domingo, 29 de enero de 2012

SEPTIMA ETAPA DEL CAMINO Y ULTIMA, AMENAL-SANTIAGO

Queremos llegar a Santiago a la Misa del peregrino que es a las 12. Solo nos quedan 16 kilómetros para acabar, pero vamos con 4 niños. ¡16 kms! ¡Qué lejos queda el Bierzo!

Decidimos empezar a caminar un poquito antes de que claree el día. Será la primera jornada que lo hagamos. Hemos dormido maravillosamente en nuestro hotel y JA ha vuelto a desayunar como si el mañana no existiese.

Comienza el día lluvioso. Nada más salir, la subida más exigente del día, hasta Cimadevilla. Al llegar arriba se comienza a ver. Parece mentira lo oscuro que está y son más de las 8,30 de la mañana, la misma hora a la que comenzábamos hace una semana. Se nota la semana y los 200 kms más al oeste.

Los niños comienzan animosos. Pronto encontramos el monolito que indica el Límite territorial de Santiago, bordeando el Aeropuerto.

Se nos escapa de las manos el Camino, pero no tengo tiempo de pensar en ello, eso vendrá luego.. No nos queda mucho tiempo, el Monte del Gozo nos espera. (Se llama Monte del Gozo porque, en días sin niebla, era el primer sitio desde donde se veían las agujas de la Catedral de Santiago). La subida es fácil aunque prolongada...

Cruzamos el Río Sionlla, allí donde los peregrinos se lavaban antes de entrar en Santiago. No me quiero imaginar, en pleno invierno, meterte en este regato sin anestesia...

El paso es rápido, no queda tanto para las 12. Los niños comienzan a cansarse del esfuerzo, pero no hay tiempo que perder (Será el primer día que andemos con la presión de ese compañero del que nos hemos olvidado durante toda la semana, el reloj). Continuamente les tenemos que animar. Ellos bastante hacen con hacer que pensemos que les animamos...

Pasamos delante de la Televisión Gallega y del Centro territorial de la Española...El Monte del Gozo está allí mismo...un poquito más adelante.

Entonces llegamos. La niebla nos impide ver la Catedral, pero sabemos que ya es todo cuesta abajo, y no nos deben de quedar más de 5 kilómetros.

Volvemos a encontrarnos con Alex (Espero que ya, a estas alturas, hayas firmado algún autógrafo que otro por la calle). Alex es el prototipo de peregrino. Se encuentra con dos canarios. Haciendo amigos allá por donde pasa. La última fotografía antes de llegar a Santiago. Un abrazo...nos tenemos que ir.

La entrada a la ciudad es larga. No es bonita porque se entra al casco Histórico casi al llegar a la Catedral. Sin embargo estamos muy emocionados. Gente tomando un café, al vernos con los niños nos animan. "¡No os queda nada!, ¡Bienvenidos!", nos dicen. Esto hace el efecto de la glucosa más pura en nuestro organismo. A mí se me pone la carne de gallina.

De repente, allí se ven las agujas. El pecho parece que me va a estallar de la emoción. No, no soy religioso y sin embargo tengo unas sensaciones dificilísimas de explicar en mi interior.

No paro de animar al niño que ya no sabe lo que le duele, si no lo es todo. Si los pies de andar, o los oidos de escucharme. Le comprendo. El paso que llevamos es como el de la Legión en los desfiles.

Estamos en San Martín Pinario, nos quedan 200 metros para la Plaza del Obradoiro. Un gaitero nos saluda bajo la arcada del Palacio de Gelmirez. Es un momento terriblemente especial, lo disfruto en soledad, porque una vez pasada la arcada, ya estamos en el Obradoiro.

Cuando llevaba clientes extranjeros a Santiago, siempre les decía, al entrar en la Plaza, que no mirasen a la fachada de la Catedral hasta que se encontrasen en el centro. Es, sin duda, la vista más impresionante y maravillosa de un monumento, que yo haya divisado nunca.

¡Hemos llegado! ¡Lo hemos conseguido! Me abrazo a JA, me abrazo a los hijos de Yogui. Este me da la mano. He decidido que, por una vez, no está mal una mariconada. Rechazo su mano y me fundo con él en un abrazo, con lágrimas en los ojos.

