acuerdo de ti, y de buenos partidos que jugamos (Aunque como Canarios, siempre llegabais una hora tarde ;-) )
Y lo del reencuentro...una hora antes....cuando digais, donde digais (A ser posible puente de 4 dias, que nadar hasta Canarias ya no sé nos da como cuando teniamos 20 años menos)
Un abrazo, Chema, y gracias por visitarme en este rincón que tambien es el vuestro

Kikas dijo...

Rubio, te he dicho que me seas politicamente correcto. No es Africa, Es enclave Godo en el Atlántico tropical, ¡No me jodas!
Chema, tranquilo, si has leido más entradas, discúlpale...es un troll

Jevy dijo...

Rubio, por un 20% de los ingresos publicitarios, te consigo un par de continentes en un par de días. Lástima que mi mujer, que llega el domingo de la Isla reunión, ahora estará dos días sin internet, que si no... Pero te consigo cagando melodías Bangladesh, Uganda, Sierra Leona, Afganistán, Sudán y Santa María del Páramo (mi cuñada vive en Bangladesh, trabaja en la FAO, y mi cuñado, que es de allí, trabaja en un banco de desarrollo y microcréditos y está todo el día de acá para allá). Ya sabes, si quieres librarte de la cena, aquí te salvará un Peis Lleunesista.

Kikas dijo...

Eso, confabulaos todos en contra de que, con la crisis, cene otro día de gañote.
Pues nada, ahora que me voy a Colombia y Venezuela...ah, no, que estos países ya han entrado.
Y leo que uno de Córdoba, Argentina, buscando lsd. Joder, hay gente rara por el mundo, ¿O lo que es raro es el blog?

El 23 dijo...

Ha entrado Argentina. Ya tenemos otro.

Y lo siento, Jevy, un 20% los ingresos publicitarios son mucha pasta para cambiarlos por una cena.

Pero si llegamos a 50 países antes de fin de año, con la cena que Kikás me pague te invito yo a tí.

Kikas dijo...

Si se trata de que estais caninos, Kikas paga la cena de los dos, pero eso sí, la misma, o sea, que no me vale uno en Los Yébenes, el otro en París y yo en Kuala Lumpur.
Las copas, lo siento, nos conocemos...los tres...no van de mi cuenta
Ojo, si vemos un@ anónim@ en la mesa de al lado mirándonos con cara de descojono, ya hemos desentrañado otro misterio

belentxu dijo...

No sé se atreverme a aceptar la idea de 23 de aceptar naciones sin estado, más que nada para que podaís añadir un país más conmigo (je, je).
Concido con él en que el trffic éste no es muy exacto,porque después de entrar yo señalaba que era desde Azpeitia...craso error.
Me encantaría saber quién ha escrito desde Brabante ( aquellas lecturas de mi infancia, Genoveva de Brabante).
He de dejaros porque mi hijo me acaba de dar la fatal noticia de que necesita la foto de un girasol para mañana, si no le ponen una falta ROJA. Y yo sin impresora...
Un beso
Un día oí decir que el futbol es un deporte de caballeros jugado por brutos y el rugby un deporte de brutos jugado por caballeros...

Kikas dijo...

Ay, estas Vizcainas como se ponen cuando las confunden con Giputxis....
En realidad la expresión es, "El rugby es un deporte de villanos jugado por caballeros mientras el futbol es un deporte de caballeros jugado por villanos" a lo que yo añado, "y el futbol gaélico es un deporte de villanos jugado por villanos", pero bueno, eso es otra historia
¿Como vas con el proceso de convencimiento a tu marido para visitar Leon...o Los Yébenes?... ;-)

Marqués dijo...

