domingo, 14 de noviembre de 2010

EL APAREAMIENTO QUE NO PUDO SER

Porque comienzan a acercarse las Navidades y hay que cumplir el ritual de todos los años, esto es, reunirnos los compañeros del MBA del IE que cursamos en el 99-00 para homenajearnos.

Como los asiduos de este blog sabeis, en dichas cenas, aparte de descubrir quien está más calvo, nos actualizamos acerca de las últimas tendencias de E. Dans, y de nosotros mismos. Porque la crisis nos pega a todos y a los únicos que estamos absolutamente seguros que les va bien de los Masters del IE, es a los que recaudan la matrícula.

Por cierto, Juan Carlos, está dejando las Telecomunicaciones y se dedica a algo realmente con futuro. No...no está en el Area de los burdeles de carretera, sino en la de la venta de jamones y, como diría su paisano el Innombrable, como lo que no se anuncia no vende, se marcó una degustación de un pernil que merecía la pena. Los que quieran, que me avisen, que ya estoy muy mayor para no cobrar comisiones de intermediación. Si lo hace el yerno de Aznar, no sé por qué no lo voy a hacer yo. No es el único, José María está pensando en dedicarse a la BBC (Bodas, bautizos y Comuniones), pero desconfío. No me lo imagino en la próxima cena sin rajar de Telefónica con un compañero

Os he comentado que ando liado...pero liado que te giñas. La organización corrió a cargo de mi antiguo jefe y desocupado vocacional, quien cosechó un éxito absoluto de crítica y público. Vino hasta Ana, y eso que un indeseable había apostado que este año faltaría (La verdad, no sé por qué). Lo que el indeseable no sabía es que, como se casaba a los tres días, venía a recoger el regalo que tanto nos había costado encontrar (Es más...todavía no lo hemos encontrado)
La verdad es que solo le pusimos una condición...que se pudiese aparcar...y la tomó al pie de la letra. Aparcar, se podía...que fuese fácil, esa es otra cosa.

Al final todos pudimos dejar los coches. Algunos en triple fila, otros en un vado, otros encima de la acera, yo en la salida de un burdel...en fin, que desconozco si a la hora de recoger los coches estaban todos.

La asistencia fue unánime, aunque Vicente, todo un Ingeniero de Telefónica, se confundió de día al apuntar la cita en la PDA. Luego te hablan de la Web 3.7 con conocimiento, pero las cosas más fáciles les cuestan, que para eso somos Ingenieros.

Llegué el penúltimo, despues de estar 20 minutos pensando si metía el coche en el comedor o se lo dejaba al portero del burdel para que lo vendiese (total, es de renting), pero nunca me gustó destacar, y el honor de la última ovación no lo quería para mi.

Estaban todos sentados. Las cuatro chicas, por supuesto, se sentaron cada una alejada de las otras, para poderlas poner a escurrir...que ya sabeis como son ellas. ¡Qué puñaladas! Que si mira que patas de gallo, que a donde se cree esa que va, con esa blusa, que si mira que mal ha quedado despues del cuarto embarazo...en fin...nosotros, animalitos, solo nos reiamos de las calvas y las barrigas, que para eso somos ingenieros...y hombres.

Fernando nos enseñó las fotos de "su hijo" recien nacido. Todos nos tuvimos que callar para no parecer descorteses, pero pensar que ese niño es hijo suyo con la mata de pelo que tiene (por supuesto el niño), no deja de ser negarse a aceptar la dura realidad.

No sé si era una freiduría andaluza o una tapadera de incógnito. Que todos los camareros fueran chinos me descolocó. ¿La cena? lo de menos. Eso sí, Antonio nos había dado el precio, pero se olvidó de incluir el IVA, y ya sabeis que subió en Julio...

Paloma, quien ahora se hace llamar Palomix, de la que recordareis que el año pasado me sometió a un tercer grado con fortuna desigual, decidió que este año no iba a poner todos los huevos en la misma cesta. Y se dedicó a intentar aparearse con todo el mundo, fuese hombre o mujer. Carmen, a quien no veíamos desde hacía 10 años, supongo que eso le sorprendió, porque no recordaba esas tendencias en su compañera. La jugada a Palomix no le salió bien. Uno por uno fuimos negándonos a sus propósitos de apareamiento y, al final, acabó tirándose encima de Domingo (Para hacerse una foto...no me vayais a malinterpretar).

Manolo, quien lleva 3 semanas trabajando con chinos, nos relató con todo lujo de detalles sus estrategias sobre la guerra química y bacteriológica, como si eso no lo supiese yo ya. Fue tal su vehemencia que la única mesa que estaba ocupada, por gente que podrían ser nuestros hijos, se fueron de allí echando pestes de la generación de sus padres.

Todo acabó a una hora prudente como acostumbramos, que somos gente de orden. Cuando nos íbamos, Palomix seguía analizando por qué nadie se había apareado con ella...y es que hay veces que configurar el bluetooth es complicado, incluso para las Ingenieras...

9 comentarios:

Javier dijo...

Supongo que tendrás autorización de tus "compis" para colgar las fotos y contar estas intimidades...

Gonzalo dijo...

Dejar las telecos por el jamón... al menos en tu pandilla queda alguien con visión de futuro.

:-)

Le ha fallado la geografía... pudiendo tenerlos en Huelva y Extremadura, llevárselos tan arriba...

Kikas dijo...

Pues la verdad, Javier, nunca se me había ocurrido....
A ver si a estas alturas voy a tener un problema...

Kikas dijo...

Gonzalo, te lo tengo dicho, los localismos no te hacen nada bien.
Menos mal que sabes que el chorizo ha de ser riojano para que sepa a algo...
;-)

Vicente dijo...

Para una que me pierdo
hay jamón y apareamiento.
Que tristeza la mía,
que con el dedo no atino,
a ver si el próximo día
me lo apunto en pergamino.

Kikas dijo...

Bonito ripio, Vicente
Quedas designado, para el próximo evento, cronista oficial
¡Y menudo jamón!
¡Y además gratis...que sabe mejor!

Domingo dijo...

¡Ahhh, qué bonito! Un aquelarre de viejas glorias. :P ;)

Kikas dijo...

No, Domingo, no te confundas
El Akelarre de viejas glorias es la siguiente cena, que tuve el sábado (Esta es del jueves)
Esta es un "networking activity" que dirían los enterados del IE, ya sabes, para hacer negocietes entre nosotros...

Mela dijo...

Kikas, desconocía que la gente de orden aparcara en triple fila, en vados, encima de las aceras... y hasta alguien con cabeza de chorlito llegó a pensar en meterse con el coche en un comedor
No quiero imaginar qué pudiese haber ocurrido si no fueseis gente de orden
Un beso, animalito ;-)