miércoles, 25 de enero de 2012

SEXTA ETAPA DEL CAMINO. ARZÚA-AMENAL, 24 KMS

Llegaron las chicas y los niños...se acabaron los albergues. Las negociaciones con Carmen no son difíciles...ella viene, no a cualquier sitio.

Nos alojamos en un hotel de luxe. Me da hasta verguenza, despues de los dormitorios comunales en los que he roncado y aguantado ronquidos, dormir con este lujo. Próximo a Santiago, la bañera es un placer.

Nos levantamos pronto. Hemos de ir en coche hasta Arzúa, y son unos 30 kms por carretera. Estoy preocupado. JA nunca ha venido conmigo al monte. La verdad, dudo muy mucho que vaya a poder aguantar la caminata. Sin embargo está animado, y eso es lo más importante.

Nos metemos un desayuno como Dios manda. A JA le gusta ir de hoteles solo por los desayunos. Le tengo que mandar parar porque le va a dar un tripitxin. Llegamos a Arzúa y los Yoguis ya nos están esperando. Vamos todos menos Carmen, a la que Dios no llamó por los caminos del esfuerzo físico (Al aire libre, se entiende, porque los 5.000 metros Corte Inglés los hace en una marca muy aceptable). Se irá a pasear por Santiago.

La salida de Arzúa es igual de pesada que la entrada. Hoy, con niños y, sobre todo, queriendo estar pendiente de JA, camino detrás, y es una experiencia maravillosa.

Porque les voy enseñando el nombre de la setas y de los diferentes árboles. JA es una esponja. Se sabe de memoria los libros de setas que tengo en casa pero nunca salió conmigo, y aprovecho para "evangelizarle", para explicarle las aventuras que tuve en el monte cuando tenía su edad. Esa infancia donde no existían los peligros ni las urbanizaciones. Donde los niños solo éramos niños, y no teníamos que preocuparnos de pasos de cebras, coches o alimentos con grasas hidrogenadas. Esa infancia que yo fui tan afortunado de tener, y que mis hijos nunca tendrán, y me maldigo por ello.

Vemos un montón de Amanitas (Muscarias, Cesareas, Phalloides, Panterinas), Lepiotas Procera (llamadas Galampernas en el Pais Vasco, parasoles en Castilla), inmensas setas de cardo.

El camino es fácil y agradable. Lo peor, lo cerca que caminamos de la carretera muchas veces. Dejo volar mi imaginación. Sé que estoy llegando a Santiago y me gustaría que el viaje durase siempre.

Y nos encontramos con ardillas y salamandras. JA está disfrutando del paseo, pero yo estoy cansándome el doble, porque no puedo pensar solo en mí, sino en el que me acompaña.

Amenaza lluvia, pero no acaba de romper.

Pasamos delante del recuerdo al peregrino Guillermo Watt, quien murió aquí, un día antes de llegar a Santiago.

Despues de 15 kms, los niños comienzan a cansarse. JA se queja. Hemos de parar, no podemos hacer que nos acaben odiando.

Entramos en el Restaurante Oceadoiro, en la Parroquia de San Miguel de Cerceda, concello de O'Pino. Yogui y yo ya hemos comentado que, a partir de Sarria, el trato es más impersonal, menos cariñoso. Por eso he de recalcar que, en este sitio, fueron auténticos ángeles.

Les dejamos el local lleno de barro. Pedimos unas bebidas azucaradas para reponer fuerzas (Yo un café solo...) Tomamos de nuestras barritas energéticas y, todavía, nos sacaron un plato de pan con chorizo, gratis, para que continuásemos camino.

Nos volvimos a encontrar con Alex, el catalán (De aquí al estrellato, Alex). Sé que estais impacientes por conocerle. A él, y su inseparable boina. Tranquilos, ya falta poco.

Despues de la fanta, el azúcar hace que JA se entone. Pasamos por el único enclave interesante de esta etapa. La ermita de Santa Irene y su fuente barroca, de aguas milagrosas, una preciosidad del Camino. Yo, por si acaso, no las probé, no me inspiraron demasiada confianza.

Tres kilómetros más y llegamos a Pedrouzo, donde habíamos quedado con Carmen para comer.

Pedrouzo es el Imperio CHE; café, bar de copas, restaurante, panaderia, pulpería... Entiendo que, el Señor CHE, no tiene que tener problemas a cuenta de las licencias de apertura en el Ayuntamiento.

