jueves, 1 de abril de 2010

UN FIN DE SEMANA EN FLANDES...CON 23

Que como dice 23, es nuestra particular feria del taponcito. Esa que estamos esperando todo el año y llega y vemos el taponcito de la botella de champán como sube...y como baja...y hasta el próximo año. Pero nos lo pasamos de miedo preparándola y recordándola.

Tenía una feria en Bruselas. La capital de esa Nación artificial llamada Bélgica, que se formó en el Siglo XIX entre gente a la que les habían dominado todos los países que imaginarse puedan y a los que solo une su gusto por la cerveza y el chocolate.

En Bélgica, o eres flamenco, o eres Valón. Pero Belga solo se es en Bruselas...y depende. Mientras vas por la circunvalación de Bruselas los letreros aparecen en flamenco ý valón. A los 3 metros de entrar en territorio flamenco, solo en este idioma. Si estás en una zona un poco limítrofe, a los dos kms aparecerán solo en Valón, o sea, como para ser un poco despistado.

23 cayó en Flandes por provocar. Un rancio español de los Tercios del Duque de Alba, de quien todos los niños se acuerdan por aquí (Aquí, cuando eres malo no viene el coco, sino el Duque de Alba. A lo mejor es por la actual Duquesa, vete tú a saber) Sin embargo aprecio su gusto por la buena cerveza.

No diré que no me ha faltado una por probar, pero si que me han faltado unas cuantas vidas para probarlas todas. Me llevó a tomar una cerveza a un bar donde presumian de tener 2204 diferentes. Y por 5 ó 6000 € de nada, estuve a punto de pedirlas todas, que a mí fanfarronadas pocas. Pero tenía que conducir a la vuelta y no era cuestión de que le quitasen unos puntos. La excusa era mostrarme la Jeanneke Pis, hermanita del más conocido varón, el Manneken Pis y que se encuentra en la puerta de la cervecería. Habeis de saber que aunque el niño meón sea el símbolo de Bruselas, los oriundos de Geraardsbergen dicen que es una copia del que ellos tienen 200 años antes que los de la Capital

El jueves y el viernes por la mañana se me fueron trabajando. Al mediodía del viernes bajé el pistón. Me llevó a tomar unas ostras y unas vieiras a una pescadería en la que han puesto una barra en la calle. Eso en España está inventado hace algunos siglos pero, en Bruselas es un invento moderno. Un blanco argentino para acompañar, no me pude quejar.

He visto pocos sitios en el mundo donde les gusten más las banderas que en cualquier sitio de Bélgica. Ellos cumplen la Ley y ponen las banderas oficiales (La de Bélgica, la de Europa, la de Flandes o Valonia, la del Municipio), y luego, decenas de banderas o de Flandes o de Valonia, para que quede claro de donde son.

23, nada más llegar a su pueblo, flamenco, tuvo que realizar unos trámites en su ayuntamiento. Allí observó como nadie parecia entenderle en Inglés. Cuando estaba hasta los huevos dijo a la amable funcionaria que le parecía imposible que en una zona en la que cualquiera hablaba 3 idiomas hubieran puesto a los más torpes en ese ayuntamiento. La Funcionaria comenzó a ponerse colorada, y en un ataque de ira le contestó, en Inglés, que por supuesto que sabía ese idioma, pero que como funcionaria flamenca tenía absolutamente prohibido hablar otro idioma que ése. Un canto al Servicio Público. Y es que los cretinos son iguales en cualquier sitio, y no estoy hablando de los funcionarios, antes de que me entre el Jevy.

En cuanto me lo contó, y aprovechando que tenía que dejar una carta en su ayuntamiento, le comencé a putear para ir donde la funcionaria a hablarle en mi macarrónico francés

"Je suis Espagnol. Je veux vivre ici. Que dois Je faire?" (Soy Español, quiero vivir aqui. ¿Qué he de hacer?)

23 acojonadito, porque me dijo que, desde que la montó el primer día ya le conocen, y que no quería que le metiese en otro compromiso.

En Bruselas hay embajadas de donde os imagineis. De los flamencos, de los Valones, pero tambien de Murcia (Y nadie les dice nada, no como a los catalanes). Yo he decidido que, así como en España el corrupto generalmente es concejal de urbanismo, en Bélgica el corrupto tiene un primo con una fábrica de banderas...o de mástiles.

23, siempre con ganas de sorprenderme, me organizó una visita al Palacio de Justicia de Bélgica, en su momento el edificio más grande del mundo. Lo insólito del caso es que organizó esa visita con guía el sábado, cuando el edificio estaba cerrado al público. El vestíbulo, con 140 metros de altura acojona un poco, pero excepto las dimensiones del mismo (14 pisos hacia arriba y 10 hacia abajo), hay pocas cosas reseñables. Lo único que esperando a 23, estuve intentando encontrar la entrada durante 20 minutos, y, de haber sido de los malos, les podría haber dejado un par de petardos en 20 o 30 sitios. La falta de seguridad en lugares emblemáticos de según qué paises da que pensar, aunque luego se vuelvan locos ante un bolígrafo metálico en el arco de seguridad del aeropuerto.

Según nos explicó el guia, el edificio tardan en limpiarlo completamente 14 años. Y por las evidencias, por donde paseamos hacía lo menos 12 que no pasaban. Eso dice poco de la tradicional fama de laboriosidad de los belgas. Le encargo al Innombrable que reclute una brigadilla y les deja esa mierda de edificio alicatado hasta el techo (140 metros) en dos patadas.