He de confesaros que cuando ya se os va la pinza, pongo en práctica las enseñanzas que aprendí en un curso de lectura rápida que mi padre se empeñó en que hiciese en su día. Enterarme no me entero mucho, pero voy mu rápido!!
Habéis oído de una cosa que es el Skype o el Messenger?? Dejad par el Blog lo que es del Blog y para lo otro lo que es de lo otro. CoÑIIO!!
A propósito del tema de la entrada. Recuerdo mi primer contacto con un balón de rugby uno de mis primeros días en el Mayor. Nos están enseñando como recibir un balón alto... No alargar las manos!! Recoger el balón en el regazo...! Pues bien, a mí me envían uno, alargo las manos como está mandado y ZAS!! Hiper-extensión metacarpiana, esguince que te crió y dos semanitas con una férula. En mi caso no fue suficiente para dejarlo, yo era de los que, como dice Angel, gustaba de probar de todo. Pero si me hizo reflexionar y ver que esto del rugby podía ser algo peligroso y por tanto tomarlo con calma.
Mi teoría es que para ser bueno en el rugby se precisa, curiosamente, la misma habilidad que se requiere para ser bueno opositando. Y aquí ser bueno quiere decir tener alguna remota posibilidad de aprobar la oposición correspondiente.
Esta habilidad es la de ser capaz de poner la mente completamente en blanco, no pensar en ABSOLUTAMENTE nada y tirar pa'alante. Si te permites reflexionar si quiera un momento, si te planteas la más mínima duda metafísica del tipo, que hago yo aquí, a donde voy?, estas perdido, tanto en el rugby como en la oposición.
Y ello en ambos casos por la absurda dureza del ambiente y su falta de lógica en muchos sentidos. Porque quién sale a un campo embarrado para que le calcen una somanta de leches sin ninguna protección pasiva en su sano juicio??
Quiero desde aquí también terminar con una leyenda urbana o bulo histórico en el sentido de que un servidor, El Marqués, no se manchaba la ropa en el campo y salía impoluto del mismo. En primer lugar, apreciese el razonamiento expresado más arriba y mi imposibilidad de abstraerme del entorno y sus peligros evidentes. En segundo lugar, era mi costumbre enviar a lavar mi uniforme rugbilístico practicamente tras cada partido, contrariamente a la práctica de muchos de mis compañeros, que sin duda aplicaban contra el adversario la teoría de que, si no puedes placarles al menos puedes atufarles. Lástima que como demostró el gas mostaza durante la WWI, no se puede controlar para donde sopla el viento...
De ahí evidentemente que mis pantalones fuesen más blancos que los de mis compañeros al iniciar cada partido. Qué ocasión perdieron los creativos de Ariel, Dios mio!!

Kikas dijo...

Marqués, Rubio tiene una personalidad expansiva. No cortes las alitas de su libertad...¿O iba por mi?
Lo tuyo no es una leyenda urbana. Cienes y cienes de fotos tengo al acabar los partidos y tú, jugando de primera línea, acabar impoluto. ¿O te llevabas el Ariel al campo y entre abierta y abierta le dabas una frotadita?
Un abrazo Caraqueño

Anónimo dijo...

Sinceramente, no se lo que es rugby para mi aunque si se lo que me ha dejado: dos hernias discales y sabe dios que mas traumas, una mujer maravillosa, y muchísimos buenos recuerdos (aunque tambien algunos malos)...
Saludos a todos, Kikas, Angel, Marques, jugadores del Lasalle..y tantos otros.
Ah! y un gran recuerdo de Ken y su familia.

Kikas dijo...

Y como dicen en Andalucia...¿Y tu de quien eres?
Aunque hay varias entradas en el Google preguntando por un jugador que aparece por aquí, que parece que no habeis pasado por Colegio de Pago (Sí, el Cisneros lo era)
¿No serás farmaceutico en Tres Cantos?
Un abrazo quien seas, recien llegado del España 10 Rumania 19
Pero lo pasamos bien

Mela dijo...

Hola Kikas... hace algún tiempo que sé que el Rugby es muy importante para ti
Y lo has explicado muy bien; te ha ayudado a formarte como persona, te ha dado ilusión, momentos inolvidables, compañerismo, camaradería... Te has alegrado con lo que realmente merece la pena, has comprendido el valor del trabajo en equipo, has conocido mitos del deporte...
Y dices que has ignorado el sufrimiento... eso es muy difícil
Bueno, a mí me has enseñado a respetar y a querer a este deporte
No puedo entender la última exclamación... ¡Y dos piedras!
Sí... ya sé que solo hablas o escribes para inteligentes