lunes, 11 de febrero de 2013

UNA PANDA DE HIJOPUTAS....

Que he compartido mesa y mantel con cabrones de muy diverso pelaje, no solo lo digo yo, sino que estoy seguro que hay más de mil o dos mil personas dispuestos a dar fé de ello.
 
Cuando mis hijos, adolescente y preadolescente, me tocan las narices ostensiblemente, mi respuesta, generalmente, siempre es la misma, y el problema es que, además, me lo creo;
 
"Mirad, para poder alimentar a esta familia, me las tengo que ver todos los días con auténticos tiburones......a mí, un adolescente, me dura dos minutos....."
 
Lo que no digo es que ese adolescente juega con ventaja porque presumo que es hijo mío....
 
En eso de compartir hábitat con cabrones, estoy habituado, pero creo que nunca fue tan evidente como de estudiante. Era contínua la maquinación para putear al pobre que se nos pusiese a tiro..... (Ese pobre, alguna vez, fui yo...)
 
Lo que sí es cierto es que, generalmente, aguantábamos el puteo con deportividad y buen humor.
 
Le llamaremos Inodoro. Vivía en mi pasillo con otros diez cabrones entre los que me incluía. Compañero de carrera. Debíamos de estar en segundo....
 
No recuerdo qué asignatura era. Podía ser Redes o Ampliación de matemáticas...
 
Entre los que repetían esa asignatura y los recien llegados de 1º de Ingeniería de toda España, la clase se ponía imposible. Hubo una temporada que nos repartíamos para reservar sitio y, aparecíamos a las 7 para guardar pupitre para nuestros amigos.
 
He de decir que, a las 7, los sitios que quedaban eran de las últimas filas pegados a la puerta, pero aparecer a las 6 de la mañana en la Escuela a reservar sitio nos parecía demasiado esfuerzo...y sin asegurar un aprobado encima...
 
Le tocaba esa semana. Se lo tomaba con suma dedicación...no sé a quien se le ocurrió....
 
Pero ese día, a las dos de la mañana, el pasillo era un hervidero detrás de las puertas. El despertador de Inodoro, convenientemente manipulado. Se levanta Inodoro con cara de sueño...
 
Despertador y reloj de pulsera, las 6,15 de la mañana.
 
Con una ducha y lleno de carpetas para pillar sitios sale a una noche cerrada, pero cerrada de cojones....
 
El vigilante de noche le miró con cara de no creerse lo que estaba viendo, pero tal fue el entusiasmo y convencimiento con el que Inodoro le pidió que abriese la puerta a las dos y media de la mañana, que no le dijo nada, total, ya estaba harto de ver cosas raras en ese Colegio Mayor...
 
He de reconocer que solo podemos imaginar lo que pasó, ya que despues de estarnos descojonando cuarenta y cinco minutos, cuando estimamos que Inodoro había llegado a la Escuela, había despertado extrañado al vigilante sin entender por qué no había abierto la puerta siendo casi las 7, este le había mandado a la cama (Que las tres de la mañana no son horas para reservar sitio), como no era cuestión de parecer culpables....y menos con el humor que traería Inodoro, cada mochuelo se fue a su olivo
 
(Hay que recordar que el acto que define univocamente al hijoputa profesional, es la cobardía en el reconocimiento de sus desmanes...)
 
El Vigilante de noche algo se pergueñó, cuando a las tres y media de la mañana vió aparecer a Inodoro con cara de mala hostia...
 
Y cometimos un delito entre esas cuatro paredes. Nos encerramos dentro de las habitaciones, acto prohibido terminantemente entre los que allí vivíamos....Alguna puerta casi cae abajo de los golpes...
 
Huelga decir que al día siguiente Inodoro incumplió sus obligaciones, y no reservó sitios. Eso sí, nadie se lo echamos en cara. Es más, creo recordar que ninguno fuimos a clase...no sé por qué...Inodoro tampoco...informal, muy informal...

26 comentarios:

Carlos dijo...

Más que la anécdota en sí ( que sin lugar a dudas es estupenda) tengo que decirle Kikas que es usted un maestro en el arte de la narrativa y no me canso de leer sus historias.

Kikas dijo...

El cariño que usted me tiene, por mucho que, a su edad, le siga puteando...
;-)

Mela dijo...

No entiendo por qué había que reservar sitio para asistir a clase.
Mucha palabra mal sonante...
¿Y por qué lo llamas Inodoro?

Dinsmoor dijo...

