Que se nos está yendo la pinza no creo que le quepa duda a nadie, porque esto está alcanzando niveles surrealistas.
He montado mucho en avión. He tenido viajes de todo tipo, agradables y no tanto, curiosos, peculiares...
Recuerdo el año del centenario del Real Madrid. Mi empresa estaba radicada en Santiago de Compostela. Visitaba la empresa cada dos semanas, más o menos.
Aquel 6 de Marzo del 2002 volvía a Madrid en un Air Europa. Yo era el único encorbatado. El avión era un autobus de lujo de forofos deportivistas que viajaban a aguar la fiesta al todopoderoso equipo blanco. Cánticos, proclamas. Todo esto no dejaría de ser algo más o menos normal, si no fuera porque el comandante era otro Forofo Deportivista. Cantando por el microfono, provocando que la gente hiciese la ola...yo no podía creerlo....a 10.000 metros de altura.
Hizo incluso un amago de pasar por encima del Bernabeu, y nos lo avisó. El copiloto supongo que en un momento de lucidez le debió de convencer que se podían buscar un problema de pelotas por sobrevolar la ciudad.
El pasado miércoles, otra cosa parecida. Tenía reunión en París, en la Central. Estaba convocada desde hacía cosa de un mes. Yo no soy futbolero. La noche anterior, en una convención de ventas, mis dos compañeros alemanes me dieron la cena. Aunque les dije que conmigo daban en hueso. Que el futbol no me gustaba. Que en Rugby era de Gales. Pues nada, dale que te pego.
Ellos salieron disparados el miércoles. Volaban a Frankfurt y vivían en Hannover, o sea, que les quedaba una tiradita en coche. No se querían perder el partido por nada del mundo.
Mi avión despegaba de Charles de Gaulle. El Vueling de las 20,45. Llegué a eso de las 8 en punto. Ví un asiento y saqué el ordenador y me puse a trabajar.
La gente comenzó a agruparse alrededor mío. ¡Mierda! Estaba justo enfrente de una pantalla de televisión.
Casi nunca he visto futbol en un bar o con amigos. Supongo que esto es lo más parecido que voy a vivir. Porque el Vueling se retrasó y comenzó el partido.
Un gabacho gracioso, trabajador del Aeropuerto, se puso delante de la tele a dar vivas a Alemania para provocar. Todos éramos españoles. Unos andaluces al lado mío se lo querían comer. La verdad, a la gente hay que pincharla poquito para que salte.
Y comenzaron los uyssss y los ayyyyyyyy. Y debían de ser las 9, cuando nos llaman para el vuelo, y lo nunca visto, el pasaje diciendo que ellos habían esperado por el Vueling, que el Vueling esperase ahora por ellos. (Háblales a estos de slots de despegue y aterrizaje)
Practicamente tuvieron que ir convenciendo a la gente por grupos para que fuese a embarcar.
Montamos en el avión. La gente más tranquila, y despegamos.
A los pocos minutos, se oye por los altavoces como un gol. Yo pensé que era una interferencia. Y se oye una voz.
"Buenas Noches, les habla el Comandante. Lamento informar, a los pasajeros alemanes, que España acaba de marcar gol. España uno, Alemania cero. Gol del Gran Puyol"
Y la gente que comienza a hacer la ola dentro del avión y a patalear. No es que sea miedoso, pero estas demostraciones de júbilo, a 10.000 metros de altura no me parecen sensatas. Poco a poco la gente se fue tranquilizando. Sin embargo, y a falta de más información, veias al pasaje consultando el reloj más de lo habitual.
En esto que otra vez se conecta la megafonía
"Señores pasajeros, les habla el comandante. Vayan comprando unos cuchillos para comernos a la naranja mecánica. El partido acaba de finalizar"
El acabose dentro del avión.
Yo esto lo viví en un Vueling. Ni imaginarme quiero haberlo vivido en un submarino.
¿Y el comandante llevaba la radio del avión sintonizada con Radio Nacional? ¿Pero en qué manos estábamos?