El paseo me dejó sediento, otra vez, y, despues de la cervecita, eché mano de mi socorrida habilidad para quedarme traspuesto en el palo de un gallinero 5 minutitos, que ahora dicen los médicos japoneses que es sanísimo (Como si no lo supiésemos nosotros desde hace siglos)

Por la tarde nos fuimos a Leuven, Lovaina, una ciudad preciosa, con un ayuntamiento, otra vez, con demasiados mástiles. Una de las mejores universidades técnicas del mundo y lugar donde en los años 70 los flamencos pusieron pie en pared, expulsando de la universidad a estudiantes, profesores y trabajadores francoparlantes (Y luego nos quejamos en otros sitios)

A mí las banderas me deben de dar sed, porque despues del paseo exigí mi correspondiente cerveza tostada, Chimay creo que era. Y ya veis como íbamos de contentos mi primo y yo.

Y otra vez a Bruselas a cenar en un libanés (Ya os he dicho que las dimensiones de este pais entran en el salón de mi casa, eso sí, cada 3 kms cambiamos el nombre a los sitios según estemos en zona flamenca o valona).

Lo de ver bailar la danza del vientre en Bruselas tiene su aquel despues de haber visitado según qué paises. Y sobre todo ver como a 23, esa poderosa amazona de rotundas caderas, le sacaba a mover su esqueleto para gozo de mi persona. (Que no siempre he de ser yo el que haga el ridículo)

Se nos estaba acabando el fin de semana, pero quedaba la visita a Grimbergen, cuna de esa cerveza de abadía que, por sí sola, vale una visita a Bélgica (Sea zona flamenca o Valona, aclaro)

Entre la variedad ofrecida opté por una "Optimo Bruno" de 10º, solo para "personas sibaritas que saben disfrutar de la vida" como decía la descripción de la carta de cervezas.

Y es que como dice Yogui, solo los que sabemos disfrutar de la vida viajamos. Los demás simplemente se desplazan.
Y ya estamos preparando la "Feria del Taponcito 2011"

3 comentarios:

Don 23 dijo...

Mientras leía tu entrada (la verdad es que te lo has currado, salvo por algunos errores pequeños, como por ejemplo cuando hablas del idioma valón, pues no es tal sino francés) viene a sentarse en mi regazo S. (una de las mellizas) y mirando la foto en que estamos cantando la parrala después de una Chimay de triple fermentación me dice:
- "Éste es papá".
Y yo para ver si se acuerda todavía de tí, le pregunto:
- "¿Y éste quien és?
- "El abuelo", contesta.

Vale que hay noches enteras en que no me dejan dormir, pero de vez en cuando me dan un rato de risa que lo compensa todo.

Por cierto, que te agradezco que hayas olvidado algún detalle escabroso como el "sintonic", o que te despertó C.M. a las siete menos cuarto de la mañana, o que te has ido de Bélgica sin probar los croissants de almendra, o que el desayuno en casa con tres niñas dando vueltas gritando alrededor de nosotros fue casi mareante.

Como he dicho antes, flamenco y valón son gentilicios, no idiomas. Los flamencos hablan neerlandés con acento francés, alguna palabra francesa como "voilà" o "allez" y alguna expresión curiosa. Eso sí, hay en flandes un dialecto en cada provincia (en algunas varios) y el idioma oficial es una especie de "Norma general culta del holandés hablado en Flandes". O sea, como el Batúa en el País Vasco Español.
Los valones, al igual que el 80 % de los bruselenses hablan francés.

Y es cierto que el sentimiento belga es un bien cultural escaso y caro, razón por la cual los flamencos, que son más agarrados que un chotís no lo suelen tener. Vamos, como los catalanes con el sentimiento español.

Cuando haya terminado con la declaración trimestral de Ricky Martin te envío otro mensaje, afinando tu historia que, salvo las correcciones hechas, es bastante precisa.

Kikas dijo...

23, cuando hablo del idioma valon, es...porque es el que se habla en Valonia..."Je suis espagnol"...que te lo tengo que explicar todo clarito para que no te me pierdas.
Y como este es un blog para todos los públicos, no decribo lo que me cagué en tu sombra despues de llevarme avisando dos semanas de que tendrias tónica de la rica en casa, no de la que regalan a los bares cuando compran dos cajas de cocacolas, y llegar y que me tuviese que meter un lingotazo de Gordons a palo seco sin limon ni nada.
En cuanto a lo de tus hijas.... despues de su poca decencia irrumpiendo en la estancia de un hombre casado y mayor de edad mientras este se encontraba en la cama, ¿quieres todavía que lo cuente para que el fiscal de menores se las lleve a un reformatorio por casquivanas y a la carcel a su padre por corruptor?
Lo único que me queda por incidir es en la manía que tienen algunos, especialmente cuando son pocos y viven en sitios pequeños, por intentar demostrar lo diferentes que son de los que les rodean(El tema de los carteles una vez que has pasado metro y medio de la frontera imaginaria es emblemático). En realidad, los diferentes de verdad, pero de verdad que te giñas son los chinos, y por eso, allí, los carteles los tienen en chino y en inglés (Generalmente con faltas de ortografia) para que nos enteremos de lo que dicen el resto.
Pero claro, para saber eso hay que haber viajado (Y no haberse desplazado meramente)

Mela dijo...

Kikas... Has conseguido marearme con tanta cervecita y ya no tengo claro si 23 es tu amigo o es tu primo ;-)
Me he reído bastante con dos fotos... en la que estás traspuesto y en la que, 23 y tú, estáis muy contentos ;-)
Creo que os lo pasasteis muy bien en la Feria del Taponcito ;-)
Un beso, catador de cervezas ;-)