Yendo con JA, ¿Qué otra cosa podíamos comer, aparte de pulpo? Pues no solo pulpo, sino que cayó una rica carne o Caldeiro, un raxo de pollo, con ese vino que te desparasita por dentro, autenticamente para hombres (Perdón, Sra Mato, no pretende ser un comentario sexista), y un café de pota con gotas...para entonar.

Yogui y su familia duermen 4 kms más adelante, en Amenal. Al salir de comer llueve. JA se rinde y se queda con su madre. Dado que tengo que caminar hasta Amenal, yo me adelanto, me despido y no espero a nadie. Cada vez cae más agua. Entre eucaliptos, camino 35 minutos. Me está esperando Carmen en el coche al lado del Hotel de los Yoguis. Llevamos alguna mochila suya y la tenemos que entregar en recepción. Me toca a mí explicar la situación.

"Mire, que unos amigos que vienen ahora, pero que yo no me quedo aquí, que si les podemos dejar esto..."

Como para hacerlo en la T4 de Barajas, sales preso

Y ahora sí que llueve...

16 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Cosas más raras habrán visto. Si tuviesen que actuar con el ridículo esmero de los aeropuertos, El Camino habría muerto hace muchos años. Además, tú no tienes cara de terrorista, al menos en las fotos ;-)

Kikas dijo...

Ya sabes lo que pienso...
Demasiada gente vive de nuestro miedo
Yo no vuelo más seguro hoy que hace 15 años. Vuelo más molesto
Por lo demás, en fin, que Santa Lucia...

Javier dijo...

El camino va perdiendo el aire aventurero y toma un cariz un tanto más sereno y tranquilo.
Como Carmen ya no tiene remedio, trata de que JA disfrute del campo... merece la pena.

Un abrazo

Kikas dijo...

Y ya no nos quedaba nada, Javier....

manuel dijo...

buen comer y beber tu niño ha aprendido el padre y tu señora "sabia" ella de equipo de apoyo.
Me alegro que lo hayas disfrutado tanto.

Juan Carlos dijo...

Me imagino que los ojos se te quedarían atrás pegados en las cesáreas y las de cardo ¿eh pillín? pero ese paseo con tu hijo merece todo el esfuerzo pasado. Y vive Dios que ese vino tinto, espeso y lleno de taninos hace que salga pelo en el pecho.
Salu2

Nieves dijo...

Me parece genial que le inculques a JA el amor por la naturaleza, ya que los niños urbanitas lo tienen un poco crudo para descubrir las maravillas de la vida bucólica y campestre y es estupendo que la familia te haya querido acompañar en los tramos finales del Camino y respecto al poco amor por el ejercicio fisico (al aire libre) de tu Santa jejeje la verdad es que yo la entiendo, porque me pasa un poco como a ella, aunque creo que estoy en situación y disposición mental para ir yendo poco a poco por el buen camino jejeje, ¡la prueba del algodón será cuando consiga hacer yo el Camino que estás haciendo tú ahora!

Kikas dijo...

Si Manuel...lástima que solo quedaba un día
¡Cómo lo pasé!
Me he hecho un adicto...espero repetir este año
(Eso sí, no os lo cascaré a menos que por aclamación lo exijais)
;-)

Kikas dijo...

Me vas a perdonar, pero en el Pais Vasco, las setas de cardo las damos al ganado
No se trata de presumir ni de ir de sobrado...es así
Pero la Cesarea, ¡Válgame Dios!

Kikas dijo...

He oido a amigos de mis hijos decir que la leche salia de los Bricks, Nieves...en fin
Hace tiempo que renuncié a convencer a mi Santa (Y no sabes cuánto).
Besos

Anónimo dijo...

Pues te lo exigiremos (si así lo exiges),no nos importará volver a repetir este camino virtual.
Ha sido delicioso leerte.

Kikas dijo...

Gracias, anonim@. Para mi fue delicioso hacerlo y saber que a alguien le gusta

Mela dijo...

Con esta entrada he recordado las muchísimas excursiones que he hecho con mi padre en la montaña. También él nos explicaba lo que íbamos encontrando por el camino.
Creo que si la fuente barroca hubiese sido de vino milagroso... sí lo hubieses probado.

Kikas dijo...

Tú has leido mucha ciencia ficción...
El vino no es milagroso...es bueno o no....

Mela dijo...

Perdona que te corrija, a mí no me gusta mucho la ciencia ficción.
De todos modos, si alguna vez paso por Arzúa-Amenal... y encuentro la fuente, beberé 2 vasos de agua milagrosa. El segundo será en tu honor... para que veas que no soy tan mala persona.

Kikas dijo...

Nunca dije que lo fueras.....
Eso sí...lo parecías un poquito...
;-)