Entramos a la Catedral por la Puerta Principal. Son justo las 12 del mediodía. Comienzo a sentir mucho frío. Estoy empapado de sudor. Salgo fuera a cambiarme la sudadera (No me parece bien enseñar mi torso desnudo al cura en mitad del sermón...)

Eugenio, el valenciano con el que coincidimos en Cebreiro y Calvor, lee las escrituras. LLegaron un día antes que nosotros. Le saludamos al terminar. Esto es el Camino, una pequeña familia de gente que coincidimos y nos separamos.

Acaba la Misa. Hemos de cumplir. La peregrinación todavía no ha terminado. Hay que llegar hasta la tumba del Apostol en la cripta y abrazar su imagen en el altar.

Una vez que lo hacemos, nos dirigimos a las oficinas del Peregrino, a enseñar nuestra credencial. Me preguntan los motivos por los que realicé el Camino. No miento si digo que espirituales entre otros. Me entregan mi Compostela. No solo me siento Peregrino. ¡Tengo un documento que lo acredita!

Yogui y familia han de comer con sus padres. Decido que, despues de estos sacrificios, me merezco un homenaje...de verdad. Sin embargo siento escalofríos. Tomamos el coche y vamos al hotel a darnos una ducha caliente. Tendría narices que enfermásemos al llegar a la Catedral...y así será para JA.

Una vez duchados nos vamos a "El Pasaje". Nos esperan unas ostras, unas almejas estupendas, unas vieiras, un bacalao a la gallega (JA, por supuesto, pulpo). Barato no es, pero merece la pena.

Me siento pletórico. Lo hemos conseguido.

Se ha acabado esta experiencia, pero estoy deseando comenzarla de nuevo, quizás antes de lo que pienso.

Nos queda una tarde en Santiago que aprovecharemos de un modo realmente muy especial, pero eso, eso lo contaré otro día.

32 comentarios:

Alex Moreno dijo...

Kikas con esta entrada me has hecho revivir las sensaciones y sentimientos que le embargan a uno al llegar a Santiago después de unos días de peregrinaje. Yo subía las escaleras de la catedral cuando las campanas tocaban. las doce, casi me sentía como Phileas Fogg llengando al Reform Club. Estaba ansioso por llegar puntual a la cita, a la misa del peregrino como si mi presencia fuese imprescindible, como si no ser puntual arruinase toda la experiencia del Camino. Qué subidón! Qué sensación! La de cosas que me habían pasado en 7 días, cosas del Camino.

Un abrazo.

A.

Kikas dijo...

Cosas del Camino, Alex...maravillosas cosas del Camino, o cosas del Maravilloso Camino...no me queda muy claro
Un abrazo, compañero

Juan Carlos dijo...

Si, esas sensaciones, eso mismo es lo que yo recuerdo. Gracias por compartirlo.
Salu2

Kikas dijo...

Que al final es lo que nos queda, Juan Carlos, las sensaciones y los recuerdos
Un abrazo

Nieves dijo...

Preciosa esta entrada tuya final del Camino, la verdad es que debió de ser muy emocionante. Tengo ganas de hacerla y sentirla, porque debe de ser algo muy especial. Un beso muy fuerte Kikas y enhorabuena por la experiencia y muchas felicidades por esa bien ganada Compostela,

Kikas dijo...

Gracias, Nieves
Como digo...mi primer Camino
Una vez que lo pruebas te quedan todas las ganas del mundo de repetir

Anónimo dijo...

Sensaciones y recuerdos. Así construimos nuestra vida. Y cuando pasan los años se quedan esos que nos pusieron la piel de gallina, esos que hicieron que derramásemos una lagrima o esos que nos robaron una sonrisa.

Enhorabuena por tu camino y gracias por compartirlo
Besos

Kikas dijo...

Efectivamente, la vida, la memoria, se construye de momentos, generalmente felices. La naturaleza humana es sabia y trabaja en borrar los tristes.
Este camino solo tendrá momentos felices, y será inolvidable
Besos

Gonzalo dijo...

¿¿¿YA???

Jo...

Lamento ir a carajo sacado y no poder pararme más... pero al menos que conste que he disfrutado como un enano tu crónica.

Kikas dijo...

