miércoles, 25 de abril de 2012

UNA FIESTA EN SAO PAULO

Dice que se llama Giovanna;

Estoy en Sao Paulo en visita de negocios. El día ha sido intenso, y creo que productivo. Tenemos la oportunidad de invitar a cenar a un cliente para cerrar un posible negocio. El restaurante, el café de Juarez, es optimo.

Quien quiera carne excelente, que se venga a Brasil. La Caipirinha de Cachaça Selecta hace el resto. La operación va fluyendo...

El cliente está embalado. Quiere tomar una copa.

Me conozco a mis clásicos. Me juego un huevo y no lo pierdo a que sé donde nos quiere llevar.

El rincón de Zeus es el garito elegido.

Desde que tuve 18 años, y un compañero de estudios con más hambre que el perro de un ciego me hizo acompañarle en su primera experiencia, siempre he odiado el sexo de pago.

Pero aquí estoy.

Giovanna se acerca y se sienta a mi lado. Procuro evadirme y practicar mi portugués. Giovanna despliega sus múltiples recursos, pero a mí es como si me tocase un trozo de madera.

No soy San Pedro. Me gustan las mujeres. Mucho. La que más, sin duda, la mía. Pero saber que alguien está conmigo por mi puta plata no lo soporto.

Intento tranquilizar mi conciencia pensando que mi familia ha de comer todos los días.

Pero Giovanna sigue dándome conversación.

Y yo me fijo y deduzco que no ha de tener 5 años más que mi hija María.

Y me cago en los negocios, en los clientes y en San Pedro bendito.

A mi alrededor, colegas de otras empresas (El proyecto nos involucra a varios) y clientes rien las gracias que los machos llevan diciendo desde hace siglos. Una sonrisa forzada cuando me miran.

Mi lenguaje corporal no admite dudas y, Giovanna, decide dejar de perder el tiempo.

Una mentira piadosa. Dice que se va al baño. A mí me libera.

Pero mi cliente piensa que me he de divertir con lo que a él le divierte, y me trae otra prima.

A esta no le doy ni la oportunidad de que me dé su nombre. El que se va al baño soy yo.

Al salir del baño, veo a uno de la partida bailando medio desnudo en la barra mientras una chica se restriega en su entrepierna.

No doy la oportunidad de que la fiesta se amplie para más invitados. Mando un mensaje al que más conozco. Me siento mal. Me voy al hotel.

Sé que mañana me preguntarán qué me pasó, y que tendré que dar una excusa que nadie se creerá.

Pero demostrar lo macho que soy con una niña de la edad de mi hija y encima pagar por ello, no entra dentro de lo que entiendo que es, ni mi obligación, ni mi diversión.

Y si mis hijos tienen que dejar de cenar una noche, o dos, sé que lo entenderán.

Me jode lo que no os imaginais lo que he pasado esta noche, pero por quien más me jode no es por mí...es por Giovanna

22 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Algo así me pasó una vez en Trillo a mi cuando se construía la nuclear y lo pasé francamente mal. Unos proveedores invitaron a una comida y terminaron en el "puti" para festejar a saber qué. No veía el momento de salir zumbando del local.
En la pantalla de la nueva interfaz: Arriba a la derecha, al lado del rectángulo donde pone "español" hay un cuadrito con una especie de ruedecita dibujada. Le das ahí y se abre un desplegable. Una de las opciones es "interfaz anterior de blogger".

xipo dijo...

Toda una experiencia!! Te entiendo perfectamente.... Se está mucho mejor en el hotel tranquilito!! Yo hubiera hecho lo mismo.

La próxima vez dile al cliente que te lleve al vertedero de Sao Paulo, mucho más entretenido sin duda...

Saludotes!!

Kikas dijo...

Ya me parecía que estas cosas no me podían pasar solo a mí....
Por cierto, ¡Gracias!

Kikas dijo...