Quiero subrayar ese "presumo",Kikas, solo para que en casa no se lo dejen pasar por alto, jeje.
A un compañero mío le pusieron un petardo en uno de sus cigarillos... Al menos usted y sus amigos sabían diferenciar entre "broma" y "acto vandálico".
Buena semana! :)

Winnie0 dijo...

¡Vamos! Qué peligro debías de ser Kikas jaja Un besote

Kikas dijo...

Por no llamarle Isidoro, Mela...

Kikas dijo...

Julieta, me parece un acto de vanidad asegurar algo que es de muy dificil comprobación.
Lo único que sé es que me han obligado a asistir a dos bautizos, y pagué la mitad de cada uno, que estoy casado en gananciales...
Un petardo en el cigarrillo....si es que fumar siempre fue muy malo...
;-)

Kikas dijo...

Lo sigo siendo Winnie....créeme...
;-)

Mela dijo...

Isidoro es nombre de persona, Inodoro no, Kikas.
No estoy segura de si te voy a mandar este mismo comentario dos veces, aquí está pasando algo raro.

Kikas dijo...

Nadie dijo que Isidoro fuese una persona....
Podriamos definirle como..., no sé....¿Un ser , quizás?
Es que personas, personas...ahí éramos pocas...el resto puros animales de bellota, Mela...

Mela dijo...

jajajaja "Animal de bellota" es una expresión que se la he oído decir muchas veces a mi padre.

Juan Carlos dijo...

Jijiji. Eso me recuerda una vez... pero no, que no creo que haya prescrito. Lo de los petardos en los cigarrillos era una minucia, una inanez... lo que realmente cabreaba es que se destripaba un cigarrillo y no había cuartos para comprar.
Lo de tener que llegar antes para pillar sitio ¿ya no se estila? pues cuando hice aparejadores era cosa sabida, sobre todo con HdeP sr. Ayuso (cálculo por más señas). Y en Periodismo también pasaba lo mismo con alguna que otra asignatura. Debe ser que soy de otra época, no hice Bolonia (demos gracias a Dios) y compruebo con pesar que no eres tan joven tú.
Salu2

Fernando Solera dijo...

Pues en el fondo me resultas una persona encantadora, qué quieres que te diga. Ahora te las quieres dar de malote, pero en el fondo eres más tierno que el día de la madre, que lo sé yo ;-)

De todas formas se agradece como lector que hagas estos esfuerzos por mantener esa fama de cabronazo, sin duda a todas luces inmerecida ;-)

Kikas dijo...

Mela, no estarás queriendo insinuar que yo soy tu padre...me estás metiendo en un problema con mi mujer...que lo sepas...
;-)

Kikas dijo...

Yo tampoco hice Bolonia...yo hice Teleco....
¿Ahora se llama Bolonia y por eso soy mayor?

Kikas dijo...

Joder Fernando...solo has dicho una verdad....y es lo de la fama inmerecida...
;-)

Mela dijo...

No existe ningún problema, mi padre es de Logroño, se llama Enrique y es más mayor que tú...
Y yo no tengo quince años, ¿qué te has creído?

Javier dijo...

Yo recuerdo el primer año en el Colegio Mayor que, como buen novato, sufrí alguna que otra putada, pero lo peor era que el segundo año no dejaban hacer novatadas... debía ser la cara de venganza que todos teníamos.

Un abrazo

Kikas dijo...

¿Tu padre es de Logroño?
La jodimos, Mela...voy a ser tu padre...y si no al tiempo....
;-)

Kikas dijo...

Eso no fue una novatada. Creo recordar que Inododo, en aquel momento era ya viejo (Previa repetición de primero) y yo debía de ser mueble....
Ahí disparábamos fuego real, Javier...

Mela dijo...

No voy a discutir más, dos no riñen si uno no quiere.
Y en todo caso podríamos ser hermanos, primos... padre e hija no.

Cesar dijo...


Todos los grandes delincuentes estudiaron en un colegio mayor y eran los reyes de las novatadas!

Anda que...!

mientrasleo dijo...

Pufff, qué rcuerdos de mis tiempos de facultad cuando en clases de cien éramos trescientos y luchábamos como espartanos los días clave para conseguir sitio!!
Me he reído. Un poco por lo tuyo, otro por lo mío...
Vaya batallitas
Besos

Kikas dijo...

Ahora que lo dices, Mela....tienes razón....me acordaría por mucho que hubiese bebido ese día...
;-)

Kikas dijo...

Cesar...no era una novatada...que Inodoro ya era viejo...
Anda que.....
;-)

Kikas dijo...

¿Tu tambien tuviste que ir a las 3 de la mañana a coger sitio, Silvia?
Y pensar que creía que fuimos muy ocurrentes....
;-)