No te preocupes...tienes unas velas negras y nada puedes hacer para remediarlo
Sigue siendo productivo y olvídate de lo realmente importante
;-)

Javier dijo...

Enhorabuena por llegar a puerto. Además, que tu tiarrón del Norte se emocione al llegar a Santiago, me hace pensar que "algo" debe de tener.
Ahora ya les puedes vacilar a tus clientes con la Compostelana.

Un abrazo peregrino.

Fran dijo...

Leyendo tus entradas y me veo recorriendo el camino dentro de unos años con mis peques!!! De momento ni se me ocurre, pero espero disfrutarlo tanto como tú!! Abrazos ;-)

Kikas dijo...

ALgo tiene, Javier...
Pero yo a mis clientes no les vacilo (Más que en la intimidad, como Ansar), que a la gente no le importa que les vaciles, pero sí que lo hagas delante de otros...

Kikas dijo...

Meterles el camino entero, o sea, mínimo de 100 kms es una tarea dura
Hacer alguna etapa es más llevadero, y te permite "engañarles" un poco
Ojo, siempre con apoyo externo...

Fernando Solera dijo...

"Espirituales entre otros". Ese "entre otros" me imagino que incluirá motivos gastronómicos, ¿verdad? Ya que se hace una machada tan grande, vamos a disfrutar como el apóstol manda de la pitanza gallega ;-)

Juan Carlos dijo...

Por cierto, D. Kikas: ¿y ud. me llamabas hombre de poca fe? Aún estoy esperando los comentarios referentes al libro Q... ¡Ay, sr., sr.!

Anónimo dijo...

Pues "el Pasaje", es famoso por sus clavadas a los guiris. Y eso que ibas acompañado de un gallego que ha trabajado en Santiago. Bueno, sarna con gusto, no pica.

Kikas dijo...

Fernando, la duda ofende...
No hay nada mejor para el espíritu que tener el cuerpo contento, ya me entiendes...

Kikas dijo...

Joder, Juan Carlos...Tengo una laguna mental...¿Te prometí algo y no he cumplido?, ya te puedes considerar amigo mío...de los de toda la vida
;-)
Anda, me lo recuerdas y hago un poder

Kikas dijo...

Realmente, anónimo, la clavada no fue tal. Sí que nos vendieron las almejas caras..pero he pagado más en más de un sitio por peor pitanza
Y es que tienes razón, sarna con gusto...
Por cierto, Yogui, efectivamente, fue el que me recomendó el sitio..

Mela dijo...

Este es el final de otro Camino, me ha parecido entender que el primero para ti.
Y he comprendido que fue muy emocionante.

Kikas dijo...

Duro pero gratificante, sí, Mela
Un beso gélido, desde los Pirineos...

Mela dijo...

¿Gélido?
Yo te mando un beso congelado desde la Antártida.

Kikas dijo...

Mela...porque estoy en una estación de esquí...y se me congelan hasta las ideas...no te tomes todo de manera literal..
;-)

Mela dijo...

Vaya... pensaba que estabas en Madrid y que era una de tus dichosas ironías.
Siempre de un lado a otro... Dakipalla
¿Estás en la intemperie, no hay calefacción?

Kikas dijo...

¿Dichosas ironias?
¿Dichosasssssss?
;-)
Estoy durmiendo con mi compi de esqui de toda la vida...y el es de Leon y duerme con la ventana abierta...y yo con pijama de cuello vuelto...porque del mismo Bilbao no soy...

Mela dijo...

jajajaja Creo que puedo imaginarte.
Bueno... buenas noches y cuidado con los esquís.

Kikas dijo...

Es imposible....nadie puede imaginarse esto....
;-)

Mela dijo...

Para alguien que escribe novelas...nada que se pueda imaginar es imposible.

Kikas dijo...

Julio Verne tendría serias dificultades.....

Mela dijo...

Te has empecinado en que nadie puede imaginar dónde estás... y hasta a Julio Verne has metido de por medio.
Pues te repito que me lo he imaginado muy claramente.
De todos modos, si estás en un sitio tan extraño... casi sería mejor que regresaras.

Kikas dijo...

Es muy difícil que Julio Verne pueda saber donde estoy....
Es que Julio Verne está muerto, según todos los indicios...
;-)