Xipo, ¿Tu has estado en Sao Paulo? ¿Te imaginas lo que puede ser el vertedero de esta ciudad?
Casi mejor me quedó en el Café de Juarez. La Picanha era espectacular
;-)

Fernando Solera dijo...

Tremendo testimonio, Kikas. A mí me repugna la idea del sexo por dinero, creo que no hay nada más sórdido y triste. Si no existieran personajes como esos clientes con los que tienes que bregar, el mundo sería un lugar mucho mejor, no cabe duda. Me imagino que en más de una ocasión te habrán entrado ganas de hacerle un buen placaje a alguno de esos pájaros. En fin...

Kikas dijo...

NNo es tremendo, Fernando, sino más habitual de lo que creemos
Gracias a dios, me suelo poder escaquear de estos eventos...pero ayer estaba sin ayuda...
En fin...la caipirinha estaba buena...

Javier dijo...

Tal como empezaba el post ya se veía venir que en esta ocasión no nos íbamos a reír...

Un abrazo

Belentxu dijo...

Hola Kikas: me confirmas que eres todo un caballero...pero no respondes los correos!Sigo sin perderme uno solo de tus posts. Buena estancia en Brasil!

Kikas dijo...

No sabia que te reias conmigo, Javier...
¿O es de mí?
;-)

Winnie0 dijo...

No sé si se entiende...pero como mujer agradezco este post tuyo y admiro esa firmeza en tus convicciones Kikas. Y efectivamente...la más desgraciada de esta historia se llama...Giovana.

Anónimo dijo...

Sabia que iba a encontrar aqui mas detalles...
Lo siento, me ha venido a la cabeza el episodio de la rubia que tenia sentada a mi lado en el avion de vuelta y los comentarios de los hombres de alrededor, sin un minimo de respeto o consideracion... para cualquiera que no comparta ese divertimento, realmente resulta muy violento...animo, que cada dia te queda uno menos ;)

Kikas dijo...

En fin, Belén...
Te he contestado...que no te he contestado
Pero hace 10 dias que no entro a leer un solo blog. La vorágine es tal que no sé qué hacer. Ayer me sentí mal al llegar al hotel y quise vaciarme....
Pero hoy, he fundido a un compañero. Empezando a las 9 de la mañana, a las 9,30 de la noche me ha pedido por favor que le dejase ir al hotel. (Nos quedaba una cena de trabajo)
Mucho maratón y mucho deporte que dice que hace...al final, unas buenas alubias y a funcionar...
Te contesto cuando tenga un momento
Un beso

Kikas dijo...

Winnie...no sé si no se me entiende a mí...o a ti, jejeej
Es que eres mujer, y nunca os entendí
;-)

Kikas dijo...

Gracias, cariño...como ves es muy excitante eso de trabajar en exportación
(Por lo menos el garito se llama el rincon de Zeus y esta en Sao Paulo, y no Lady's en Bollullos par del Condado)
;-)

Santiago Ríos dijo...

Bueno, pues esta vez parece que puedo hacer un comentario sin que se borre.
Me ha gustado tu historia y tu sinceridad y comprendo tu indignación. Parece que es cosa obligada en los negocios acabar con putis

Javier dijo...

Siempre contigo. Contigo aprendí...

Gonzalo dijo...

Me descubro ante ti, en esta entrada más que nunca.

Kikas dijo...

No es que sea de lo más habitual, Santiago, pero tampoco es extraño
Y no. No me gusta...

Kikas dijo...

Javier, espero que no estuvieses conmigo esa noche...
Lo digo porque que se retrate uno ya es suficiente
;-)

Kikas dijo...

Ten cuidado al dejar el sombrero al descubrirte, Gonzalo...no provoques un eclipse....
;-)

Mela dijo...

Quizás fuiste más hombre que los que se quedaron en ese lugar raro. Quizás no, seguro.
En esta entrada te felicito.
Nunca he entendido a las personas que pagan por ciertas cosas.

Kikas dijo...

Mmmm...¿Me felicitas?...
Algo debo de estar haciendo mal...
;-)