viernes, 18 de septiembre de 2009

EL DIA DE LA BICICLETA ¡QUE MIEDO!

Tengo una vecina que cada vez que va a hacer una actividad diferente a coger el carrito del carrefour se me pone como si fuese un astronauta. Sale a correr un día a la quincena, poco más o menos, y ahí va con ropa hipertécnica, un pulsómetro para analizar su frecuencia cardiaca, unas zapatillas que cuestan lo que a mi padre mi carrera, en fin.

Pero cuando monta en bici, que es unicamente el día de la bicicleta de nuestro municipio, eso ya parece una película de ciencia ficción. Casco aerodinámico para contrarelojes individuales, un culotte cuyo coeficiente de penetración en aire es superior al más alto. Maillot que hace que sus curvas se marquen en mi cerebelo por semanas, vive Dios que no es una sílfide sino, por así decirlo y siendo elegante cual dandy, de constitución gruesa. Gafas con índice de refracción máximo contra los Rayos UVA.

Tambien es cierto que no es la vecina que mejor me cae de la comunidad, pero creedme que soy ecuánime en estas reflexiones.

Había quedado con JA en ir este año al día de la bicicleta. Para una persona de pueblo como yo, acostumbrado a estar en la bici por la calle todo el día no es que sea una cosa extraordinaria. pero para los niños que educamos ahora, que parecen inválidos mentales ya que nada les dejamos hacer (Principalmente las mamás, que quede claro), es un acontecimiento extraordinario. Poder andar por las calles de tu pueblo en bici sin que pasen coches. (Luego los imprudentes de siempre convierten esta actividad en mucho más peligrosa, pero esta es otra discusión).

Nos levantamos pronto. Abrimos la puerta de casa y, la impresión que me llevé al ver a Armstrong y Aldrin, perdón, mi vecina y su hija, fue de las que no se olvidan. Uno comienza a ser mayor y el corazón no está acostumbrado a según qué cosas. Como la bicicleta la utilizan una vez al año estaban quitándole el cm de mierda a las dos bicis. Eso sí, nunca he visto limpiadores de bicis más galácticos, les faltaba el mocho nuclear.

Claro, uno que es deportista desde que nació, y que haciendo gala de ese primitivismo que mis amigos me achacan, nunca ha pagado por ir a un gimnasio, no podía compararse con esos dos especímenes recien descendidos del módulo lunar. Nos miraron como diciendo, pero donde van estos pobretones. Serán inconscientes. Con la de peligros que acechan por la indumentaria inadecuada.

JA y yo íbamos con un niki y un pantalón corto yo, y una camiseta y bañador él. El único detalle snob eran las dos gafas de sol que veis que nos adornaban. Luego dar pedales es otra cosa. Siempre lo digo, en Holanda, donde todo Dios va en bici a diario, no se ven cascos y nadie denuncia a los padres ante la fiscalia de menores. (Los padres en concreto tampoco se los ponen). Me gustaría saber si 23 lo usa. Primero porque ha de estar gracioso, y segundo porque sería una influencia de la tonteria hispana y no del sentido común holandés de su contraria.

Siempre he dicho que ahora nos convencen que para hacer deporte hay que gastarse mucha pasta, y lo peor del caso es que como estamos rodeados de gente que no ha corrido medio kilómetro en su vida, el día que deciden hacerlo y se compran todo el aparejo te miran como si no supieses que te estás jugando la vida por ir a correr sin pulsómetro y desfibrilador.

Gracias a Dios, comenzamos a dar pedales y olvidé la visión que creía no me abandonaría. Era una marchita de unos 18 kms en total (Contando el camino a y desde casa).

JA aguantó como un capitán general. Era la vez que más distancia pedaleaba. Sí, ya sé que los hijos de mis amigos del pueblo eso lo hacen cualquier tarde, pero yo tengo la desgracia de criar urbanitas y se hace lo que se puede.

La educación vial de los bantús que nos acompañaban dejaba bastante que desear. 3.000 bicicletas juntas no es como para que los niñatos esos de 15 años estén continuamente cruzándose y haciendo caballitos. Casi mejor, para eso, que haya coches. Me alegré al ver dos piñas de esos alevines de gilipollas.

Acabamos la marcha y decidí volver pronto. No fuese que me encontrase con esos seres de la galaxia metiéndose tres litros de bebidas isotónicas y estallasen los maillots, dándome en la cara, que no llevaba casco.

7 comentarios:

Tendi dijo...

Anda que como te lean las vecinas ya la has liado!! incosciente!!! más que incosciente!!!

Kikas dijo...

Tendi, cuanto tiempo
Todavia recuerdo que me debes un DVD ;-)
No te preocupes por ellas. Lo primero no soy tan famoso. Lo segundo no creo que puedan leer un ordenador normal. Supongo que se pondrán lectores infrarrojos para situaciones escasas de luz, con apoyamuñecas y una silla ergonómica. Las plantas de los pies las descansarán un escabel para descansar convenientemente la columna. En fin, que para cuando comienzan ya se les ha acabado la batería del portatil.

