Ha
bíamos dormido en Brechin, y nos faltaban unos ciento cincuenta kilómetros para llegar a Edimburgo.
Nos quedaba un día más de alquiler de coche, día que pensaba utilizar visitando las Abadias de los Borders. Podíamos, o bien ver los alrededores de Edimburgo, con algunos castillos y Rosslyn Chapel, donde tenía lugar el deslenlace del Código da Vinci, o desviarnos hacia St Andrews y acabar en Edimburgo directamente.
St Andrews ya lo conocíamos. A mí me ha
bía gustado, no así a Carmen que prefería ver algo nuevo. La verdad, los monumentos eran como tantos otros, pero la ciudad tenía un sabor especial y, los paisajes desde la orilla del mar a mí me habían parecido espectaculares.
Sin embargo, Carmen podía tener razón. A los niños, despues del palizón de castillos y Catedrales que llevábamos, St Andrews, posiblemente, no les aportase demasiado. Y nosotros podíamos conocer cosas que no habíamos visto.
Cerca de Bre
chin se encontraba la Abadía de Arbroath, del S XII, famosa por ser el lugar de la Declaración de Arbroath donde los nobles excoceses en el S XIV, juraron la Independencia de Escocia.
Como en otros emplazamientos, y, a pesar de estar absolutamente en ruinas, el sitio era magnífico. La sensación de poderío y riqueza era independiente de que la Abadía se encontrase techada o no. La amplitud de espacios o lo bien cuidado que se encontraba el entorno, me reafirmaron en que hay ocasiones en las que u
na buena ruina es muchísimo más bella que una restauración, aunque ésta sea decente.
El día parecía que, otra vez, nos iba a respetar. Tomamos el coche y decidimos ir directamente a Rosslyn Abbey. Una recomendación. Sobre todo en los entornos rurales en las Islas Británicas, los GPS pueden no atinar si les introducís la dirección como calle o carretera y número. Sin embargo, si lo que meteis es el Código Postal en entornos rurales, lo clavan. Te dejan en la puerta en el 95% de las ocasiones. Nos pasó con castillos aislados o B&B en mitad del campo...de na
da ;-)
Y dado que donde manda patrón no manda marinero, pusimos dirección a Edimburgo.
Aproximándonos, comenzó a caer agua como si no supiese hacer otra cosa. Ibamos a ir al Blackness Castle, situado al Norte de Edimburgo, conocido como "el barco que nunca navegó" debido a su forma de navío, pero, con la que estaba cayendo no era cosa de andar paseando al aire libre. Enfilamos directamente hacia Roslin, donde se encuentra la Rosslyn Chapel (Tranquilos, todo está bien escrito y lo remarco por si alguno quiere ir, para que no os confundais, que las indicaciones por aquí no es que destaquen por su precisión)

La Rosslyn Chapel es una capilla del S XV, famosa desde siempre pero ahora, desde que era clave para encontrar el Santo Grial en el Código Da Vinci, absolutamente masificada. Y sin embargo, hay que ir. Porque es una auténtica maravilla. Todas las paredes y columnas labradas, mostrando infinidad de historias que, los enterados y los que quieren vender libros, les atribuyen relaciones con templarios u otros mitos.
Es posible seguir la historia de la Capilla con unas audioguias muy recomendables. No se permiten las fotos en el interior, a no ser que seas chino y digas que no entiendes...hasta que al vigilante se le hinchen las pelotas y te saque a empujones...(Que no es que me lo hayan contado....es que lo vi un par de veces)

Despues de la Capilla, en las cercanías, fuimos al Craigmillar Castle y, para mí, fue una de las mejores visitas de todas las vacaciones. El Castillo se encuentra en un estado fabuloso. A diferencia de tantos otros, muy bien conservado y, tan cuidado como el resto de ruinas. Una auténtica maravilla y lo recomiendo si teneis esa idea de ver piedras y no solo tiendas...
Las vistas...de exposición
No habíamos comido y debían de ser las cinco de la tarde....Era hora de ir a Edimburgo a buscar nuestro hotel.
La molestia de buscar hoteles céntricos cuando tienes coche es que, el aparcarlos es un suplicio. Si a esto le sumas que Edimburgo debe de llevar en obras lo mismo que Madrid...pero que todavía no han acabado...en fin, que casi me subo el coche a la habitación.
Al final logramos dejar el coche aparcado esa noche en un parking, por el que me cobraron casi más que el hotel. Menos mal que solo nos quedaba un día de coche...
Nos quedaba un día más de alquiler de coche, día que pensaba utilizar visitando las Abadias de los Borders. Podíamos, o bien ver los alrededores de Edimburgo, con algunos castillos y Rosslyn Chapel, donde tenía lugar el deslenlace del Código da Vinci, o desviarnos hacia St Andrews y acabar en Edimburgo directamente.
St Andrews ya lo conocíamos. A mí me ha
Sin embargo, Carmen podía tener razón. A los niños, despues del palizón de castillos y Catedrales que llevábamos, St Andrews, posiblemente, no les aportase demasiado. Y nosotros podíamos conocer cosas que no habíamos visto.
Cerca de Bre
Como en otros emplazamientos, y, a pesar de estar absolutamente en ruinas, el sitio era magnífico. La sensación de poderío y riqueza era independiente de que la Abadía se encontrase techada o no. La amplitud de espacios o lo bien cuidado que se encontraba el entorno, me reafirmaron en que hay ocasiones en las que u
El día parecía que, otra vez, nos iba a respetar. Tomamos el coche y decidimos ir directamente a Rosslyn Abbey. Una recomendación. Sobre todo en los entornos rurales en las Islas Británicas, los GPS pueden no atinar si les introducís la dirección como calle o carretera y número. Sin embargo, si lo que meteis es el Código Postal en entornos rurales, lo clavan. Te dejan en la puerta en el 95% de las ocasiones. Nos pasó con castillos aislados o B&B en mitad del campo...de na
Y dado que donde manda patrón no manda marinero, pusimos dirección a Edimburgo.
La Rosslyn Chapel es una capilla del S XV, famosa desde siempre pero ahora, desde que era clave para encontrar el Santo Grial en el Código Da Vinci, absolutamente masificada. Y sin embargo, hay que ir. Porque es una auténtica maravilla. Todas las paredes y columnas labradas, mostrando infinidad de historias que, los enterados y los que quieren vender libros, les atribuyen relaciones con templarios u otros mitos.
Es posible seguir la historia de la Capilla con unas audioguias muy recomendables. No se permiten las fotos en el interior, a no ser que seas chino y digas que no entiendes...hasta que al vigilante se le hinchen las pelotas y te saque a empujones...(Que no es que me lo hayan contado....es que lo vi un par de veces)
Despues de la Capilla, en las cercanías, fuimos al Craigmillar Castle y, para mí, fue una de las mejores visitas de todas las vacaciones. El Castillo se encuentra en un estado fabuloso. A diferencia de tantos otros, muy bien conservado y, tan cuidado como el resto de ruinas. Una auténtica maravilla y lo recomiendo si teneis esa idea de ver piedras y no solo tiendas...
Las vistas...de exposición
No habíamos comido y debían de ser las cinco de la tarde....Era hora de ir a Edimburgo a buscar nuestro hotel.
La molestia de buscar hoteles céntricos cuando tienes coche es que, el aparcarlos es un suplicio. Si a esto le sumas que Edimburgo debe de llevar en obras lo mismo que Madrid...pero que todavía no han acabado...en fin, que casi me subo el coche a la habitación.
Al final logramos dejar el coche aparcado esa noche en un parking, por el que me cobraron casi más que el hotel. Menos mal que solo nos quedaba un día de coche...