Anónimo dijo...

Compañero del metal:

Anteayer me acordé de ti y de tus comentarios sobre la indumentaria ciclista.

Como recordarás, uno esta "rellenito". En realidad, con 100 kg y 1'80 de altura, mas bien gordo, pero eso es otro asunto.

El fin de semana anterior me hice las zetas de La Pedriza. Eso sí; en sentido antihorario, que son mas llevaderas. Me costó la de Dios es Cristo, pero al final lo conseguí.

Animado por el éxito, y pese a los dolores de piernas y de otro sitio, de nombre bastante menos casto, este fin de semana me propuse hacerlas en sentido horario.

Allí me tenías, en el parking de Canto Cochino, con mi bici con suspensión, mi culotte con badana sintética ergonómica, mi casco y -desde luego, como siempre- mi pulsómetro/velocímetro chachi piruli.

No pude conseguirlo. A eso de las dos horas, sin haber alcanzado todavía el collado de Los Pastores, el pulsómetro se negaba obstinadamente a bajar de los 160, y no paraba de de pitar con la alarma de sobrelímite. Le comente luego a un amigo, que la sensación oscilaba entre el "que-te-cagas" y el "aquí-la-palmo".

Como uno tiene cincuenta y tantos, y una familia que alimentar, decidí echar pie a tierra y dar media vuelta.

Tuve que esperar un rato para recuperar y poder hacer la bajada con garantías de no romperme la crisma.

De no haber llevado el culotte tendría ampollas hasta en el paladar, y estoy convencido de que el pulsómetro me evitó un buen susto. A veces en pleno esfuerzo, al igual que en el trabajo, no eres consciente de lo forzado que vas y del peligro que corres.

Pero bueno, como tú eres de Bilbao, seguro que te apuntas a subir conmigo la próxima vez. Yo seguiré con mi culotte, mi pulsómetro y mis calas Shimano. Tú puedes ir con tus pantalones cortos y tus zapatillas, y a falta de casco puedes usar la txapela.

Cuando volvamos, te volveré a dar un buen caneo al golf.

Un abrazo.

Kikas dijo...

¿Compañero del metal? Este anónimo me suena ;-)
Sin acritud, entenderás que entre hacer las Zetas de la Pedriza e ir de mi casa a la estación de tren y vuelta, sin coches, hay una sutil diferencia. Y esta vecina me da que iba como tú, pero sin cuestas.
Sin embargo, si lo que pretendes es que suba el Angliru con la Torrot de 25 kilos que tenía yo de pequeño, porque soy de cerca de Bilbao, das en hueso tío.
Por razones que no vienen al caso, a mí me gusta el ciclismo desde antes de Indurain. A mi casa, cuando yo no tenía la edad de mi hijo, venían con regularidad los míticos Fuente, Perurena, Galdos, Pesarrodona, etc, en fín, el equipo KAS de sus mejores tiempos, y tengo autógrafos de ellos para aburrir (Ahora un joven pregunterá qué era eso del equipo KAS). Y sí, he andado mucho en bici sin tanto aparejo, pero así como antes se metían de todo y se morían en medio de una cuesta, pues tampoco me voy a meter con una bici de Piñón fijo a subir la Pedriza, créeme.
Ahora bien, si en vez de sufrir por sufrir, quieres dar un paseo en bici por el campo tranquilamente, con unas cuestas razonables y sin necesidad de llevar coche escoba, cuando quieras.
Al Golf, lo mismo digo, que ya me he acostumbrado a pagar las cervezas de despues (O sea el que pierde)
¿Por qué nadie se apunta conmigo a un Mus?

Anónimo dijo...

¿Torrot de 25 kg? De la foto se desprende que cabalgas una Rockrider, de Decathlon, con suspensión delantera en horquilla, aunque no te has molestado en quitarle el faro, lo que , confiésalo, te hace parecer un poco friki.

Para mi que te da susto lo de La Pedriza.

Kikas dijo...

¿Tu de esto sabes mas o menos que de golf?
Me sorprende que sepas cosas de mi bici que yo desconocía, en fin, supongo que tienes razon
Lo único que al verte vestido de "La guerra de las galaxias" a lo mejor me da la risa a mitad de la cuesta.
¿Y dices que ya no se llevan los rastrales? ¿Que las llamas calas? ¿Y para la excursión me las tengo que comprar? (Porque de todo lo que me dices me da que es lo único que me parece un poco útil)
Y la bici hasta la Pedriza, ¿La llevo en un remolque?
Si solucionas estos inconvenientes, no tendré problema en verte el culotte por atrás mientras pedaleas cuesta arriba por la Pedriza

Mela dijo...

Hola Kikas... sé que dije que estaría dando botes hasta septiembre... pero ya me he cansado de los botes
Además donde dije digo, digo Diego... eso no solo lo hago yo, lo hace mucha gente
Creo que no era necesario decir que no te caía bien tu vecina ;-)
De todos modos, me parece que era una mujer bastante exagerada y hasta ridícula ;-)
JA y tú estabais estupendos para la ocasión
Un beso